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Yo maté a Kennedy

El hombre es dueño de sus silencios y esclavo hasta de las palabras ajenas, como Luque, ese edil del PP apuntado a Facebook que, presuntamente sin su consentimiento, ha sido adherido a una especie de blog  –perdonen mi supina ignoracia del mundo digital; yo pertenezco a la galaxia de Gutemberg-, en que se tachaba de malditos al PSOE y a sus votantes. Osea, que si usted se apunta a una de estas redes y se pasa cinco minutos sin mirar su perfil, puede encontrarse con la sorpresa de que alguien con aviesas intenciones o por mero divertimento le escriba en su ‘muro’ (jerga internáutica) que usted mató a Kennedy, y que el FBI lo incluya ‘ipso facto’ en la lista de magnicidas, lo mismo que equiparó a Llamazares a Ben Laden. Celis, en plan FBI municipal, aprovechó tal circunstancia como maniobra de distracción para pedir la dimisión de Luque con el argumento de que “lo grave no es que te ‘etiqueten’, sino que sabiéndolo lo permitas”. Aplicado a Mir, sonaría así: lo grave no es que te den la caseta por un error mecánico, sino que sabiéndolo te quedes con ella.

La comuna de Sevilla

Del Valle aplicó al Ayuntamiento el principio ecológico del nicho vacío: toda especie tiende a ocupar el espacio que otras dejan libre. Razonaba el exalcalde de la triste figura que si Torrijos tiene más protagonismo que el que le corresponde por sus concejales es porque Monteseirín se ha dejado comer el terreno. Zoido también aprendió ecología con Fuco García Novo y tiende a llenar con sus acciones de guerrilla el vacío municipal. Como  cuando anunció la reposición del banco de Bellavista, se fue con pico y pala a las chabolas del Vacie o se comprometió a darle una mano de pintura al colegio Nuevo Tussam, aunque la que necesita no una mano, sino todas las manos del poema de Nicolás Guillén, sea la propia Tussam. Ahora, los residentes de Arjona, hartos de ser ninguneados desde hace cinco años, cogerán ellos mismos el palustre para arreglar los baches y las aceras. Si los vecinos se autogestionan (perdón por la redundancia) su propia calle ante el vacío de atención municipal, ¿para qué sirve el Ayuntamiento? Esto es la comuna de París, pero a la sevillana.

La pregunta de Lenin

El alcalde de Dos Hermanas seguirá de presidente de la FAMP una vez que su Ejecutiva ha ratificado la insatisfacción de ayuntamientos y diputaciones con las nuevas leyes locales de la Junta, por más que Pizarro atribuya cualquier cosa que se mueva en la región a un montaje de Arenas y del PP. “Eppur si muove”, Luis, como habría dicho Galileo. Así pues, no ha sido Toscano quien ha cantado la gallina, sino todos los alcaldes socialistas que primero dijeron ‘no’ a la Junta; luego, ‘sí’; y ahora otra vez ‘no’. Estos veletas tendrían que estar ya en sus casas, pero no tienen la dignidad de Toscano. Alabo la coherencia de éste, pero yo, aun estando en las antípodas del soviético, le hago  una pregunta similar a la de Lenin a Fernando de los Ríos: “¿Más autonomía y más dinero? ¿Para qué?”. Si estando sin un euro y tutelados por la Junta los alcaldes han hecho las barrabasadas urbanísticas que han hecho y enchufado a dedo a tantos paniaguados con carné, ¿qué no harán en cuanto Pizarro les blinde sus (in)competencias y les vuelva a llenar las arcas municipales?

