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El cargo maldito de la Junta de Andalucía

La Dirección General de Gestión del Agua se ha

convertido en el puesto con más relevos

Alguno de los cinco titulares distintos en los últimos

dos años y medio  sólo ha durado cuatro meses en el puesto

Belén Gualda, la última titular del cargo

Belén Gualda, la última titular del cargo

La Dirección General de Gestión/Explotación de la Agencia Andaluza del Agua (que se fusionará  a partir de ahora con Egmasa pese a las protestas de los funcionarios) se ha convertido en el cargo con peor reputación del organigrama de la Junta de Andalucía, ya que en los últimos dos años y medio se han sucedido cinco titulares distintos, a un promedio de uno cada medio año, como si pesara una maldición político-administrativa sobre el puesto. Otra característica del puesto es que parece haber sido diseñado a la medida de las mujeres. Cuatro de sus seis titulares han sido féminas en un mundo aparentemente tan dominado por los hombres como el de los ingenieros de Caminos, Canales y Puertos.

María Emilia Sainz de Baranda Muñoz fue, en mayo de 2008, la primera cesante de la serie tras la creación de la Agencia Andaluza del Agua en enero de 2005 como organismo autónomo dependiente de la Consejería de Medio Ambiente encargado de materializar la gran apuesta de la Junta por el agua y las transferencias de las competencias sobre la cuenca hidrográfica del Guadalquivir. La Agencia se constituyó al tiempo que la antigua Confederación Hidrográfica del Sur pasaba a ser gestionada por el Gobierno andaluz como Dirección General de la Cuenca Mediterránea Andaluza. Un año más tarde, el 1 de enero de 2006, se constituyó la Dirección General de la Cuenca Atlántica Andaluza, que abarcaba las de los ríos Guadalete, Barbate, Tinto, Odiel, Piedras y Chaza.

Sainz de Baranda fue sustituida por otra mujer, dentro de la política de cuotas femeninas de la Junta, aunque la elegida no tuviera conexión alguna con el mundo hidráulico: Amparo Ramírez Espinosa. Esta licenciada en Filosofía y Letras por la Universidad de Granada estaba apadrinada políticamente por Gaspar Zarrías como miembro del clan socialista jiennense. Tras ser concejal en su pueblo natal (Higuera de Calatrava) y delegada del Instituto Provincial de Asuntos Sociales en Jaén, fue delegada provincial de Medio Ambiente desde 2003 a 2008, año en que fue catapultada por Zarrías a la Dirección General de Planificación y Gestión de la Agencia del Agua. Los ingenieros de Caminos no la tomaron para nada en serio, dada su falta de cualificación técnica, y apenas duró unos meses en el puesto.

DESEMBARCO DE EGMASA

Fue sustituida en noviembre de 2008 por Javier Serrano, hombre procedente de Egmasa y que llegó al cargo de la mano de Juan Jesús Jiménez y de Luis Pizarro. Antes de su incorporación a la Agencia del Agua, de la que pasa por ser el auténtico hombre fuerte como supervisor de los intereses socialistas en el sector,  ocupó los puestos de comisario de Aguas de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, jefe del Servicio de Protección Ambiental de la Consejería de Medio Ambiente, coordinador de la Oficina del Corredor Verde del Guadiamar y consejero delegado de Egmasa.

En enero de 2009, Javier Serrano cesa en el cargo para ocuparse de la Dirección General del Dominio Público Hidráulico y llega otra mujer para desempeñar sus mismas funciones dentro del equipo de Jaime Palop como nuevo titular de la Agencia: Mónica González Bueno. Al contrario que Amparo Ramírez Espinosa, Mónica González era funcionaria de carrera e ingeniera de Caminos, Canales y Puertos por la Universidad de Granada y había acumulado ya cierta experiencia. Había ocupado, entre otros cargos, los de jefa del Servicio de Explotación de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y del Servicio de Proyectos y Obras de la Demarcación de Costas de Huelva. Sin embargo, al igual que su predecesora, dura en el puesto tan sólo cuatro meses, cuando salta de la Agencia su gran valedor, Jaime Palop.

