Del Valle aplicó al Ayuntamiento el principio ecológico del nicho vacío: toda especie tiende a ocupar el espacio que otras dejan libre. Razonaba el exalcalde de la triste figura que si Torrijos tiene más protagonismo que el que le corresponde por sus concejales es porque Monteseirín se ha dejado comer el terreno. Zoido también aprendió ecología con Fuco García Novo y tiende a llenar con sus acciones de guerrilla el vacío municipal. Como cuando anunció la reposición del banco de Bellavista, se fue con pico y pala a las chabolas del Vacie o se comprometió a darle una mano de pintura al colegio Nuevo Tussam, aunque la que necesita no una mano, sino todas las manos del poema de Nicolás Guillén, sea la propia Tussam. Ahora, los residentes de Arjona, hartos de ser ninguneados desde hace cinco años, cogerán ellos mismos el palustre para arreglar los baches y las aceras. Si los vecinos se autogestionan (perdón por la redundancia) su propia calle ante el vacío de atención municipal, ¿para qué sirve el Ayuntamiento? Esto es la comuna de París, pero a la sevillana.
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El contrato-programa de Vega
He leído con el deleite habitual el artículo de Juan Miguel Vega en que propone un trato a los partidos: votará al que se comprometa a ordenar la demolición de las ‘setas’ de la Encarnación. Vega tacha el Parasol de gran mamarracho arquitectónico y de lápida económica para las generaciones futuras. El libro de los gustos aún no está escrito y puede que lo que a Vega le parece mamarracho sea para otros excelsa obra de arte, de ahí que no me meta en fías y porfías estéticas. La cuestión económica es, querido Juan Miguel, la madre del cordero. Ahí radica la trampa saducea de Monteseirín. Las ‘setas’, aunque los contribuyentes hayamos pagado ya una cifra escandalosa, han sido objeto de una concesión comercial por 40 años a favor de Sacyr. Si el partido que firme tu contrato-programa las echa abajo, deberá indemnizar con más dinero público a cuenta del lucro cesante, y la lápida económica se nos duplicará. Aunque Monteseirín se vaya, ha dejado todo atado y bien atado. ¿Te suena? Ese es el coste que tiene la demagogia de “democratizar las vistas de Sevilla”.
Un concejal ‘okupa’ en la Feria
El Ayuntamiento ha logrado un nuevo avance en el campo de la Física. Antes sólo existía la mecánica cuántica, que explica el comportamiento de la materia y de la energía. Ahora se le une la mecánica cuéntica, desarrollada por el muy cuentista Consistorio hispalense para justificar el autopase (mejor aún que el taconazo de Guti) de una caseta de Feria por el concejal socialista Alfonso Mir. Sí, porque tras una semana negando la evidencia documental, la Corporación no ha tenido más remedio que reconocer que la caseta ‘okupada’ por Mir no era de éste y su familia, sino del Ayuntamiento. Por tanto, todas las historias que se inventó el edil no eran más que eso, cuentos chinos, pero en vez de mandar a Mir a su casa, que no su caseta, con una destitución fulminante por sus trolas, el gobierno le ha fabricado una coartada: todo se debió a “un error mecánico”. ¿Recuerdan que los exámenes con las respuestas marcadas se debieron a “un error de la fotocopiadora”? ¡Máquinas y fotocopiadoras con vida propia!. Con Monteseirín, Sevilla es el país de las maravillas.
Todo sea por la pasta
Primero lo intentaron con los trabajadores de Lipasam, y ahora, con los de la grúa. Los concejales socialistas han aprobado que los empleados de Aussa tengan la facultad de usar medios telemáticos para retirar vehículos. Cualquier gruista podrá desenfundar un teléfono móvil, tomar una foto de un coche que a su juicio esté infringiendo la norma y enviarla al cuartel de la Policía Local. Allí, un un agente sentado delante de un ordenador le dará el visto bueno para que el automóvil acabe en el depósito del Parque de los Príncipes y su dueño apoquinando la correspondiente multa. De golpe y porrazo Monteseirín ha regalado a los gruistas los galones de agentes de la autoridad sin necesidad siquiera de que superen las pruebas físicas, el test psicotécnico y las preguntas del examen que tuvieron que sufrir los policías locales, los únicos a los que hasta ahora se presuponía presunción de veracidad. Ya cualquiera es equiparable a un policía con tal de que se convierta en instrumento de recaudación para las arruinadas arcas municipales. Por la pasta vale todo.
‘Si no sabes torear…’
La auditoría demuestra que la Mercasevilla de las comisiones ilegales, la venta fraudulenta de suelo y las cestas de mariscos de gañote está en quiebra; que este hundimiento se produjo a la vista del consejo de administración y que los concejales no se enteraban de nada. Ahora acusan al hombre al que pusieron Monteseirín y Torrijos a gobernar la empresa, Mellet, de engañarlos como a pardillos aprovechándose de que los ediles, como ha pregonado Mir, son legos en contabilidad. “No somos auditores, ni juristas, ni economistas”, ha dicho en plan exculpatorio el consejero apoderado, el susodicho Mir, emulando al alcalde y a su famosa frase: “(a mí que me registren) yo soy médico”. Pues que se apliquen la canción popular: “Manolete, si no sabes torear, ¿para qué te metes?”. No tienen ni idea, pero se reparten carguetes como el pomposo ese de “consejero apoderado”. Si tuvieran vergüenza torera ya estarían en su casa o en ‘su’ caseta, pero como no la tienen, exijamos que al menos devuelvan las dietas. Y es que para cobrar sí son expertos en la materia.