Rebelión en la granja

El alcalde de Dos Hermanas amenaza con dimitir como presidente de la Federación Andaluza de Municipios con el argumento de que la Junta ha dejado el organismo que preside a la altura de una asociación de criadores de canarios. Ya saben la historia: los alcaldes de todos los partidos representados en la FAMP rechazaron las dos leyes de carácter local redactadas por el Gobierno autonómico por parecerles insuficientes. El PSOE, en la peor tradición estalinista y saltándose a pídola la Constitución, obliga a los dieciséis alcaldes socialistas insumisos a retractarse y les impone la firma de un documento de apoyo a la Junta. Es más, el PSOE, tras un toque de generala telefónico, proclama que los 490 alcaldes que tiene en Andalucía son una piña en torno al partido y el Gobierno autonómico. Sólo un alcalde, cual último de Filipinas, se mantiene en sus trece: el nazareno. Por dignidad y por coherencia insiste en que se va. Ya veremos si Toscano se comporta como un solista canario flauta o al final, como el resto de sus correligionarios, acaba cantando la gallina.

Guerra y la falta de banquillo socialista

Hace una semana se conocía el sondeo oficial del Iesa en que por primera vez el PP aparecía como vencedor en Andalucía en caso de que ahora se celebrasen elecciones en la comunidad, con una ventaja de 1,6 puntos sobre el PSOE. Tras 30 años de gobiernos socialistas, esta encuesta realizada por un organismo dependiente de la propia Junta revela un estado de opinión sin precedentes: el PP está en condiciones de dar un vuelco histórico en el mayor granero de votos del socialismo español.

El sondeo ha causado un terremoto de la máxima intensidad en la escala Richter de la política, por más que el PSOE haya tratado de disimular los efectos de su impacto. Pero el epicentro del seísmo político no hay que datarlo a mitad de enero de 2010, sino mucho antes. Los temblores telúricos fueron percibidos por los sismógrafos socialistas en, como diría Rosa Aguilar,  “tiempo real”: en paralelo a la realización del trabajo de campo por el Iesa en noviembre de 2009. Si a la luz de los resultados de esta encuesta rebobinamos la moviola y nos situamos a finales del año pasado, comprenderemos mejor por qué a mitad de noviembre Griñán desató la polémica sobre el congreso extraordinario para relevar cuanto antes a Chaves como secretario general.

Recuérdese que en octubre Griñán decía que no quería distraer a sus filas con cuitas internas en un momento de crisis económica,  porque si anticipaba los plazos del cónclave socialista ello implicaba poner a toda la maquinaria del partido a trabajar casi en exclusiva en su preparación y esa distracción afectaría de lleno a su Gobierno. Medio mes después, cambió radicalmente de opinión y urgió repentinamente a acabar con la bicefalia con Chaves en un congreso extraordinario. ¿Por qué? Casualidad o coincidencia, el Iesa ya tabulaba encuestas del sondeo que reflejaba un hundimiento de la marca PSOE en Andalucía.

Y también casualidad o coincidencia -¿hay aún casualidades en política?-, poco después Monteseirín trataba de anticipar su ‘operación salida’ y transmitía a Griñán su deseo de abandonar el Ayuntamiento en busca de otros cuarteles de invierno donde refugiarse  con todo su equipo de asesores y personal de confianza antes de que fuera demasiado tarde y la onda expansiva del terremoto político vaticinado por el sondeo del Iesa le afectara de lleno, repitiera o no candidatura en las municipales.

El voto del estómago

En una tierra donde se vota más con el estómago que con el cerebro o el corazón, la cifra de 850.000 parados  andaluces tendría un demoledor efecto electoral para el PSOE, tal como refleja el sondeo. En 2007, sólo un tercio de los andaluces calificaba de mala la situación económica; ahora la perciben como mala o bastante mala el 78,6%. Hace tres años, dos tercios opinaban que el paro era el principal problema de la comunidad; hoy, el 89%.

Más de la mitad de los andaluces ve Andalucía menos o mucho menos preparada que el resto de España para afrontar la crisis y un 45,8% culpa de la situación a la Junta. Dos de cada tres andaluces perciben la situación de nuestra tierra como mala o bastante mala y una cuarta parte opina que es regular.

Y atención a estos datos: un 82% conoce a alguien de su entorno más cercano (familia, amigos, compañeros) que ha perdido su empleo en los últimos seis meses y uno de cada tres andaluces que aún trabaja teme por su puesto de trabajo.