Palop fue destituido como director de la Agencia Andaluza del Agua apenas un año después (mayo de 2009) de su nombramiento, al cabo de cinco meses de la transferencia del Guadalquivir (el traspaso lo había negociado él mismo en la legislatura anterior en su calidad de director general de Aguas del Ministerio de Medio Ambiente)  y tres semanas después de la toma de posesión del nuevo Gobierno de José Antonio Griñán. Le sustituyó el malagueño Juan Paniagua, en un intento de la Junta de compensación política tras la polémica surgida por la pérdida de competencias de la Cuenca Mediterránea en la nueva configuración del organismo autónomo. Si Málaga había perdido peso en la política de aguas del Gobierno andaluz, Griñán trata de  reequilibrar la situación imitando a Chaves y nombra máximo responsable de toda la Agencia a un malagueño, el susodicho Paniagua.

Juan Luis Ramírez Vacas se convierte (26 de mayo de 2009) en el quinto director del área en tan corto periodo de tiempo, el titular con más amplia experiencia de todos los habidos hasta entonces. Ingeniero de Caminos, licenciado en Derecho y funcionario de carrera, había sido alto cargo en la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (comisario de Aguas) y en el Ministerio de Medio Ambiente. Dura en el puesto hasta el pasado 18 de enero de 2011, cuando cesa, según él, a petición propia, pero casualmente tras la última polémica sobre la gestión del agua en Andalucía: desembalses e inundaciones en Ecija y otros municipios de la cuenca del Guadalquivir.

CUARTA FÉMINA

Para sustituirle, el Consejo de Gobierno recurre de nuevo a una mujer: Belén Gualda. La nueva directora general de Infraestructuras y Explotación, granadina, es ingeniero de Caminos, Canales y Puertos. Inició su andadura profesional en la empresa pública Gestión de Infraestructuras de Andalucía (Giasa). En 2005 se incorporó a Egmasa y en 2008/2009 desempeñó las funciones de directora general de Transportes. Tras ese paréntesis, retornó a la empresa medioambiental como directora de la División de Infraestructuras Ambientales y Gestión del Agua.

Su desembarco supone la evidencia de la toma del poder en la Agencia Andaluza del Agua por parte de Egmasa antes de su liquidación y posterior fusión, propiciada por la reordenación de la función pública, en la ‘súper agencia’ Amaya (Agencia de Medio Ambiente y Agua). En el sector se la tiene por persona de la esfera política de Juan Jesús Jiménez y de Luis Pizarro.

La política por otros medios

emilio_lledoEmilio Lledó, filósofo de Triana, declaró que le parecía “alucinante” que un alcalde ponga medallas a las vírgenes. Con Monteseirín, el intelectual trianero ha tenido ocasión de alucinarse más de una docena de veces, el mismo número que las  medallas concedidas por el alcalde a vírgenes de la ciudad a lo largo de su mandato para  ganarse el ‘voto morado’.

Como Lledó emigró a Alemania y se formó en aquella tradición filosófica, mantiene la clarividencia de ver que gestos de este tipo suponen “la utilización pública de la privacidad del fenómeno religioso” y que “tienen todos los defectos de la lucha ideológica”, movida únicamente por interés y no por sentimiento o convicción.

El filósofo, tan desapegado en su laicidad de las tradiciones religiosas, ha acabado comprendiendo que, al igual que decía Clausewitz sobre la guerra, la Semana Santa ha sido convertida en “la continuación de la política por otros medios”.

CALLEJERO MORADO

No sólo medallas a vírgenes, sino también rotulaciones de calles con nombres de los titulares de algunas cofradías. Para nuestros políticos todo vale, y vale aún más para los que se declaran de izquierdas, como si quisieran hacerse perdonar exhibiendo el entusiasmo de los neoconversos de ocasión.

Así, en esta campaña preelectoral hemos visto cómo seis concejales (cinco del PSOE y uno del PP) coincidieron en el acto de descubrimiento del rótulo de la calle Santísimo Cristo de las Tres Caídas, precisamente en Triana, el barrio del filósofo alucinado por este maridaje entre política y religión, para el que no se tuvo en cuenta el pequeño detalle de que en San Isidoro ya había una calle dedicada al Cristo de las Tres Caídas y que esa duplicidad puede inducir a más de una enojosa confusión.

MEDALLA DE SEVILLA A LA ESPERANZA DE TRIANA 27-03-2010  AVANCE COMPRIM (1) (Small)Pero, no, en el Ayuntamiento no estaban en absoluto confundidos, pues tenían muy claro el objetivo de tal honor: congraciarse con Triana (el 22-M está a la vuelta del calendario) a través de la Hermandad de la Esperanza, a la que la corporación ha otorgado la medalla de la ciudad, la rotulación de otra calle –ésta, para la Dolorosa- y la inevitable subvención para la casa de hermandad.

