El (sin) alcalde es un mar de contradicciones: unas veces Alfredo desmiente a Sánchez; otras, es Sánchez el que lleva la contraria a Monteseirín y, las más, Alfredo deja en ridículo a Sánchez y a Monteseirín. Alfredo, Sánchez y Monteseirín, uno y trino. Recordarán que Alfredo dijo que no alegaría al proyecto del Metro por coherencia, al haberlo pactado previamente todo con la Junta. Sin embargo, ahora Monteseirín dice a los empresarios lo opuesto a las tesis de Alfredo: que cómo iba a haberse pactado el trayecto de las líneas 2, 3 y 4 si resulta que provocan una especial afección a avenidas como la de Juventudes Musicales y Montes Sierra, y que la mejor estación en el Centro no sería la del Duque, como sostiene Rosa-Rosae Aguilar, sino la de la Encarnación. Sólo falta saber si, con tal de darle en la cabeza a Alfredo y a Monteseirín, el señor Sánchez decide alegar al proyecto ‘in extremis’, para pedir al menos una parada en el Metropol Parasol, aunque sea en superficie porque aún no se ha enterado de que la impiden los cimientos de sus propias setas.
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El coche de San Fernando
Parafraseando a Raphael, hablemos del Metro, una vez más (y las que quedan). Sí, porque a medida que se conocen más detalles y Monteseirín y los técnicos dan sus argumentos para justificar una sola estación (Plaza del Duque) en el Centro, más de manifiesto se ponen sus contradicciones.
Tal como está diseñada la línea 2, el casco antiguo tendría una estación en Plaza de Armas, distante unos 625 metros de la Plaza del Duque; otra aquí, y la siguiente en José Laguillo, sita a unos 1.250 metros de la anterior. Según los técnicos de la Junta, dos estaciones a un kilómetro –es un kilómetro y cuarto- no es ninguna locura, sino lo más lógico, porque es la distancia media entre las paradas del suburbano de Madrid.
Aplicando el razonamiento de la Junta, en los 1.250 metros del trazado del tranvía entre el Prado y la Plaza Nueva sobran las paradas de la Puerta de Jerez y la del Archivo de Indias. Y si sobran dichas paradas, ¿no sobra el tranvía entero?
Y con tal tesis carece de sentido que las paradas de autobús de Tussam disten entre ellas de 150 a 200 metros: los autobuses deberían parar sólo una vez cada 1.000 metros, porque el punto intermedio entre paradas quedaría a 500, distancia que habría que recorrer a pie (ancianos, mujeres y niños incluidos).
ARGUMENTOS-TRAMPA
Invocar la distancia media del Metro en Madrid es un argumento-trampa. No es lo mismo tomar como referencia el suburbano por el extrarradio o la Casa de Campo que por el Centro de la capital, donde no se detiene cada kilómetro, como puede comprobarse por un plano y sé por experiencia tras cinco años en la Complutense.
Los técnicos arguyen que, salvo los vecinos de la Alameda, la población del Casco Antiguo tendrá una parada a entre 500 y 600 metros, esto es, “a poco más de 5 minutos a pie”.
El ser humano medio puede recorrer de 4 a 5 kilómetros a la hora (véase la preciosa ‘Aritmética recreativa’, de Yakov Perelman, para amar las Matemáticas en vez de odiarlas), lo que significa un ritmo de 7 minutos 20 segundos cada 600 metros.
Al rebajar el tiempo a poco más de 5 minutos, la Junta presupone que los sevillanos son grandes atletas. Según esa ratio, la distancia entre el Prado y la Plaza Nueva se podría andar en 10 minutos. ¿Para qué entonces se ha gastado el alcalde 80 millones en el tranvía? Ahora necesita otra millonada para justificarlo obligando a los sevillanos a bajarse del autobús en San Bernardo y tomarlo allí si no quieren seguir a pie.
