Con la coartada de la crisis, el Ayuntamiento ha convertido las barandas de los puentes en soporte publicitario durante la Feria. Dice que en estricto cumplimiento de la Ordenanza, que prohíbe cualquier tipo de anuncio que no forme parte del mobiliario urbano tanto en el Real como en las vías públicas de acceso al campo de Los Remedios en un radio de un kilómetro. A ojo de buen cubero, me pregunto si el puente de las Delicias, uno de los incluidos en la lista, está o no a la distancia prohibida. Al igual que en Madrid el clásico teatro Calderón de toda la vida es ahora el de los helados Häagen-Dazs que lo patrocina, y en Londres el campo del Arsenal ya no se conoce por Highbury sino como el Emirates Stadium, por los petrodólares que lo publicitan, en Sevilla el puente de San Telmo es en estos días el de la Cruzcampo, y el de Los Remedios, el puente Movistar. A este paso, una vez rotos todos los tabúes, la Feria dejará un día de ser de Abril y de Sevilla para llamarse conforme al nombre de la marca que más puje por ella. Al tiempo.
Archivo por meses: abril 2012
Así afrontó la crisis Enrique Fuentes Quintana
Enrique Fuentes Quintana, maestro de economistas españoles del siglo XX, afrontó una de las peores crisis de nuestra historia reciente a la muerte de Franco, con un país que debía afrontar el tránsito de la Dictadura a la Democracia, bajo la permanente amenaza de una involución militar (concretada el 23 de febrero de 1981 con la asonada de Tejero), golpeado por el terrorismo de ETA y el GRAPO y con las arcas de la Hacienda Pública vacías.
Sólo por sentido de la responsabilidad y de entrega a su país, ya que no tenía ambición política alguna, aceptó la petición de Adolfo Suárez de que se incorporara a su tercer gobierno como vicepresidente segundo para Asuntos Económicos, cargo en el que estuvo tan sólo ocho meses, una vez puestas las bases de los Pactos de la Moncloa para la recuperación de España. Tan sólo tres días después de su nombramiento, compareció en Televisión Española y explicó la situación real de la nación para que todos los españoles fueran conscientes del futuro de ‘sangre, sudor y lágrimas’ que les esperaba, pero tras el que aventuraba una nueva era. La claridad del profesor Fuentes Quintana contrasta con el oscurantismo, mentiras y falta de comunicación -consecuencia de lo anterior- de los políticos que le han sucedido después de la Transición.
He aquí aquel histórico discurso en el que el eminente profesor afronta sin ambages la crisis en que se hallaba sumida España en el año 1977:
http://www.youtube.com/watch?v=zrWYWHtGhRY
Polvo
“Sevilla vivió ayer una vibrante jornada más de esta Feria…que se está caracterizando por…la presencia constante, casi obsesiva, de una perenne nube de albero que amenaza con enturbiar el desarrollo de una fiesta que aspira a la perfección. Lo curioso del caso es que, a pesar de las difusas explicaciones oficiales, el exceso de polvo de la Feria tiene una justificación, tan simple como incomprensible: el Ayuntamiento ha decidido este año ahorrarse los cuatro millones de pesetas que costaba regar el albero con el llamado líquido antipolvo…”. Este texto, que refleja lo vivido estos días en el Real, no es una crónica de la Feria 2012, sino de la Feria 1992. Sí, exactamente: la del año de la Expo. Así que el Ayuntamiento de Zoido, en su primer festejo abrileño, no ha tenido mejor manera de conmemorar el XX aniversario de la Exposición que copiando lo mismo que se hizo en aquel entonces. Pero como no ha colado, y ante las quejas unánimes, el miércoles tuvo que esparcir 8.000 kilos de cloruro cálcico por el recinto. Hay ahorros sin sentido.