Hasta Torrijos, el alcaldable de IU, ha caído en la tentación y como no tenía a mano una hermandad de penitencia  en ‘su’ distrito Sur, pidió en la Junta Municipal que la medalla de la ciudad se le concediera al menos a la hermandad rociera.

¿QUIÉN DA MÁS?

Los alcaldables del PP, Zoido, y del PSOE, Espadas, han convertido también la Semana Santa en terreno abonado para la pugna y la puja políticas durante esta precampaña. Como se recordará, el Ayuntamiento había presentado en 2009 un Plan de Usos Culturales que preveía la conversión del antiguo convento de Santa Clara en un gran contenedor donde albergar el Festival de Música Antigua, la Orquesta Barroca, la Bética Filarmónica, la Casa de los Poetas, el legado de Cansinos Assens….

Ese plan fue convertido en papel mojado por Espadas, que se ha comprometido con el Consejo de Bandas de Música Procesional a incluir en su programa la transformación de Santa Clara en el gran centro de referencia y ensayos de las bandas de cornetas y tambores, que actualmente desarrollan su actividad en naves industriales y en los parques.

Zoido ha desechado la idea de su adversario con el argumento de que Santa Clara “no reúne las condiciones exigibles de espacio (a pesar de que en la segunda fase de la obra se podría disponer de 6.000 m2) y acondicionamiento”. El alcaldable del PP ha firmado un contrato-programa con el Consejo de Bandas para crear no un centro de ensayos, sino una red por toda la ciudad, distrito a distrito, y ya ha apuntado algunos: Hytasa, para Cerro Amate; el antiguo centro cívico de San Jerónimo y Arte Sacro, para la Macarena y la zona Norte.

Y no sólo de nombres de cristos y de vírgenes se alimentará el callejero si Zoido es alcalde, ya que anuncia que rotulará calles con denominaciones ligadas a las bandas que tocan durante la Semana Santa.

espadasEspadas ha ido aún más allá al proponer a continuación al Consejo General de Hermandades y Cofradías que la antigua iglesia de San Hermenegildo, en la plaza de la Gavidia y que el Parlamento quería recuperar –fue una de sus antiguas sedes- como escaparate cultural en el casco antiguo, sea un centro expositivo permanente sobre la Semana Santa y un punto de atracción turística, con lo que Sevilla tendría un sucedáneo de Semana Santa durante las 52 del calendario.

CARRERA PARALELA

Y Monteseirín no podía irse de alcalde sin dejar su huella en la Semana Mayor  con su Plan ‘Palio’: una ‘mini carrera’ paralela a la oficial, con 500 sillas gratis para mayores, discapacitados y turistas en Reyes Católicos, San Gregorio, el Polígono de San Pablo y  la Encarnación.

nazarenoCon su demagogia política habitual, el alcalde que decía querer democratizar las vistas sobre la Giralda con las setas, ha pretendido ahora ‘democratizar’ las sillas y los palcos impulsando esta medida desde el Cecop y a espaldas del Consejo de Cofradías y de la Delegación de Fiestas Mayores, como castigo a Rosamar Prieto por haberse ofrecido en su día a sustituirlo si se consumaba alguna de aquellas operaciones de acoso y derribo de su propio partido, el PSOE, contra el regidor. Ni siquiera hay tregua cristiana entre los correligionarios en estas fechas proclives al perdón.

Monteseirín ha conseguido lo que parecía imposible, hermanar a Sevilla y Málaga, ya que a partir de ahora nuestra Semana Santa tendrá lo mismo que la de la capital de la Costa del Sol: tribuna de los pobres.

‘Yo sigo’

torrijos--644x362Como tengo memoria histórica, también tengo presente el caso de Demetrio Madrid. El primer presidente democrático de Castilla y León fue procesado por un asunto ajeno a  su cargo, pese a lo cual, sin respetar su presunción de inocencia, fue empujado por sus adversarios a la dimisión y al ostracismo político y personal. Cuando años más tarde fue declarado inocente, no sirvió de nada y ni recuperó su cargo ni le compensaron por aquella injusticia. Han sido los propios políticos los que han pervertido la figura de la imputación hasta convertirla en el equivalente a una condena; y Torrijos uno de los más activos en esa línea al pedir en su día la expulsión de la vida pública de catorce políticos del PP imputados en otras tantas causas, sin esperar a ver si eran declarados culpables o inocentes. Ahora, cuando el imputado es él, no dimite, sino que, por seguir con la memoria histórica,  hace suya la muletilla del humorista Felipito Takatún (Joe Rígoli) en la Transición: ‘Yo sigo’. Torrijos ha creado una variante de la caridad: la excepción comienza por uno mismo.