EL IMÁN DEL CENTRO
Los técnicos, al igual que Monteseirín –inventor del palabro ‘centripetismo’ para criticar lo que él llama “la pérdida del sentido de la medida sobre el Centro”- dicen no comprender el debate cuando la línea 2 es la que a menos vecinos beneficia: 110.143, frente a los 170.094 en el entorno de la línea 3 y los 198.803 de la línea 4. El debate es sobre el Centro por ser el elemento simbólico de la ciudad y por las mismas razones por las que la estación de Puerta de Jerez, su único acceso desde el suburbano, es la que más afluencia de viajeros registra de la línea 1 y en la que se baten records durante Feria, Semana Santa y resto de fiestas. Estos técnicos parece que todavía no se han enterado de que la mayoría de la gente, incluidos los millones de turistas, van al Centro pero no al extrarradio, por más poblado que esté.
El alcalde, con tal de pelotear a la Junta, insiste en que el Metro debe tener una sola parada, porque “más de una serían muchas en un tramo muy corto” y con una sola nos ahorraríamos los 74 millones de euros que costaría otra, dinero que podría invertirse en prolongar las líneas a Bellavista, San Jerónimo o Alcosa. Su tesis es perfectamente reversible: con los millones de las ‘setas’ de la Encarnación y los del tranvía, el Metro podría haberse extendido a toda Sevilla.
Y EN MEDIO, EL TRANVÍA
El nuevo vicepresidente de Tussam, Troncoso, ha tenido un rapto de lucidez al decir que hay que “repensar” el tranvía y paralizar su ampliación más allá del apeadero de San Bernardo hasta que la red de Metro esté definida. El Ayuntamiento quería extender el trenecito (ojo, levantado todas las calles para eso, con lo que al caos de las obras del suburbano se unirían las del tranvía) a Santa Justa, la Encarnación y la plaza del Duque, pese a la escasa distancia entre esta última y la Plaza Nueva y solapándolo una vez más con el Metro. » Hablar del tranvía solo no tiene sentido, así que primero hay que definir el metropolitano», ha dicho Troncoso.
¿Qué sentido tiene, pues, haber tendido una línea de tranvía que discurre en superficie por el mismo sitio que el Metro en subterráneo? Así se tira dos veces el dinero del contribuyente. ¿Qué diría el ministro de Fomento, que ha aplazado la construcción de nuevas autovías en los trazados donde ya existen autopistas de peaje, del tranvía de Monteseirín, que duplica el Metro de la Junta?
Y el alcalde anuncia que el Ayuntamiento no alegará al proyecto del Metro por coherencia política, tras haber pactado el trazado con la Junta. Osea, que le parece bien que se ocupe parte del Parque del Alamillo –zona verde y sistema general en el PGOU- para construir las cocheras. Desde su punto de vista es totalmente coherente: él también se cargó parte de los Jardines del Prado para una biblioteca universitaria que podría haberse construido en cualquiera de los muchos ‘campus’ que la Hispalense tiene repartidos por la ciudad y que, miren por dónde, había que alzar a las puertas del Centro. ¿Quién habló de ‘centripetismo’?
Borrada de la Wikipedia la parada de la Encarnación
Wikipedia, la enciclopedia libre más popular e importante en Internet y fuente de consulta de millones de usuarios en todo el mundo, era la prueba palpable de que en la Plaza de la Encarnación de Sevilla estaba prevista la construcción de una estación de Metro, y así constaba hasta que el pasado martes, a las 23:35 horas, la entrada denominada ‘Estación de Plaza de la Encarnación’ fue redireccionada a otra nueva con el título ‘Estación de Plaza del Duque’, menos de 48 horas después de que la Junta de Andalucía expusiera a información pública los proyectos de futuras líneas del Metro y reflejara su renuncia a la construcción de la citada estación por su inviabilidad si no es a costa de la demolición de parte del Metropol Parasol, el proyecto-estrella de Monteseirín. Así pues, al menos en la Wikipedia ya no quedarán rastros comprometedores de que un día alguien prometió una parada del Metro en el corazón de Sevilla.
