Menos mal que, según el alcalde, las relaciones entre el Ayuntamiento y la patronal son “fluidas”, porque en caso contrario no sabríamos de qué magnitud en la escala de Richter habría sido la bronca a Zoido del ladrillero presidente de la CES, Miguel Rus, si la que le ha echado en Antares ha tenido el efecto de un terremoto en las hasta ahora plácidas aguas del Consistorio tras quince meses de ‘dolce far niente’. Los poderes fácticos se han hartado de que Zoido no sirva a sus intereses y hasta todas las cartas publicadas al día siguiente en un periódico (al que hace poco aquél acudió a dejarse pelotear y a retratarse con los representados por Rus, que entonces sí le daban ojana) eran en su contra. Ya se sabe que en esta ciudad se conjuran todos los elementos para que algo que esté de moda y goce del favor del gran público pase de la noche a la mañana al olvido más absoluto, sin que nadie se explique muy bien por qué. Me huelo que a Zoido, como en el anuncio televisivo, está empezando a abandonarle su desodorante. Las flores de la suerte también se marchitan.
La Plataforma pro Parque Guadaira (a mí me gusta sin acento en la ‘i’, pese a Gutiérrez Limones), ya saben, el único parque del mundo proyectado desde su origen con una carretera por medio, ha pedido públicamente su cerramiento ante el riesgo de que sea “fagocitado” por los coches de los aficionados que acuden a los partidos del Betis. Miedo más que justificado. El sábado pasé por allí coincidiendo con el encuentro ante el Español y los automovilistas aparcaban incluso sobre el campo de fútbol del complejo deportivo municipal de la calle Ifni, sin que la invisible Policía se inmutara ni a Zoido se le ocurriera mandar la grúa, no vaya a ser que se le cabreen los votantes. Larga bula a los dos clubes sevillanos. Los gorrillas, que ahora están al aguardo de sus víctimas montados en bicicleta para que nadie se libre de pagarles el ‘impuesto revolucionario’, ya se frotan las manos ante la perspectiva que les ofrece el nuevo espacio explanado entre el Polígono Sur y Heliópolis. Mucho me temo que el Guadaira, más que parque va a ser el parking anexo al estadio del Betis.
Cual si fuera un entrenador de fútbol, como Míchel y Mel, Villalobos se ha inventado en la Diputación las rotaciones para sus cargos de confianza, con el fin de que los calificados internamente como “prescindibles” dejen sus puestos a otros socialistas más necesitados por mor de la crisis y todos acaben al menos cobrando el paro. Salvando las distancias, esta práctica me recuerda a la que se descubrió a raíz del plan de arreglo de aceras en la era Monteseirín: había empresarios afines que daban de baja a los albañiles durante los fines de semana y los recontrataban los lunes, o hacían lo mismo los veranos, para ahorrarse así la Seguridad Social y las pagas extra. Ya ven, unos dando de baja y otros de alta aprovechando las lagunas del sistema. Habrá que preguntarle al inspector de Trabajo/presidente de la Junta, José Antonio Griñán, si las rotaciones de Villalobos son legales o incluso éticas, aunque la cuestión que yo me planteo es que si hay asesores calificados como absolutamente prescindibles, entonces ¿con qué criterios y/o para qué fueron contratados?
El Ayuntamiento sigue empeñado en homenajear a la Expo de Pellón con la coartada del borrador. Ya saben: cada vez que a la Sociedad Estatal le pillaban un documento comprometedor decía que se trataba de un mero borrador. Nunca era el definitivo, salvo que no suscitara polémicas o conviniera a sus intereses. Max Vílchez ha tirado de ese manual de la Burson Marsteller diciendo otro tanto sobre el plan que le ha pillado Antonio Muñoz, listo para su aprobación, y que entre otros sablazos preveía subir las licencias de obras en casi un 100%: 130 folios firmados uno a uno por el delegado de Urbanismo y su gerente y con informes justificativos de la jefa del servicio de Gestión Financiera y Tesorería y del director de Administración y Economía. ¿Tanto trabajo, tantos implicados, tantos sellos y tantas firmas para sólo un borrador? Cuidado, que los borradores los carga el diablo. Por de pronto, a los de Gaesco, la patronal del ladrillo, ya se les han puesto los pelos de punta. Y menos mal que Zoido llegó a la Alcaldía prometiendo que no iba a subir los impuestos.
Segundo vistazo al sondeo de la Cámara de Comercio y EUSA. El 20% de los jóvenes creen que cuando acaben la carrera su salario superará los 2.000 euros. El 25% piensa que oscilará entre 1.500 y 2.000 euros/mes. El 35% espera cobrar entre 1.000 y 1.500 euros. El 17,5% afirma que su retribución será de entre 700 y 1.000. Y el 2,5%, que será de menos de 700 euros. La Cámara y EUNSA concluyen que el 80% de los encuestados desconoce el mercado laboral. Y yo me pregunto: ¿qué 20% acierta para la Cámara, el que cree que lo suyo sería percibir una soldada superior a los 2.000 euros o la suma de ese otro 20% que se imagina que va a cobrar a final de mes entre 700 y 1.000? Teniendo en cuenta que los reponedores y cajeras de una conocida marca de supermercados cobran más de 1.000 euros/mes por 8 horas de trabajo -y con numerosas ventajas sociales- sin tener en su mayoría estudios universitarios, ¿no daría que pensar que estuvieran en lo cierto quienes tras cinco años de sacrificio para lograr un título superior creen que con suerte alcanzarán la condición de mileuristas?