Un nudo más

Torrijos 2En el suelto ‘Cuerda de imputados’ hice un recuento de concejales, altos cargos y correligionarios del entorno más próximo al (sin) alcalde que acaban desfilando ante la Justicia por los numerosos escándalos que han enfangado los doce años de mandato de Monteseirín, la peor etapa de la reciente historia de Sevilla. Ahora, la cuerda tiene un  nudo más tras la imputación de Torrijos por la juez Alaya en el caso Mercasevilla, la madre de todos los corderos que han ido saltando después, EREs incluidos. El primer teniente de alcalde alardeaba entre calada y calada a su característica pipa de que en el Merca no se movía un solo papel sin que él lo supiera, pero a raíz de estallar el escándalo ha procurado ponerse de perfil. No ha colado. Fran Fernández y Torrijos han sido los dos últimos de Filipinas del (sin) alcalde en acabar en la lista negra. Monteseirín se mantuvo en el Poder merced a la campaña del ‘urbanismo bajo sospecha’. Ahora, deja el Poder no con el Urbanismo, sino con el Ayuntamiento entero sospechoso de corrupción. Este es su legado y no el de las setas.

Chungos de lectura

Celis

Celis

El entonces delegado de Presidencia del Ayuntamiento, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, arguyó allá por 2008 que el escándalo de las facturas falsas en el Distrito Macarena se había producido porque los concejales firmaban de manera habitual los documentos sin leérselos previamente. Para evitar la repetición de nuevos casos como aquél, Celis propugnó que buena parte de las competencias de los ediles fueran asumidas por los técnicos municipales. La consecuencia de tal propuesta era obvia: los políticos podrían eludir siempre cualquier tipo de responsabilidad (la política, valga la redundancia, y la jurídica) al invocar la delegación de sus facultades en los tecnócratas.

Esta filosofía en plan ‘reina pero no gobierna’ fue resumida por Monteseirín en su famosa frase de por qué nunca se enteraba de ningún escándalo en el Ayuntamiento: “Yo soy médico”.

SÓLO UNO DE CUATRO

Parafraseando a ‘Salvi’ Domínguez (aquel director general de Canal Sur que, obligado a comparecer ante el Parlamento, se salió por la tangente con una frase memorable por su descaro: “Señorías, estoy chungo de papeles”), el gerente de Urbanismo, Miguel Angel Millán, se ha confesado, al igual que Celis, chungo de lectura.

Miguel Angel Millán

Miguel Angel Millán

Citado por la juez Alaya como imputado en la rama urbanística del caso Mercasevilla, el gerente ha declarado que él “no puede estudiar los expedientes”, y que aunque disponía de cuatro informes sobre el asunto sólo se leyó uno de carácter recopilatorio, cuya existencia, para colmo, niegan los técnicos de Urbanismo.

Ahora, ha testificado que “si hubiera conocido tales informes sobre la ausencia de obras e infraestructuras eléctricas, hubiera ordenado la caducidad de la licencia”. Pero, ¿acaso no deben constar todos los informes en el expediente? Con lo cual cabe darle la vuelta al argumento del gerente: si se hubiera leído el expediente y todos los informes…..

Millán es uno de los ‘cienmileuristas’ municipales, con unos emolumentos anuales que en aquellas fechas rondaban los 170.000 euros, pero, al parecer, leerse los papeles no entra dentro de su sueldo.

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LECTURA ENOJOSA

La consejera de Hacienda y mano derecha de Griñán desde hace años, Carmen Martínez Aguayo, en su afán de colocarse como escudo humano de su jefe en el escándalo de los EREs, tuvo la ocurrencia de fotografiarse hace unos días ante una pila de archivadores que supuestamente contendrían los ciento y pico de informes que anualmente envía a su Departamento la Intervención General.