Wikipedia, la enciclopedia de referencia en Internet, ha venido manteniendo hasta poco antes de la medianoche del pasado martes una entrada denominada ‘Estación Plaza de la Encarnación’, con el siguiente texto, tal como aparecía pocas horas antes de su eliminación: “Plaza de la Encarnación será una de las dos estaciones del Metro de Sevilla situadas en pleno casco histórico de la ciudad, corresponde a la Línea 2 y estará situada en la Plaza de la Encarnación, lugar considerado como el corazón geográfico de Sevilla.
La estación tendrá una boca de acceso directo en la acera de los números impares situada en la confluencia de la plaza con la Calle Imagen, además contará con un acceso a través del Antiquarium, una especie de pequeño museo arqueológico, que será construido dentro del proyecto de rehabilitación de la zona conocido como Metropol Parasol.
La estación de Plaza de la Encarnación tendrá una tipología diferente a todas las estaciones proyectadas dentro de la red de Metro, pues los túneles construidos con tuneladora, estarán superpuestos uno encima del otro, lo que hará que se cuente con dos andenes independientes uno para cada sentido. El túnel situado más superficialmente se estima que irá a una cota de 15 metros bajo la superficie y el segundo de ellos a unos 27 metros, haciendo de esta estación la más profunda de toda la línea 2 y de toda la red de Metro de Sevilla. Contará con ascensores para personas de movilidad reducida, escaleras mecánicas, venta de billetes manual y automática y sistema de evacuación de emergencia”.
De esta entrada se ha eliminado todo el texto anterior, por lo que la página ha quedado en blanco, y se ha redireccionado a otra con el título ‘Estación de Plaza del Duque’, en la que se dice lo siguiente: “Plaza del Duque será una de las dos estaciones del Metro de Sevilla situadas en pleno casco histórico de la ciudad, corresponde a la Línea 2 y estará situada en la Plaza del Duque de la Victoria, lugar considerado como el corazón geográfico de Sevilla.
La estación de Plaza del Duque tendrá una tipología diferente a todas las estaciones proyectadas dentro de la red de Metro, pues los túneles construidos con tuneladora, estarán superpuestos uno encima del otro, lo que hará que se cuente con dos andenes independientes uno para cada sentido. El tunel situado más superficialmente se estima que irá a una cota de 37 metros bajo la superficie y el segundo de ellos a unos 50 metros, haciendo de esta estación la más profunda de toda la línea 2 y de toda la red de Metro de Sevilla. Contará con 6 ascensores de alta velocidad para acceder a los andenes desde el vestíbulo principal, así como de 9 tramos de escaleras mecánicas. Durante su construcción será necesario abrir un pozo de 32 metros de diámetros y de una profundidad superior a los 50 metros de profundidad”.
Desde este texto hay sendos enlaces a ‘Metro de Sevilla’ y ‘Línea 2’. Cuando se accede a la información sobre los proyectos del Metro hispalense, en el cuadro referido a la línea 2 Torreblanca-Puerta de Triana aún se mantiene la estación de la Plaza de la Encarnación y no hay referencia alguna a la de Plaza del Duque. En el enlace referido más concretamente a la línea 2, la estación Plaza del Duque ya ha sustituido a la de la Encarnación.
Esto formaba parte de la entrada ‘Metro de Sevilla’ en Wikipedia
Línea 2 [editar]
Artículo principal: Línea 2
El recorrido de la L2 será Torreblanca-Sevilla Este-Santa Justa-Centro-Puerta Triana, ha quedado descartada una conexión al aeropuerto debido a que está proyectado un túnel ferroviario hacia éste desde Santa Justa. Pudieran existir en el futuro extensiones metropolitanas hacia el Aljarafe. Esta línea se encuentra actualmente en proyecto y en fase de alegaciones. Su trazado, al igual que el del resto de la red, será generalmente subterráneo.
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Si se busca la entrada ‘Línea 2’ se verá ahora que a la derecha, en vertical, hay una ilustración en que ya han eliminado la parada de la Encarnación y la han cambiado por Duque
Y si se busca la entrada ‘Estación de Plaza de la Encarnación’, se verá que ya no existe y que la han redireccionado a Plaza del Duque.
Todo esto sin culminar siquiera el proceso de alegaciones.
Wikipedia está cambiando su aspecto.Ver más.