Las expectativas sobre el futuro tampoco son muy optimistas: dos tercios estiman que dentro de un año la situación seguirá igual o peor todavía, en línea con los últimos estudios socioeconómicos conocidos. Caja España prevé una caída de la actividad económica del 1% a lo largo de 2010 y una tasa de paro del 22%.

Y ahora, ¿quién?

Este escenario de recesión para todo el año significa que aún pueden incrementarse en Sevilla capital los 70.000 parados actuales, personas que tienen padre, madre, cónyuge, hijos, hermanos, primos, tíos….con derecho a voto. Calculando una familia media de cuatro miembros, serían 280.000 los afectados de alguna manera por el paro en una ciudad de 700.000 habitantes, y cuando acabe 2010 faltarán sólo cinco meses para las municipales. En 2007, en plena bonanza económica, Monteseirín ya perdió las elecciones  frente a un recién llegado a la política como entonces era Zoido, del que la mitad del electorado no conocía ni su nombre. Sólo le salvó Torrijos. Hoy, los sondeos ocultos del PSOE y la percepción instalada en la opinión pública indican que el ya candidato oficial del PP ganaría por mayoría absoluta la Alcaldía.

El PSOE sabe que con este panorama socioeconómico necesita más que nunca de un candidato capaz de movilizar a todos sus simpatizantes a las urnas al toque de generala. Monteseirín no entusiasma, sino todo lo contrario. ¿Es Celis el hombre capaz de arrebatar a las masas? ¿Sería Juan Espadas? ¿Viera acaso? Y si no ellos, ¿quién, entonces?

Y ahí Griñán saca a relucir de nuevo como posible candidato a Alfonso Guerra, el que antaño congregaba a las bases socialistas en los mítines tan sólo al conjuro de su nombre y al que los militantes gritaban con entusiasmo aquello de “¡Dales caña, Arfonzo!”.

Si Griñán ha tenido que esgrimir el nombre de una vieja gloria que evoca en el imaginario socialista la mejor época de su historia reciente, ello es la prueba de la falta de banquillo del PSOE. Al contrario de lo que presume Del Nido de la plantilla del Sevilla F. C., Griñán ha mirado dentro de su partido y ha comprobado con horror que carece de fondo de armario.

El síndrome de Gary Lineker

El PP celebra con indisimulado alborozo la encuesta del IESA que vaticina por primera vez en la historia de Andalucía su triunfo electoral sobre el PSOE, aunque sea por un punto y medio. Un servidor ni quita ni pone rey pero, sin ánimo ni de aguar la fiesta a unos ni de servir de paño de lágrimas a otros y desde la más exquisita neutralidad, observa un pequeño detalle en el sondeo que ha pasado demasiado inadvertido. Quizás pasmados por su propia osadía de revolverse contra el partido que gobierna en la región desde hace dos generaciones, un 52,1% de los andaluces expresa en ese mismo estudio su opinión de que, vayan las cosas como vayan y pase lo que pase, las próximas elecciones autonómicas volverán a ganarlas los socialistas en el último minuto. Esto me recuerda a Gary Lineker. Aquel delantero centro goleador de la selección inglesa y del F. C. Barcelona, acuñó una frase que pasó a la historia: “El fútbol es un deporte en el que juegan once contra once y en el que al final siempre gana Alemania’.¿Sufrirán los andaluces el mismo ‘síndrome’ de Lineker?

Desecho de tienta

Una bofetada sin manos a Monteseirín. Así hay que interpretar la confirmación por Griñán de que el PSOE intentó que Guerra fuera su candidato a la Alcaldía en 2007. El propio Griñán fue tocado. Quizás también otros, pero todos rechazaron el caramelo envenenado, por el tufo a derrota que emanaba de las encuestas y por temor a verse en el mismo dilema de Luis Yáñez: chupar el banquillo de la oposición durante cuatro años o dar la ‘espantá’ a las primeras de cambio. Ya saben la historia: el alcalde repitió mandato, pero merced al apoyo ortopédico de Torrijos, el ATS de IU. Ahora ya todos saben públicamente que Monteseirín fue, digamoslo con todo el respeto en lo personal pero con un símil taurino, un candidato de desecho de tienta. Esta revelación, ahora,  no es gratuita. Griñán espera que el alcalde capte el mensaje y obre en consecuencia. Cuando dice que Guerra “es un grande de la política para un ayuntamiento grande como el de Sevilla” está diciendo que Monteseirín es un hombre pequeño de la política al que le viene grande el ayuntamiento de Sevilla.