Carmen Martínez Aguayo

Carmen Martínez Aguayo

Recordarán que Intervención alertó en  2005, 2006 y 2007 a la Consejería, cuyo titular era por entonces Griñán, de que la de Empleo y el IFA/IDEA tramitaban  subvenciones excepcionales –a cuenta del ‘fondo de reptiles’ de los 647 millones de euros- prescindiendo de forma total y absoluta del procedimiento administrativo establecido por la Ley de Subvenciones. En al menos uno de esos informes, según ha denunciado el PP, se hacía constar expresamente que se le diera traslado al consejero, hoy presidente, José Antonio Griñán, conforme a lo estipulado por la ley (ese tipo de documentos han de dirigirse al titular de la Consejería). Aguayo, por entonces viceconsejera, ha tratado de actuar de cortafuegos de Griñán diciendo que era ella la que los recibía “de oficio”; que nunca se los entregó ni comentó porque no alertaban de ninguna irregularidad (¿?) y que ni siquiera ella misma  se los leyó al detalle, porque eran demasiados: ese centenar.

Osea, que la hoy consejera con fama entre las filas socialistas de altamente eficaz desde sus tiempos de gerente del SAS, también confiesa estar chunga de lectura y desbordada por el papeleo. Cien informes al año suponen uno cada tres días y aún sobran 65 jornadas. Un folio de esos informes redactados con un procesador de textos Microsoft Word –el más habitual- está compuesto por unas +/- 682 palabras según el número de párrafos, en familia tipográfica Times New Roman, cuerpo 12.

Un universitario normal lee al ritmo de 240 palabras/minuto. Una persona entrenada en la lectura de  papeles, como es el caso de Martínez Aguayo, debe ser capaz de leer a un ritmo de entre 800 y 1.500.

Suponiéndole tan sólo un ritmo de un folio por minuto, la consejera debería poder leerse en un día de trabajo 420 folios, pues para eso le pagan los contribuyentes. Dedicando sólo un día de cada tres a examinar documentos (el 27% de su tiempo laboral), podría leer al cabo del año 42.000 folios, y a buen seguro que habría tenido tiempo y capacidad sobrados para abarcar todos los informes, aunque fueran cien, de la Intervención, los más importantes para un alto cargo de la Hacienda autonómica.

‘CÓDIGO ROJO’

En línea con Celis y Millán, Aguayo también sostiene que en la Junta sólo se leen los documentos de Intervención si los técnicos los marcan con una especie de ‘código rojo’ o ‘informe de actuación’ sobre fraude o irregularidades contables, y que como no venían marcados con esa clave por tratarse sólo de una cuestión de procedimiento, acabaron en el Archivo.

Esa omisión del procedimiento a la que Aguayo no dio la más mínima importancia es la que, de momento, ha propiciado el escándalo de los EREs, con su secuela de prejubilaciones falsas y un desfalco de millones a la Hacienda andaluza.

Cabe preguntarse:

Si los informes de la Intervención no se los leen los consejeros que han de gobernar, ¿para qué sirve ese Departamento?

Si los consejeros sólo se leen los informes que expresamente tienen que indicarles los interventores y demás funcionarios en cada campo para que adopten decisiones de gobierno, ¿por qué no gobiernan los técnicos  y nos ahorramos a los políticos?

En evidencia

Espadas CartujaRecordarán que el alcaldable del PSOE, Juan Espadas, chupó cámara junto a los consejeros de Economía y Empleo y el salvador malagueño de La Cartuja Pickman como supuesto mediador en la operación de salvamento de la fábrica. Ha bastado con que la canallesca indague sobre la trayectoria empresarial del nuevo dueño y arroje algunas sombras sobre su capacidad de gestión y solvencia para que Espadas se desmarque de la compra-venta. Ahora, como en la novela de Juan Bonilla, nadie conoce a nadie. Según se ha apresurado a declarar el propio alcaldable, él no ha tenido nada que ver en la selección del comprador, al que conoció el mismo día del acto de presentación ante la prensa. Bien, y si no tuvo arte ni parte en la historia, de la que responsabiliza a la Agencia de Innovación de la Junta, ¿por qué se prestó a hacerse la foto y a aparecer como uno de los artífices del reflotamiento de Pickman? Es una verdadera lástima ver cómo Espadas acaba preso de esos mismos vicios que han dejado a la clase política a la altura del betún. Antes se coge a un mentiroso que a un cojo.

Remembranzas de Juan Guerra

Segundas acotaciones al escándalo de los EREs, del que, por lo que se vislumbra, sólo ha emergido la punta del iceberg:

Los “discordantes” de Recio: El consejero de Empleo ha acuñado un nuevo palabro eufemístico y se ha referido a los intrusos y/o falsos prejubilados en los EREs como “discordantes”.

Recio, tras investigar las prejubilaciones de 1.569 trabajadores en 35 empresas, dice que le salen 70 discordancias, osea, “un 0,04% frente al total”.