La pregunta de Lenin
El alcalde de Dos Hermanas seguirá de presidente de la FAMP una vez que su Ejecutiva ha ratificado la insatisfacción de ayuntamientos y diputaciones con las nuevas leyes locales de la Junta, por más que Pizarro atribuya cualquier cosa que se mueva en la región a un montaje de Arenas y del PP. “Eppur si muove”, Luis, como habría dicho Galileo. Así pues, no ha sido Toscano quien ha cantado la gallina, sino todos los alcaldes socialistas que primero dijeron ‘no’ a la Junta; luego, ‘sí’; y ahora otra vez ‘no’. Estos veletas tendrían que estar ya en sus casas, pero no tienen la dignidad de Toscano. Alabo la coherencia de éste, pero yo, aun estando en las antípodas del soviético, le hago una pregunta similar a la de Lenin a Fernando de los Ríos: “¿Más autonomía y más dinero? ¿Para qué?”. Si estando sin un euro y tutelados por la Junta los alcaldes han hecho las barrabasadas urbanísticas que han hecho y enchufado a dedo a tantos paniaguados con carné, ¿qué no harán en cuanto Pizarro les blinde sus (in)competencias y les vuelva a llenar las arcas municipales?
El sexo de los ángeles
El Ayuntamiento pide 223.880 euros al fondo estatal del empleo para gastárselos en “la corrección del lenguaje sexista en los documentos soportados por los sistemas informáticos”. Hasta ahora, por ejemplo, se usa el término “los ediles” para referirse indistintamente a concejales de sexo masculino y femenino, lo cual constituye un agravio de género que vulnera la bibianesca ley de Igualdad al no discriminar positivamente a la mujer. Peor aún: las féminas municipales no deben ser incluidas en el determinante masculino plural “los”. ¿Cómo gastaremos el dinero en corregir este sexismo lingüístico? Podría emplearse el término “los edilos” para designar a los concejales varones y “las edilas” para las concejalas. Cuando se quiera nombrar conjuntamente a “edilos” y “edilas”, para ser políticamente correctos debería de usarse “les ediles”. La historia cuenta que con el Imperio a punto de caer ante el Islam, Bizancio perdía el tiempo discutiendo sobre el sexo de los ángeles. Aquí, con 70.000 parados, el Ayuntamiento gasta el dinero en cuestiones bizantinas.
El retruécano del rector
El retruécano es una figura retórica que consiste en la inversión de los términos de una proposición para que adopte un sentido completamente distinto al original. El rector invierte la carga de la prueba en su comunicado a la comunidad universitaria, donde pide perdón por el daño que a la imagen de la Hispalense ha hecho la interpretación por terceros de la norma sobre los copiones. Y he aquí el retruécano de Joaquín Luque: el perjuicio no lo ha causado él, sino quienes no han sabido leer correctamente el artículo 20 sobre las incidencias en los exámenes. “¡Dios mío, perdónalos porque no saben lo que interpretan!”, viene a decir el rector. Pero da la casualidad de que todo el mundo, desde Griñán al ministro de Educación, ha interpretado lo mismo. Como ha dicho el profesor Mantero, que no es un torpe precisamente, de mala interpretación del Reglamento, nada de nada. Se entiende todo: la letra indica muy bien el objetivo que se pretendía. Respondamos al retruécano del rector con un adagio jurídico: el causante de la causa es el causante del daño causado.
Rebelión en la granja
El alcalde de Dos Hermanas amenaza con dimitir como presidente de la Federación Andaluza de Municipios con el argumento de que la Junta ha dejado el organismo que preside a la altura de una asociación de criadores de canarios. Ya saben la historia: los alcaldes de todos los partidos representados en la FAMP rechazaron las dos leyes de carácter local redactadas por el Gobierno autonómico por parecerles insuficientes. El PSOE, en la peor tradición estalinista y saltándose a pídola la Constitución, obliga a los dieciséis alcaldes socialistas insumisos a retractarse y les impone la firma de un documento de apoyo a la Junta. Es más, el PSOE, tras un toque de generala telefónico, proclama que los 490 alcaldes que tiene en Andalucía son una piña en torno al partido y el Gobierno autonómico. Sólo un alcalde, cual último de Filipinas, se mantiene en sus trece: el nazareno. Por dignidad y por coherencia insiste en que se va. Ya veremos si Toscano se comporta como un solista canario flauta o al final, como el resto de sus correligionarios, acaba cantando la gallina.
El ‘profe’ Alfredo
Un alcalde como el de Sevilla necesitaría que el día tuviera no 24, sino 48 horas para dedicárselas a la ciudad y aún le resultarían insuficientes, pero al verse en expectativa de destino y con un pie en la calle, Monteseirín ha puesto ya el piloto automático en la Plaza Nueva. De otra manera no se explica que en una urbe con 70.000 parados y en la mayor crisis económica de la historia reciente inicie una experiencia como profesor invitado de un máster en la Universidad, en calidad de experto en gestión y administración local. ¿Monteseirín experto en administración local? En el mismo periódico en que viene la noticia del ‘profe’ Alfredo, al cabo de tres páginas se da cuenta de este informe de la Intervención Municipal: en 2008 la liquidación presupuestaria arrojó un déficit de 87,6 millones de euros y en 2009 la tendencia será, como mínimo, igual a esta cantidad. Y según el Banco de España la deuda es de 422 millones. Con este panorama la lección que dicte Alfredo debería llevar por título ‘Cómo arruinar un Ayuntamiento en tan sólo dos mandatos y medio’.