Philip K. Dick, uno de los autores clásicos de la ciencia-ficción, se planteó una pregunta que dio título a una de sus obras, ya famosa en el género, y que inspiró la película de culto ‘Blade Runner’, protagonizada entre otros por quien luego encarnaría al arqueólogo aventurero Indiana Jones, el actor Harrison Ford: “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?”. La Cámara de Comercio de Sevilla y el campus universitario EUSA han preguntado en una encuesta en plan albertiano qué sueñan los jóvenes sevillanos de ahora y, según coligen por sus respuestas, sus ilusiones son de ciencia-ficción como la novela de Dick porque están totalmente desconectados de la realidad. El onírico deseo de buena parte (un 40%) de la juventud que, por teórica rebeldía generacional, debe estar destinada a cambiar el imperfecto mundo que le vamos a legar es convertirse en funcionarios. Vaya por Dios lo que va de los abuelos revolucionarios a sus nietos, como en la canción del trovador chileno Víctor Jara. Ignoran los muy ingenuos (eso pasa por no leer los periódicos, que alguna ventaja deberían tener, aparte de para papel de envolver) que según los planes de ajuste enviados por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a la Unión Europea aquí no va a haber oferta pública de empleo en unos cuantos años. Y ahora, ¿qué hacemos?
El Ayuntamiento anuncia con trompeterío triunfalista la reactivación de su nuevo invento, el ‘Cecop de cruceros’, con motivo de la próxima arribada al puerto de un barco con turistas. Habrá un despliegue de la Policía Municipal en los extremos del muelle de las Delicias, en la apertura del puente levadizo y alrededor del buque, cuyos pasajeros gozarán de un servicio de vigilancia especial durante sus movimientos por la ciudad, así como de un trato VIP en el Prado de San Sebastián para sus conexiones con el aeropuerto y de una parada reservada de taxis en el Paseo de las Delicias. Asimismo, habrá un zafarrancho de limpieza para dejar Sevilla en estado de revista a su paso. Ante tanta alfombra roja pensé que desembarcarán miles y miles de turistas, pero resulta que son tan sólo 400. Vamos, que cabrían en únicamente siete autocares y serán muchísimos menos visitantes que los que celebran en un fin de semana el Día de cualquier pueblo en Isla Mágica, pero al Ayuntamiento ni se le ocurre barrer la puerta del Parque Temático. Como no se les llama cruceristas…..
El informe de una consultora fue utilizado por el Ayuntamiento para justificar el despido de enchufados del PSOE en Lipasam por el nuevo gobierno de Zoido (no todos, tras la amenaza de poner en pie de guerra la empresa en una materia tan sensible para el recién aterrizado alcalde como la limpieza pública). Pero como toda regla tiene su excepción, el Consistorio acabó fichando para uno de esos puestos prescindibles según la consultora (y engordando la nómina pese a los recortes a gogó) al niño de una dirigente del PP. La descripción de los ‘enchufados , pero con curriculum’, que hace Carmen Torres es magistral: “Estudian idiomas en el extranjero, sus padres les pagan cursos de postgrado y másters, pero acaban trabajando en la Administración”, no en la empresa privada. Son JASP, el acrónimo del ‘Jóvenes aunque suficientemente preparados’, pero por eso mismo se arriman al seguro de vida del perol de lo público, conforme a la tradición paterna/materna, porque, como decía Alfonso Guerra, saben que aquí fuera hace mucho frío (incluso en los veranos de Sevilla).
El híper concejal Goro Serrano, chico para todo de Zoido, dice sobre la suspensión del bonobús solidario, oficialmente por falta de dinero, que la partida presupuestaria que se le ha destinado en 2012 era “prácticamente coincidente” con la de 2011. El salto (ya que hablamos de viajes, como en los tramos del Metro) de 2,8 a 2,5 millones de euros supone una diferencia del -10,72%. Por bastante menos que eso con la gasolina este verano, ha convocado el ministro Soria a los mandamases de las petroleras a su despacho y les ha leído la cartilla. En cifras absolutas, el recorte al bonobús solidario ha sido de 300.000 euros. Teniendo en cuenta que al Consistorio se le ha acabado el dinero justo después de adjudicar por 230.000 euros una web con la inocente intención de trasladar digitalmente (nunca mejor dicho) la información municipal a los distritos (Marchena era más burro y lo hacía buzoneando los barrios con revistas plagadas de fotos de Monteseirín), la conclusión es obvia: le ha quitado dinero al bonobús solidario para destinarlo a propaganda. Robin Hood al revés.