Estación de Plaza de la Encarnación
De Wikipedia, la enciclopedia libre
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Excusatio
El (sin) alcalde inauguró las obras (nunca mejor dicho, porque están sin acabar) de la Plaza de España y se vanaglorió de que recupere el aspecto original concebido por Aníbal González, su estampa en la Expo del 29, conforme a “fotos muy antiguas”. Y el (sin) dijo: “Nunca hemos destruido nada antiguo por hacer algo nuevo. Sólo lo hemos hecho en zonas destruidas o deterioradas, como la Encarnación o la Alameda”. Tal como reza la locución, ‘excusatio non petita, accusatio manifesta’. ‘La piel sensible’, la biblioteca a costa de jardines del Prado, la Alameda….Pero, hombre, Alfredo, ¿con qué cara puedes decir que no te has cargado nada? Aunque hubiera estado destruida, que no era el caso, el estado de la Alameda no justificaba que la hayas convertido de paseo romántico en el remedo del paseo marítimo de Islantilla. Deberías haberla recuperado conforme a esas estampas antiguas que citas. ¿Por qué lo que vale para la Plaza de España no valía para la Alameda? Te has cargado paisajes urbanos y, con ellos, parte de la memoria histórica y sentimental de Sevilla.
Metropol sin Metro
Los proyectos de las líneas 2,3 y 4 del Metro se resumen así: la Junta ha tenido opciones para que de sus 41,7 kilómetros sólo 2,01 discurran en superficie (el 4,82%). Sin embargo, y salvo en una opción en que la diferencia es nimia, se ha decantado por trazados que obligan a construir 8,9 kilómetros en superficie (el 21,34%) y 32,8 kilómetros soterrados (el 78,66%). El Metro circulará a ras de suelo en uno de cada cinco kilómetros o, lo que es lo mismo, en la quinta parte de su trayecto será como un tranvía.
De esos 32,8 kilómetros soterrados, sólo construirá con tuneladora 6,13 (el 14,71% del total) y obligada, por las características del casco antiguo, a perforar a 40/50 metros de profundidad. La diferencia entre usar tuneladora o muros-pantalla es de 7 millones de euros por kilómetro (25,8 millones frente a 18,6), por lo que se ahorra 186,69. Segunda conclusión: elige la técnica más barata, no la mejor ni la más rápida.
SEVILLA VERSUS MADRID
¿A costa de quién se hace ese ahorro? De los sevillanos, porque con los muros-pantalla hasta 15 metros de profundidad habrá que cortar calles durante meses y meses, y ya se estima que la Ronda podría estar levantada al menos tres años. En Sevilla se usará una técnica del siglo XIX para un Metro del siglo XXI que debió haberse iniciado hace 7 lustros. El retraso no va a servir para que la ciudad se beneficie de las últimas tecnologías.
En Madrid, el muro-pantalla es excepción y no regla. La prolongación de la línea 11 al barrio de La Fortuna (Leganés) se ha hecho con la tuneladora ‘Excavolina’, que ha perforado 3,1 Kms. a entre -15 y -23 metros. Segundo ejemplo: el 26 de abril se inició la conexión subterránea entre los AVE de Chamartín y Atocha, que discurre ¡por debajo de las líneas de Metro existentes!, a -48 metros. El túnel tendrá unos 7 kilómetros y un coste de 206 millones de euros, a razón de 29,4 millones/Km.
Como la tuneladora perfora 500 metros/mes, contando con sus revisiones el túnel estará listo a finales de 2010/principios de 2011. En Sevilla el tiempo y las molestias no valen nada y se puede poner patas arriba casi 27 kilómetros de calles durante años con tal de ahorrarse la máquina. Por contra, en Madrid han trabajado simultáneamente diez tuneladoras para la mayor ampliación del Metro en su historia.