Babilonia
Cuenta la Biblia que, ufano por las riquezas acumuladas en el templo de Jerusalén, Israel hizo alarde de ellas ante una legación extranjera, por lo que despertó su codicia. Al poco, en justo castigo de Yavé a ese pecado de soberbia que era la culminación de muchos otros, el rey Nabucodonosor invadió la Tierra Prometida, saqueó sus tesoros y se llevó cautivos a los judíos hasta Babilonia para una diáspora que duró 70 años. ¿Que a qué viene esto aquí y ahora? Pues a que de tanto fardar el Ayuntamiento con los dineros que mueve la Feria en tan sólo siete días, ha acabado por levantarle la liebre al ministro de Hacienda, para colmo diputado por Sevilla: Cristóbal Montoro. Este, cual redivivo Nabucodonosor, ha enviado aquí a un ejército de inspectores, los cuales han invadido las casetas pidiendo papeles, examinando contratos y aflorando la economía sumergida predominante en el Real para llevarse su parte del botín a Madrid. Más de uno estará maldiciendo la hora en que a Gregorio Serrano le dio por presumir de que la Feria genera 600 millones de euros.
La Preferia
Una lectora proponía ayer que el Ayuntamiento tome medidas para controlar la Preferia porque,
a su juicio, está desvirtuando la fiesta y, lo que es peor, la deja vacía de sevillanos a partir del
jueves. Si el pueblo soberano ha convertido la Preferia en Feria, ¿por qué el Ayuntamiento
debería ponerle puertas al campo? Prohibido prohibir, como en el mayo francés. La Feria es un
reflejo de su tiempo y viceversa: al cambiar la sociedad cambia también la fiesta, su ritmo y su
disfrute sin perder por ello su esencia. En todo caso, ha de ser el Consistorio el que se adapte a
la Feria o la ‘evolucione’, como los ingenieros ‘evolucionan’ la Fórmula-1 carrera tras carrera y
temporada tras temporada sin que nos deje de parecer siempre la misma apasionante
competición. Seguro que al ingeniero de la Feria, el súperconcejal Goro Serrano, se le ocurre
algo en esa darwiniana evolución, como este año se le han ocurrido las visitas guiadas para
turistas. Y en último extremo, atengámonos al mandato bíblico: no se hizo el hombre para el
sábado, sino el sábado para el hombre.
El ecuador
Oído en el autobús. Una pasajera le pregunta a gritos desde un extremo al otro del vehículo a un amigo el pasado domingo: “¡¿Irás el lunes por la noche a la Feria?!”. Respuesta igual de altisonante: “¡Pero si ya estamos en Feria desde el viernes por la tarde!”. Efectivamente, el interpelado añade que a esas alturas ya lleva metido tres días en la caseta familiar, a la que retornaba en el bus, y, como él, decenas, por no decir ‘cienes’, de miles de sevillanos, de lo cual se infiere que en esta ciudad dual tenemos un calendario oficial y otro real, como el reloj que marcaba un tiempo distinto según lo miraran el Ayuntamiento o los canónigos de la Catedral. Y que el sevillano de a pie y el de coche de caballos no reparan en esas distinciones administrativas entre Preferia y Feria: Feria desde las mismas vísperas o vísperas convertidas directamente en Feria. Cuando, tras la prueba del ‘alumbrao’, estas líneas vean la luz, el almanaque municipal señalará el inicio de la Feria, pero el reloj biológico de la ciudad marca que en realidad ya estamos en su ecuador.
Saturación
De las acepciones que el Diccionario de la Real Academia de la Lengua da para la palabra ‘saturar’ me quedo con la que aprendí en las clases de Física: “añadir una sustancia a un disolvente hasta que éste no admita mayor concentración de ella”. Eso era hasta ahora, porque al igual que el científico italiano que creyó descubrir que los neutrinos viajaban a mayor velocidad que la luz contrariando así las inmutables leyes de Einstein, Zoido ha revolucionado los principios de la Física con su ‘borrador’ de Ordenanza de Veladores, la cual permite instalar nuevas terrazas en zonas acústicamente saturadas. O sea, que aunque ya están saturadas, aún pueden saturarse de más ruido ( y que les den por saco a los vecinos) porque al Ayuntamiento aquél no le merece la calificación de contaminación acústica, sino que le suena a música celestial al activar la caja registradora de la Hacienda Municipal. Mientras en otros sitios todo el monte es orégano, en Sevilla todo metro cuadrado es susceptible de albergar un velador y, aunque sea imposible físicamente, dos mejor que uno.