Vuelve el ‘banquero’ de Bellavista

¿Recuerdan la perra de Zoido con el banco de Bellavista? Una de las tácticas del ganador de las municipales, por más que el  pacto PSOE-IU le impidió gobernar (como en su día el pacto PP-PA a Yáñez), fue la de entrar en ‘territorio comanche’, el que hasta entonces todos, incluidos los populares, creían vedado al PP: los barrios-granero de votos de la izquierda. Zoido empezó a patearse el extrarradio, donde lo más que habían visto de un político pepero eran los carteles electorales, si es que sobrevivían pegados más de un día en las tapias antes de amanecer hechos jirones. Vecinos del Sur clamaban por un banco roto. Allí acudió Zoido a retar al alcalde: o reponía el banco o lo haría él mismo. Se lo tomaron a chacota y lo apodaron el ‘banquero’ de Bellavista. Vieron que iba en serio cuando cogió pico y pala en El Vacie y le avalaron los votos. Ahora Zoido amenaza al alcalde con ir a limpiar y a pintar el colegio ‘Nuevo Tussam’, dejado de la mano de Alfredo. Ya me veo la foto de Zoido con el cubo y la brocha. El ‘banquero’ de Bellavista ataca de nuevo.

La metamorfosis de Torrijos

Con la verborrea salpicada de demagogia que le caracteriza cuando le interesa, Torrijos insiste en el ‘Pacto por Mercasevilla’ para que recupere su imagen corporativa “deteriorada por ser centro de un debate partidario”. No te confundas ni trates de confundirnos, Antonio. El debate político y democrático es la lógica consecuencia, que no la causa, tras el deterioro de esa imagen corporativa, motivado por las comisiones ilegales, la presunta venta fraudulenta del terreno con un menoscabo de miles de millones de las antiguas pesetas y demás cuentas de un rosario de escándalos, como el reparto de las cestas con 23 kilos de mariscos por Navidad. Giovanni Agnelli, el patrón de la Fiat, decía que el peatón que se sube a un coche ya no piensa como peatón, sino como conductor. El discurso de Torrijos obedece a esa misma metamorfosis: la que sufren quienes cuando estaban en la Oposición exigían “luz y taquígrafos” a las primeras de cambio y ahora, en cuanto se suben al coche oficial, piden pactos de silencio escudándose en “la responsabilidad institucional”.

El juicio de la historia

Monteseirín aprovechó la presentación del libro sobre los 30 años de democracia municipal, aparte de para ‘ningunear’ al resto de alcaldes en el vídeo elaborado por ‘la suya’ (Giralda Tv) a su mayor gloria, para reivindicarse a través de los otros, en plan “la historia me absolverá”. Cuando dijo que Rojas Marcos y Soledad Becerril “dejaron una impronta y un carácter que en su día no se valoró suficientemente por la gente, aunque sí luego, cuando ya se han ido”, estaba expresando su esperanza de que a él, que jamás ha aprobado sondeo alguno en el decenio de su mandato, la opinión pública le conceda la  indulgencia plenaria que a su juicio ya ha otorgado a sus antecesores, esos que se unen en el panteón de políticos ilustres para advertirle  que no regatee dinero a la Orquesta Sinfónica mientras se le llena la boca con la palabra “cultura”. El alcalde no debe fiarlo todo  al juicio de la historia. ¿Quién será el Plutarco capaz de hallar una vida paralela a la suya? El tiempo es como una lupa que  no sólo agranda los méritos, sino también los errores.