MAS ENGAÑOS EN LA ENCARNACIÓN
El Ayuntamiento ocultó en 2007 la inviabilidad técnica y el sobrecoste multimillonario del Metropol Parasol, vulgo ‘setas’. Ahora, el Metro ha servido para dejarlo en evidencia otra vez. La Junta ha descartado ubicar en la Encarnación la única estación proyectada en el casco antiguo porque no cabe allí, salvo que se demuelan las ‘setas’, ante lo cual ha optado por la plaza del Duque, donde tendrá que construirla a -50 metros y ocupándola durante cinco años (recuérdese cómo media Plaza Nueva quedó inutilizada por las obras de los 80).
Así pues, el Ayuntamiento no reservó en la Encarnación el suelo para la estación del Metro, aunque durante este tiempo lo ha ocultado y alimentado la creencia de que junto al Parasol iba a haber un gran intercambiador de todos los sistemas de transporte. Los detalles de esa futurible estación figuraron incluso en la Wikipedia hasta que fueron eliminados, pero navegando por Internet aún se pueden encontrar amplias referencias. Por ejemplo, en las bases y respuestas del concurso internacional de ideas ‘Encarnación de Sevilla’ (www.sevilla.org/encarnacion/esp/bases/bases.html;
www.sevilla.org/encarnacion/esp/consultas/consultas.html; y www.sevilla.org/encarnacion/esp/actualidad/contenido.asp ).
Hay incluso una crónica de la primera visita de Monteseirín a las obras “que marcarán –se dice- un antes y un después en la historia de la ciudad”, y puede leerse: “Se incluirá la línea 2 del Metro y la parada de la línea T2 del Tranvía”. Pues al final, ni uno ni otro.
UNA SOLA ESTACIÓN
Zoido considera “insuficiente” una estación en el casco antiguo más extenso de Europa y aboga por que además de en Plaza del Duque se construya otra en la de Cristo de Burgos. Aprocom recuerda que “después de decirnos que no se podía utilizar el trazado de Plaza Nueva, existente desde hace 30 años, por ser muy profundo ahora se está hablando de una estación a -50 metros”, y pide además de ésta otras en la Magdalena y en la Encarnación.
Parece obvio que una sola estación es insuficiente, salvo para Monteseirín, que aplaude la propuesta porque “a día de hoy, es una estupidez soberana decir que el Metro se utilice para moverse por el centro” y que, como si no se hubiera enterado del descarte de la Encarnación por causa del Parasol, da como alternativa al Duque la Encarnación misma o Ponce de León .
Volvamos al espejo de Madrid, donde alrededor de la Puerta del Sol (equivalente a nuestra Plaza Nueva) hay estaciones tan cercanas como Opera, Callao, Gran Vía, Plaza de España, Sevilla, Banco de España, Retiro y hasta cuatro para llegar a Atocha. ¿Son acaso estúpidos los madrileños?
Si, tal como preconiza Monteseirín, la única estación se construye en Ponce de León porque es estúpido usar el Metro para moverse por el Centro, el usuario que allí se bajara debería recorrer 500 metros para llegar a la Encarnación; 750 hasta el Duque y 1.125 metros hasta Plaza Nueva cortando por El Salvador.
Más estúpido parece entonces haber gastado 80 millones de euros en un tranvía para salvar tan sólo los 670 metros que separan la Puerta de Jerez -con estación de Metro- de la Plaza Nueva.
Sobrecoste de los cimientos de las ‘setas’
La técnica de cimentación del Metropol Parasol
supuso un sobrecoste del 73%
El exceso de longitud de los pilotes no ha dejado además
sitio para la estación del Metro en la Encarnación
El Ayuntamiento de Sevilla tendría ya en su poder un informe preparado por el catedrático de Ingeniería del Terreno de la Escuela de Arquitectura de Sevilla, Antonio Jaramillo, que pone de manifiesto que en la cimentación de las ‘setas’ de la Encarnación se usó una técnica de pilotaje que supuso un sobrecoste del 73% en comparación con un método más habitual perfectamente utilizable en Sevilla y sin merma ni de la seguridad ni de la rapidez de ejecución de la obra. Del estudio del catedrático se podría colegir que con el método alternativo de cimentación y un pilotaje a la mitad de profundidad del realizado habría sido quizás factible la construcción de la estación del Metro en la plaza de la Encarnación.