La tasa
Como según el Charles Bronson municipal, Demetrio Cabello, el Ayuntamiento no tiene afán recaudatorio, en el intervalo de los tres minutos que median entre una multa de tráfico y otra se ha inventado la ‘tasa de acompañamiento’, otro ‘feliz’ hallazgo de la verborrea tecnocrática. El nuevo sablazo municipal se aplica a todo colectivo que ocupe la vía pública en actitud reivindicativa o lúdica (como si no existiera el constitucional derecho de manifestación y reunión) y que, en opinión del Gran Hermano que nos vigila desde la Plaza Nueva, precise de escolta policial, no se vaya a desmandar. Por cada hora de un guindilla siguiendo a quien no se lo ha pedido y que además le ha pagado el sueldo previamente con sus impuestos, ¡zas!, 35 euros de mordida municipal. A la marcha ciclista del domingo le quisieron clavar 3.000 euros, más que lo que valían las bicicletas, y previamente intentaron aplicarle la tasa sin tasa hasta a los patinadores y los domingueros del Parque del Alamillo. Y, mientras, Zoido, incapaz de cobrarle las deudas tributarias al Sevilla y al Betis.
Paseando a Curro
Desde el 20 de abril de 1992 se sabe que el vigésimo aniversario de la Expo se cumplía el 20 de abril de 2012; que el cincuentenario será en 2042 , y que el centenario, conjuntamente con el VI del Descubrimiento, podrá conmemorarse en 2092. Si gobernar es prever y decidir, nuestros munícipes han dado otra muestra de su capacidad previsora y decisoria al reunirse el 17 de abril para acordar un programa de actos conmemorativos de la Exposición….. después de la Feria.
Se comprende, pues, por qué la Gran Exposición Iberoamericana, que iba a celebrarse en 1909, y luego en 1911, y después en 1914, no se inaugurara hasta 1929, y que, por más que le pese a Olivencia, cobre cuerpo en el imaginario colectivo la tesis de que si no hubieran mandado a Pellón desde Madrid y no hubiera convertido la Muestra en un ‘hecho exógeno’ a Sevilla, jamás se habría cortado la cinta inaugural a tiempo para el 92 por el tópico (¿o no?) de nuestra indolencia.
A la espera de que las cabezas pensantes de los grupos municipales aclaren sus ideas y presenten los actos conmemorativos, por lo que ha trascendido no cabe hacerse demasiadas ilusiones. Al alcalde lo sacaron por la radio hablando ¡del recuerdo de las colas y de los sellos en los pasaportes para los pabellones!; la Oposición ha propuesto ponerle una calle a la Expo y darle un homenaje a todos los ex: excomisarios, exalcaldes, extrabajadores de la Organizadora….. e Isla Mágica ha recuperado la mascota Curro, la más que amortizada película ‘Vientos de España’ del antiguo Movimax y los restos de la Cabalgata.
OPERACIÓN NOSTALGIA
Sacar a pasear a Curro en plan Miss Daisy equivale a convertir la conmemoración exclusivamente en una operación nostalgia, que ya fue un fracaso hace 19 años cuando con la antecesora de Isla Mágica, la Partecsa de Prado y Colón de Carvajal, se lanzó ‘Cartuja. El Parque de los Descubrimientos’ meses después de la clausura de la Muestra Universal.
La opinión pública creyó que aquello iba a ser la reedición de la Expo, pero a pesar de que en torno al Lago original seguían en pie parte de los pabellones (autonómicos y el de España), equipamientos del gran evento (telecabina, tren monorraíl) y espectáculos (el del Lago, la Cabalgata), decenas de miles de sevillanos que acudieron el primer día juraron no volver para que la visión de aquel remedo no destrozara su recuerdo de la Exposición. Parte de la ‘leyenda negra’ de los jaramagos proviene de aquel entonces.