Manuel Recio

Manuel Recio

La Junta sólo ha investigado a 35 empresas de las 196 beneficiadas por el ‘fondo de reptiles’ (Guerrero dixit), osea, apenas el 17,85%. Asimismo, ha escrutado a 1.569 de los 25.000 trabajadores acogidos a los EREs en estos diez años. Suponen, pues, sólo el 6,27% del total. Y de los investigados, el 4,46% han cometido presuntas irregularidades. Si esta proporción se mantuviera en todos los EREs, las “discordancias” podrían ascender a  nada menos que 1.115.

Romería al despacho: Coincidiendo  con la comparecencia de Recio, El País publicó una entrevista con el director general de Trabajo durante nueve años, Francisco Javier Guerrero. Como dijo Valderas en el Parlamento, la entrevista no tenía desperdicio, porque a su manera Guerrero hacía su particular ‘Yo acuso’.

En la entradilla/síntesis, el diario afín hacía una descripción demoledora para el Gobierno andaluz: “Consejeros, delegados de la Junta, alcaldes, concejales, sindicalistas, empresarios….Al despacho de Javier Guerrero acudieron durante nueve años cargos de todo rango a pedir dinero del fondo para empresas en crisis”.

De golpe y porrazo parece como si nos hubiésemos retrotraído a los tiempos en que había otro despacho al que, con la excusa de los cafelitos, también acudían en peregrinación quienes buscaban intercesión para conseguir los favores del Poder: el de Juan Guerra.

Juan Guerra tomando un cafelito junto a su hermano Alfonso

Juan Guerra tomando un cafelito junto a su hermano Alfonso

Como Lopera, pero en la Junta: Guerrero afirma que los intrusos en los EREs no son tales, sino “criaturas necesitadas de ayuda sociolaboral que están desempleadas”. Las criaturas acogidas al seno de la Junta recuerdan a las ‘criaturitas’ de que hablaba Lopera en sus tiempos en el Betis, una denominación que denota una concepción paternalista, populista y clientelar.

El exdirector general olvida que el fin no justifica los medios y que si esas personas necesitaban auxilio, la Junta contaba con la Consejería de Asuntos Sociales. Llevando al extremo estas prácticas, ello equivaldría a solucionar el problema de los parados andaluces colándolos como intrusos en EREs. ¿Por qué esas ‘criaturas’ tenían que beneficiarse de un ERE y los demás desempleados andaluces no?

Normas reducidas a caprichos: Empleo acuñó en la práctica su propio principio: ‘Cuando se te interponga un obstáculo administrativo, sáltatelo’. Guerrero ha contado: “Como no podíamos estar al pairo de los caprichos del interventor”, el cual se negó a autorizar un pago equivalente a 900.000 euros de ahora, se decidió saltarse el procedimiento establecido, previa consulta con un bufete jurídico externo, Garrigues.

Lo lógico habría sido elevar una consulta a los Servicios Jurídicos centrales de la Junta, pero se habría corrido el riesgo de que su dictamen hubiera sido negativo y en tal caso ya no habría habido coartada para arbitrar un sistema fuera de control. Y esto era justamente de lo que se trataba, como denotan las palabras del exdirector general al calificar a la Intervención como un capricho en vez de cómo un fiscalizador del dinero público.

Sin coartada: Pensemos por un momento con lógica. ¿Es creíble la versión de la Junta de que un mero director general manejó 647 millones de euros a espaldas de los consejeros a cuyas órdenes estuvo y que éstos no supieran nada de ese fondo y sus manejos? En su testimonio, Guerrero desmonta en al menos cinco ocasiones  la coartada política de la Junta, cuando dice:

-Viera y Fernández nunca dijeron lo contrario. Nadie puso pegas a que una criatura solicitara lo mismo que los sindicatos o un colectivo.

-Teníamos consejo de dirección y siempre he dado cuenta de lo que hacía, como cualquier director general, porque no había nada ilegal.

-Ellos (Viera y Fernández) han tenido más interés o menos en función de la relación que tenían con las empresas. (Este aserto es toda una carga de profundidad, calificada por el PP en el Parlamento como “tráfico de influencias”).

Francisco Javier Guerrero

Francisco Javier Guerrero

-Hubo una segunda propuesta de Dhul que se habló con Fernández y éste dijo que no se daba más dinero.

-Los informes (negativos de la Intervención sobre el procedimiento de las ayudas) no me acuerdo cómo eran porque le llegan al consejero.