El profesor Jaramillo accedió a certificaciones e informaciones de la consultora del Metropol Parasol de la Encarnación, la firma Ove Arup, cuando participaba como experto con otro catedrático de la Universidad Hispalense en un proceso judicial y le llamó poderosamente la atención en la documentación técnica que la solución de pilotes utilizada en la cimentación de las ‘setas’ resultaba aproximadamente 1,5 millones de euros más cara de lo necesario: la certificación de la obra se acercaba a un coste de 2 millones de euros y a juicio del profesor sevillano se podría haber realizado por medio millón.
“No es normal –dice el informe que obraría ya en poder del Ayuntamiento- un coste cuatro veces superior al necesario sin que aumente ni la seguridad del edificio ni la rapidez de la ejecución”.
Los pilotes usados en el Metropol Parasol son de un metro de diámetro y han sido ejecutados con bentonita: cuando se realizaba la excavación se rellenaba el hueco con lodo bentonítico para que no se cayesen las paredes. La longitud media de los pilotes es superior a los 45 metros y se introdujeron en las margas atravesando la capa de zahorra.
Como se recordará, la Consejería de Obras Públicas de la Junta de Andalucía ha afirmado que si ha proyectado la futura estación central del Metro en el casco antiguo en la plaza del Duque en vez de en la Encarnación es porque en este caso habría que demoler los parasoles, habida cuenta de que su cimentación no ha dejado sitio para excavar una parada de Metro.
En el informe preparado para el Ayuntamiento, el profesor Jaramillo ha calculado una cimentación con pilotes diferentes, más convencional, de 65 centímetros de diámetro, que se habrían apoyado en la capa de zahorra, donde justamente descansa el 90% del pilotaje de Sevilla.
Los pilotes utilizados para su estudio son los de barrena, que no necesitan lodos bentoníticos ni sistemas de entubación. La longitud necesaria en este caso hubiera sido de 20 metros aproximadamente, es decir, 25 menos de la utilizada por el Parasol. El planteamiento de partida del catedrático de la Escuela de Arquitectura era que ambas cimentaciones debían tener el mismo coeficiente de seguridad y la misma capacidad de carga.
Su conclusión es que la seguridad en ambas soluciones (la realizada y la estudiada) es la misma. De hecho, la solución estudiada por Antonio Jaramillo es mejor, ya que las deformaciones por asientos, aunque pequeñas en ambas, son menores con los pilotes de 65 centímetros en las zahorras que con los pilotes de 1 metro en las margas. Por tanto se podría haber ahorrado incluso más del 73% en el coste de la cimentación de las ‘setas’, ya que falta en la documentación la partida de los lodos bentoníticos y hay otros factores técnicos que favorecen la solución alternativa.
El catedrático plantea que “si esto es con el pilotaje certificado en el año 2005, ¿cuánto ahorro podría haberse hecho si alguien hubiese chequeado la solución técnica, aportada por Arup, tal y como se realiza en todos los proyectos siguiendo la Ley de Edificación con la figura de las Entidades de Control Técnico?
Coartadas
Monteseirín ha tardado casi dos semanas en fabricar una coartada sobre el envío a Barcelona de su coche durante los tres días que duró su estancia ‘empotrado’ en la expedición del Sevilla a la final de la Copa. Cuando el escándalo destapado por El Mundo ha alcanzado eco nacional y Monteseirín no ha podido constreñirlo al ámbito local, ha decidido romper su silencio culpable y escudarse en que se trató de una cuestión de seguridad y que con la seguridad no se juega.
Dice que la decisión no fue suya –que lo fue- ni de sus asesores de prensa ni de economía, sino que obedecía a un protocolo de seguridad: cuando se prevé situación de riesgo, como acudir a la Moncloa o un partido de fútbol, el protocolo exige que lo acompañen policías.