Y es que cuando el Estado apagó la luz de la Cartuja el 13 de octubre de 1992, quedaban pendientes de pago facturas por la gran fiesta que ascendían a unos 210 millones de euros (auditoría del Tribunal de Cuentas) y para las que hubo que pedir un crédito multidivisas a un ‘pool’ de un centenar de bancos extranjeros, el Gobierno se vio obligado a devaluar por tres veces la peseta y se entraba en una crisis económica que iba a durar cinco años. Los días de vino y rosas se habían acabado y la ciudad se despertó del sueño para darse de bruces con la realidad.
DESIDIA
Si con la memoria aún fresca la prolongación artificial de la Expo ya fue un fracaso, como prueba el hecho del cierre del Parque Temático en ella inspirado y su reinvención como Isla Mágica, menos sentido aún tendría hoy, al cabo de veinte años, recuperar unos simples fragmentos, elementos o símbolos del 92 que decepcionarían a los 70.000 sevillanos nacidos posteriormente y que se han alimentado del recuerdo idealizado de sus padres, y aún más a los centenares de miles que la gozaron cuando, como en la canción de Serrat, eran veinte años más jóvenes.
Aunque por la crisis -aún peor que la del 93- Zoido apueste por una conmemoración austera, digna y con el menor coste posible, cabe reprocharle su desidia al respecto, pues tomó posesión en junio y sí tuvo tiempo de captar una treintena de patrocinadores para la Copa Davis.
Si ese mismo empeño lo hubiera puesto en sumar a este aniversario a las multinacionales que participaron en el 92, Sevilla podría haber diseñado un programa de lujo como excusa para relanzar la ciudad, llenarla de actividades atractivas para nativos y turistas en el ‘año Expo’ y devolverle el orgullo por el éxito de la Muestra, que insufló nueva ida a un tipo de eventos que hasta entonces se consideraban arcaicos y sin sentido en la era de la televisión.
Alcatel, Sony, Telefónica, Danone, Heineken (Cruzcampo), Siemens, Schindler, Fujitsu, Coca Cola, Xerox, la gran banca española, El Corte Inglés…..fueron algunas de las grandes compañías patrocinadoras de la Expo o incluso con pabellón propio en Sevilla 1992 y que podrían haber estado también en Sevilla 2012.
FUTURO FRENTE A PASADO
Si la Exposición Universal, como su nombre indica, supuso traer al mundo a Sevilla, este aniversario podría aprovecharse para que Sevilla hiciera una Exposición de sí misma ante el mundo, mostrara su evolución en estos veinte años y cómo ha transformado el legado de la Expo, para lo cual debería abrir las puertas de la isla de la Cartuja y exhibir cuanto allí se investiga y se crea para, entre otras cosas, acabar de una vez con el mito de los jaramagos y el tópico, en línea con la imagen que proyectó el embajador americano ante la OCDE, de que aquí sólo se vive para el vino y el flamenco.
Más que de desempolvar a Curro, la Cabalgata y nuestros recuerdos, se trataría de, rememorando el lema de la Exposición, invitar a España y al mundo al Redescubrimiento de una Sevilla que no mira con nostalgia al pasado que representa 1992, sino que afronta con ilusión y esperanza los nuevos retos del futuro.
Reparación
Si, como dijo Zoido en el homenaje que con la excusa de la Expo le tributó la Cadena SER, “parte de la historia de Sevilla del siglo XX la hizo y la escribió con letras de oro Felipe González”, ¿por qué en el anterior mandato municipal el PP, con el propio Zoido a la cabeza, vetó que el Ayuntamiento le otorgara el título de Hijo Predilecto de Sevilla? En aquel entonces, con gran irritación de los peperos, taché tal actitud de torpeza política y de mezquindad. Cuatro años después, con su participación y sus palabras en el homenaje, Zoido ha rectificado y reparado el error, en gesto que le honra. Sin embargo, le han faltado los reflejos que sí tuvo al adelantarse y pedir la Copa Davis de tenis para, en vez de una emisora de radio, haber sido él quien capitaneara una iniciativa similar, y aun la superara anunciando en dicho acto públicamente lo que, demostrando mucha mayor agilidad, le ha tenido que pedir al día siguiente Espadas: el reconocimiento oficial de la ciudad a uno de sus hijos que, con sus luces y sombras, es una figura histórica de la Transición.