La contradicción de Griñán: Cuando Arenas sacó a colación en el Parlamento estas declaraciones, Griñán le reprochó que diera “más credibilidad a un imputado que a personas honorables”. ¿Acaso no es eso mismo lo que han hecho Griñán y el PSOE con Antonio Rivas, darle credibilidad,  pese a su imputación en una variante del caso Mercasevilla? Griñán ha defendido que permaneciera en su alto cargo de la Junta durante casi un año y luego lo ha mantenido otro año en cargos orgánicos, y a la hora de la verdad el PSOE no ha presentado ninguna acusación contra él.

Como en ‘Rebelión en la granja’, de Orwell, para Griñán y el PSOE todos los imputados son iguales, pero algunos son menos imputados que otros.

El intocable

mortadeloEl PSOE dice ahora que respalda la renuncia de Rivas a sus cargos orgánicos en el Comité Director, la Ejecutiva Provincial y la Dirección en Camas “para no erosionar el partido”. Osea, que lo estaba erosionando. Griñán incluso afirma que ve “perfecto” que haya asumido “su responsabilidad”. Osea, que la había. El problema es que Rivas ha tardado casi dos años en asumir esa supuesta responsabilidad y que en todo este tiempo el PSOE ha defendido su resistencia numantina a dimitir, primero como alto cargo de la Junta y luego como dirigente del partido, aunque estuviera tan imputado como Guerrero en el caso Mercasevilla. ¿Cómo es posible, sin caer en la esquizofrenia política, que se apoye por igual una cosa y la contraria: la obcecación en no dimitir y la dimisión misma? Por cierto, a Guerrero lo expulsaron de forma fulminante como presunto culpable y a Rivas lo han dejado caer, pero hay otro imputado en este escándalo que sigue tan campante en su puesto, entre pincelada y pincelada. ¿Será verdad que es intocable porque, como dicen las malas lenguas, sabe demasiado?

El secreto

top secretEl sector alfredista del PSOE está que trina tras haber sido laminado para las municipales a cuenta de los fichajes ‘galácticos’ del florentino Espadas, así que ha jurado venganza eterna. Instigados por el (sin) alcalde, algunos de sus miembros avanzaron a la canallesca que iban a desvelar algunos de los secretos mejor guardados del vierismo. Los plumillas se frotaban las manos pensando en que la ‘vendetta’ de los críticos se iba a traducir en la revelación de nuevos intrusos en los EREs o de más trinques a cuenta del ‘fondo de reptiles’ del director general que, como el personaje de Molière, hablaba en prosa sin saberlo. Pero hete aquí que, para desilusión del gremio, la montaña ha parido un ratón o una seta de la Encarnación. El secreto de Fátima que, según los alfredistas, guardaban bajo siete llaves en un cajón de Luis Montoto Viera y Susana era una encuesta que augura 18 ó 19 concejales al PP, osea la mayoría absoluta, con lo que Espadas se va a dar con sus ‘galácticos’ en los dientes. Para que luego digan que era Zoido el que tenía una agenda oculta

Espadas y el techo de Zoido

A menos de tres meses ya de las municipales (22 de mayo), el ambiente preelectoral se caldea aún más con las encuestas. En la última semana se han divulgado las de Cepes-Andalucía, Gesta y Commentia. Las dos primeras, de alcance regional, aunque para las autonómicas quede aún un año; la tercera, sobre Sevilla capital.

Juan Ignacio Zoido

Juan Ignacio Zoido

Los tres sondeos auguran la victoria del PP. En dos casos, por mayoría absoluta, y en otro, rozándola. Son ya, pues, una docena de sondeos  los que desde hace un año reflejan una tendencia cada vez más acentuada a un vuelco político en Andalucía y Sevilla que, de producirse finalmente, tendría una dimensión histórica.

Algún observador político que ha escrutado el sondeo de Cepes ha destacado un dato que ha pasado inadvertido pero de vital importancia: el PP ganaría también ahora al PSOE unos comicios en la provincia de Sevilla.

Por su parte, Commentia augura que, también por primera vez, el PP con Zoido al frente obtendría la mayoría absoluta (17 concejales) en Sevilla capital.

INTERPRETACIÓN INVERSA

La reacción del alcaldable socialista, Juan Espadas, ante el sondeo es insóilita, ya que interpreta lo contrario de lo que muestran los datos: “El PP, tanto en España como en Andalucía  y Sevilla –ha dicho- ha tocado techo, porque aunque tiene una masa de votantes perfectamente definida, ese electorado no le permite lograr una mayoría absoluta que le deje gobernar. En el PSOE estamos acostumbrados a trabajar en otros escenarios”.