El protocolo, que como es de seguridad es secreto y obliga a un acto de fe en el alcalde (¡pero si en Alfredo no cree ni su propio partido!), podrá decir (concedámosle el beneficio de la duda) que lleve escolta, pero no que los policías se vayan dos días antes en el Renault Vel Satis del alcalde (coche valorado entre 35.000 y 60.000 euros según su equipamiento) para que éste se pasee por Barcelona a todo confort en vez de usar transporte público y que luego los escoltas se vuelvan en el coche oficial dejando de nuevo solo al alcalde en su regreso a Sevilla.
¿Cuál era entonces la misión de los policías? ¿Proteger al alcalde o hacerle de chóferes en Barcelona?
LA DIFERENCIA CON GALLARDÓN
La final era una situación similar para el alcalde de Sevilla y el de Madrid. Monteseirín, además de enviar el coche por delante, estuvo tres días fuera y alardeó de que iba invitado por el club blanco, aunque ocultó la factura en combustible y dietas de la expedición policial. Gallardón viajó el mismo día a las 5 de la tarde en un vuelo de Iberia pagado por el Ayuntamiento de Madrid, al considerarse la Copa que lleva el nombre del Rey y la participación de un equipo madrileño, motivos más que suficientes para justificar un viaje oficial.
A su llegada una hora después al aeropuerto de Barcelona, lo recogió un coche del Atlético de Madrid, que lo trasladó hasta el hotel donde se hallaban los colchoneros. Vio el partido y prefirió volverse aquella misma noche en el avión del Atlético para confortar a los perdedores. El vuelo partió a las 2:30 de la madrugada. El llegó a su casa a las 4 de la mañana y a las 9 ya estaba en la Casa de la Villa presidiendo una Junta de Gobierno.
En plena crisis, Gallardón no le restó ni un minuto a su tiempo de despacho en el Ayuntamiento. Monteseirín, en cambio, se quitó del medio durante tres días. Siguiendo su ejemplo, ¿no iba a caerse también Rosamar de un Pleno para largarse al Rocío?
SETAS INTOCABLES
Ha habido que esperar a su vuelta para que, tras el desmarque de sus socios de IU al optar por la abstención, el voto de calidad del alcalde en uno de los múltiples Plenos convocados el mismo día a la proustiana busca del tiempo perdido permitiera librar 13 millones para las ‘setas’ de la Encarnación. El mensaje es difícil de digerir para los funcionarios municipales, a los que se recorta el sueldo con el argumento del ahorro y que simultáneamente ven cómo Monteseirín se saca de la chistera 13 millones para rematar su cada vez más cuestionado proyecto emblemático, su particular Estadio Olímpico.
Ignorando también olímpicamente el informe del secretario municipal, en el que exigía que se depuraran responsabilidades por el sobrecoste en 38 millones, Monteseirín ha atribuido la desviación presupuestaria a la crisis. Otra mentira más. Las ‘setas’ se paralizaron justo antes de las elecciones municipales de 2007, cuando se comprobó que eran técnicamente inviables, y por entonces no había crisis. El sobrecoste, que aproxima el coste final a más de 100 millones de euros sumando la primera fase de las obras, se ha debido a la necesidad de inventarse soluciones técnicas a un problema que se ocultó a los sevillanos para evitar que dieran al PSOE un voto de castigo en las urnas hace tres años.
VIEJAS VANGUARDIAS
Monteseirín esgrime como coartada que “no se trata de hacer un bloque en medio del campo, sino un proyecto de vanguardia que va a dinamizar la parte norte de la ciudad y en la que ya hay muchas empresas invirtiendo”. ¿Es capaz de citar alguna y los empleos creados? Si existieran unas y otros, ya lo habría divulgado ‘urbi et orbi’, pero como no hay nada, se inventa que las ‘setas’ generarán unos beneficios de casi 400 millones/año (Isla Mágica, con casi un millón de visitas, factura sólo 20 millones) y más de 4.000 empleos (¿?).
Mientras Espadas reconoce que las ‘setas’ se le han escapado de las manos al Ayuntamiento, a Monteseirín se le llena la boca con las palabras “vanguardia” y “modernidad”. Pues bien, esta semana se celebrará en Pamplona un congreso de arquitectura con premios Pritzker como Herzog, Piano y Murcutt. Uno de los promotores, Fernández-Galiano, ha declarado: “La bonanza económica ha impulsado la creación de edificios-icono y ha eclipsado el concepto de arquitectura como arte útil y de servicio a las personas. El gran carnaval de exceso y despilfarro debe dar paso a otra arquitectura . La conciencia de que hay que construir de otra manera, con sensibilidad hacia el entorno, está calando. Alemania lo está haciendo de forma decidida…”.