Esos otros escenarios a los que alude son las coaliciones –primero, con el PA; luego, con IU-, que han permitido al PSOE hacerse con la Alcaldía, pero al coste de entregar a sus socios, con autonomía plena, importantes parcelas de poder y del presupuesto.

Espadas no quiere enterarse de que a la luz del sondeo da igual que aluda a una nueva coalición con IU, porque el PP obtendría ahora mismo la mayoría absoluta. Y según expertos en demoscopia, Zoido aún no ha tocado techo: en función del grado de participación podría lograr 18 e incluso 19 concejales.

VOTO VERGONZANTE

Parafraseando a Javier Cercas, recién conmemorado  el XXX aniversario del 23-F, un sondeo no es más que la anatomía de un instante, de ahí que Zoido no deba lanzar todavía las campanas al vuelo. Y es que Commentia desvela la existencia de un voto vergonzante socialista en Sevilla. ¡Quién lo habría dicho hace tan sólo unos años! Antes, los simpatizantes de la Derecha se avergonzaban de revelar sus inclinaciones políticas. Ahora, las tornas han cambiado y por los antiefectos Zapatero y Monteseirín  un 23% de quienes otrora votaban al PSOE están deshojando la margarita de la duda:  votar, no votar o cambiar su sufragio.

Si a ellos se les une otro 20% de indecisos, resulta que esta foto instantánea que son los sondeos a menos de tres meses del 22-M no ha captado aún nítidamente a casi la mitad de los electores. Por esta circunstancia, basta con que en el último minuto un significativo porcentaje de ellos decidan votar incluso con la nariz tapada para hacer trizas la imagen que hoy proyectan las encuestas.

Hechas estas salvedades, habría que estar ciego sin embargo para ignorar que desde hace 14 meses los sondeos dibujan constantemente la victoria del PP.

EN CLAVE DE PACTO

Este hipotético triunfo ya está asumido en el inconsciente del alcaldable socialista desde hace tiempo, por más que Espadas proclame que su lista, que lleva por delante sus fichajes ‘galácticos’ como independientes, va a ser el revulsivo que los indecisos y los simpatizantes avergonzados necesitaban para salir de su atonía.

Espadas y Torrijos

Espadas y Torrijos

A su alusión de que el PSOE contempla otros escenarios que no son su propia mayoría absoluta ni la del PP, hay que unir la polémica que mantuvo con Torrijos acerca de que nunca le entregaría la Delegación de Economía, en un intento de distanciamiento y de congraciarse con los empresarios,  máxime tras la declaración del titular de la Delegación como persona ‘non grata’ por la hostelería a raíz de participar  en un piquete durante la huelga general. Expresarse en tales términos denota por parte de Espadas la interiorización de la necesidad de un pacto postelectoral con Torrijos como consecuencia, obviamente, de una victoria de Zoido o una casi improbable mayoría relativa socialista.

EL TIEMPO VUELA

Zoido, por su parte, también ha proyectado inconscientemente que no confía en la mayoría absoluta, pues en tal caso no se hubiera empeñado en el debate a tres en  Giralda Tv en que Espadas y Torrijos se comprometieran a respetar la lista más votada y no pactar entre ellos. Olvidaba Zoido que Becerril y Rojas Marcos pactaron en su día contra la lista más votada de Yáñez para arrebatarle la Alcaldía.

Tras veinte años de gobiernos de coalición de casi todos los colores en la ciudad, Zoido se ha impuesto cautela, pues ya sufrió una amarga experiencia en las últimas elecciones pese a haber sido el ganador.

Ahora bien, quien no puede permitirse el lujo de ser cauteloso, sino osado en pos de la victoria es Espadas. La herencia de Monteseirín es un lastre difícilmente olvidable, y ahí están las ‘setas’ para recordarlo de forma permanente; su lista con independientes en puestos de privilegio puede tener un efecto ‘boomerang’ desmovilizador entre las bases y simpatizantes del PSOE en los barrios; es el candidato más desconocido; los sondeos están en su contra y sólo le quedan 84 días para revertir la situación.

Espadas dice que ésta es una carrera de larga distancia y que él es “un corredor de fondo”. Todavía no se ha percatado de que, en su caso y máxime  por haber salido el último, es una carrera contra el reloj.