Aquí levantamos las ‘setas’ de un alemán que ya no se harían en Alemania, por el complejo de Monteseirín de parecer muy moderno y muy de vanguardia. Cuando él va, los demás ya están de vuelta.
¡Qué me dices!
‘¿Qué me estás contando?’. Nunca el título de unas Jornadas, como las de la UPO para acercar la política local a los universitarios, pudo ser más apropiado a la luz de las palabras del invitado-estrella, Torrijos. El socio de Monteseirín mostró allí su pública conversión al principio de Schumacher de ‘lo pequeño es hermoso’, expuesto en su libro del mismo título, absolutamente recomendable. Bienvenido al club, Antonio. Torrijos mostró en la UPO sus “serias dudas” de que haya que seguir con grandes proyectos como el de las ‘setas’ de la Encarnación, y en su lugar apostó por la micropolítica y los proyectos a escala humana. Pero, ¡qué callado te lo has tenido estos años mientras te beneficiabas del pacto ‘de progreso’ con Alfredo y silbabas mirando al techo cuando el alcalde soltaba el discurso de la transformación de la ciudad, la modernidad, las vanguardias y los iconos emblemáticos! Mientras Monteseirín discurseaba y Marchena diseñaba el plan de financiación de las ‘setas’ ruinosas, tú, Antonio, callabas con un silencio cómplice. Y el que calla, otorga.
Automedallas
La Sevilla que según el (sin) alcalde 22.0 iba a ser la ciudad del pleno empleo cae de bruces en la crisis con casi 80.000 parados (el 36% del total provincial), un Ayuntamiento que debe 522 millones de euros, empresas municipales –Tussam, Lipasam, Mercasevilla- sumidas en la ruina y/o el escándalo y proyectos faraónicos desfasados en tamaño, plazos o costes (las ‘setas’, Fibes, la biblioteca del Prado, el túnel de Bueno Monreal….). Contra las evidencias, Monteseirín dijo en el acto de las medallas de la ciudad que Sevilla sufre menos el azote de la crisis por su menor grado de endeudamiento, los pasados repuntes en la creación de empleo (¿?), la diversificación de su economía y equipamientos que pueden permitir el desarrollo de nuevas iniciativas. Según el (sin), Sevilla tiene sólidos cimientos frente a la crisis gracias a….¿a quién va a ser? Pues al autor de esta visión edulcorada de la realidad: el hombre providencial que en tiempos de vacas gordas nos preparó para las vacas flacas. Con su discurso Monteseirín se impuso él mismo todas las medallas.
Presuntos implicados
El secretario municipal pide que se depuren eventuales responsabilidades por el desvío en 38,4 millones en las ‘setas’ de la Encarnación y por que se ocultó desde mayo de 2007 que eran inviables. El gerente de Urbanismo dice que quizás, pero cuando se acabe el Parasol. Osea, ‘ad calendas graecas’: para entonces, los responsables podrían estar en Brasil (bueno, alguno ya está) o fuera del Ayuntamiento proclamando ‘que me quiten lo bailao’. ¿Busca el secretario presuntos responsables? Demosle pistas. Estaba en la Gerencia de Urbanismo en la fecha de autos. Diseñó el plan financiero, ése cuya desviación va ya por 38 millones reconocidos. Está entre los que más dinero ganan en todo el Ayuntamiento. Le organiza excursiones por un tubo al alcalde. Es un sibarita del marisco y le encanta que lo inviten con unas pinceladas al centro, hasta el punto de que se le atribuye esta frase: “En los últimos años no he comido nunca en mi casa, pero es que ya ni ceno’. Y en el PSOE lo conocen por el nombre en clave de ‘Mortadelo’. Blanco y en botella, señor secretario.