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Cangrejos

A Bernardo Bueno no se le había comido la lengua el gato. El hombre que también hizo la vista gorda con Monteseirín dice que abrir un aparcamiento en la Encarnación es una vuelta atrás “como los cangrejos” y que pensaba que las licencias provisionales como la otorgada por el Ayuntamiento a ese parking no existían. Caliente, caliente, don Bernardo, pese a quien pese. Yo hice un máster en golfadas urbanísticas a cuenta de las licencias provisionales, convertidas por el Poder en el truco del almendruco para pasarse por el arco del triunfo la normativa en función de sus conveniencias y amparadas por la Junta cuando las usaban los de su cuerda. Y sí, pese a la jungla de normas autonómicas, deben de seguir existiendo cuando hasta la LOUA las cita en su artículo 177.1.e, pero siempre han sido de carácter excepcional, otorgables sólo en suelo urbanizable o rústico y previo informe de la Comisión Provincial de Ordenación del Territorio y Urbanismo. Miren por dónde, gracias al parking nos enteramos ahora de que la Encarnación es suelo rústico, ¿verdad, Maximiliano?

Pepelu

Políticos hay que se montan su particular Semana Fantástica. Es el caso de José Luis García, delegado del Distrito Sur y presidente provincial de Nuevas Generaciones del PP, más conocido en el partido como Pepelu. Al joven cachorro pepero le incoó un miércoles la Junta Electoral de Zona un expediente sancionador por el reparto en un instituto de Bormujos de ejemplares del Estatuto de Autonomía en versión cómic con el logotipo de su partido y la imagen de Javier Arenas. El mismo día tuvo una bronca con Torrijos al negarle el uso de la palabra en el Pleno del Distrito y luego pasar olímpicamente de responderle, pese al zoidiano lema de “luces y taquígrafos”. Y en el Pleno del Consistorio fue muy felicitado por Beltrán Pérez y Juan Belmonte después de que Zoido le hubiera ordenado que desenchufara de los talleres del Distrito a su novia y a su prima. Con semejante currículum en tan poco tiempo, a Pepelu se le augura una carrera política meteórica de la forma en que dijo Belmonte ( no su compañero de bancada, sino el Pasmo de Triana) de su banderillero: degenerando.

Escándalo

Yo creía que era una inocentada, porque el acuerdo lo llevaron a una Comisión Ejecutiva el 28 de diciembre, pero al final va a ser cierto que la quebrada Tussam, con 70 millones de euros de deuda, 40 de déficit y más agujeros que un queso gruyère firmó un patrocinio de la Davis, asunto de Estado para el alcalde, por  63.500 euros, más dinero que nadie. El objeto de tal dispendio pese a sus arcas vacías fue el transporte de los tenistas, los directivos o quien indicasen. Y, cuchillo de palo, ¡subcontrató los conductores y los vehículos a un tercero! ¿Dónde, pues, el retorno publicitario para (in)justificar la operación? Se trataba, claro, de no cantar la gallina mientras preparaba el plan de saneamiento y el recorte en un 5% de los sueldos del personal. Estas trampas en el solitario y camuflajes a través de la AIE se ve que no eran exclusivas de Marchena y Monteseirín y que, enchufados aparte, éstos ya están tan viciados como sus predecesores en sólo 8 meses. Zoido prometió un cambio y luces y taquígrafos, pero ahora sí pienso que se trataba de una inocentada.

La madeja

De acuerdo con que el Ayuntamiento ha sido un reino de taifas en que cada partido de las coaliciones gobernantes se ha esforzado en destacar sus propios chiringuitos por encima de la imagen unitaria del Consistorio. Ahora bien, con la que está cayendo y después de dejar hasta sin Cabalgata a muchos barrios por ahorrarse unos miles  de euros, ¿es necesario gastarse 40.000 euros en cambiar el logotipo municipal y pintar de colorines el NO8DO para “unificar la identidad corporativa”? ¡Si ya sabemos que el PP tiene la mayoría absoluta con sus 20 ediles y que el Ayuntamiento goza de mando único! A ver si esto va a ser como los equipos de fútbol, que cambian cada año el ancho de las rayas o la tonalidad para vender más camisetas. Lo peor es que tras los 40.000 euros del nuevo logotipo habrá que gastarse otro pico, como si nos sobrara el dinero, en cambiar los sobres, las tarjetas, la papelería toda y mandar a la trituradora la antigua. Parafraseando a Juan Ramón, habría que decirle a Zoido: no la toquéis más que así (desde Alfonso X el Sabio) es la madeja de Sevilla.

Recochineo

El horno del PP no debió estar para bollos en el último Pleno, celebrado 24 horas después de que Zoido forzara la dimisión de cinco familiares de ediles de su partido enchufados en los distritos. El caso ha indignado a la opinión pública, fiada de las promesas de Zoido sobre regeneración y de que no todos los políticos son iguales. Hay  algunos que se esfuerzan en ser todavía peores, como Beltrán Pérez. Las crónicas y fotos del Pleno demuestran que en vez de hacer mutis por el foro se dedicó a abrazar -y hasta besar- entre risas, junto con Juan Belmonte, al delegado del Distrito Sur, José Luis García, que tenía colocadas a su prima y a su novia en los distritos. Mutatis mutandi, es como si Monteseirín se hubiera recochineado delante de Zoido y Beltrán haciéndole carantoñas a su primo, o Torrijos a Lolo Silva, tras las acusaciones de enchufismo que en su día les hicieron a ellos. Con ese abrazo solidario en el Pleno, el PP avalaba la conducta de su cachorro de Nuevas Generaciones. Hay imágenes que producen vergüenza ajena, y no sólo la de la mariscada de Torrijos.

Insuficiente

Si Beltrán Pérez, otrora ‘enfant terrible’ del PP y martillo de Zoido contra los primos de Monteseirín y Lolo Silva, pide disculpas por el escándalo de los primos, novias y cuñados peperos enchufados en los talleres de distrito y dice que se ha producido “una mínima grieta en el procedimiento” nos hallamos no ante un caso de estética, argumento dado para justificar el sacrificio de cinco cabezas de turco, sino de ética. Beltrán ya ha admitido explícitamente al hablar de grietas (coladeros más bien cuando hay unos 30 contratados a dedo) que ha habido irregularidades en el proceso de selección (¿?), o sea, trato de favor, tráfico de influencias, clientelismo o como quiera llamarse, y entonces eso debe implicar necesariamente la exigencia de responsabilidades políticas. Con el maquillaje de las dimisiones “estéticas” no basta. Ahora han caído algunos de los recomendados que cursaron las solicitudes, si las cursaron siquiera para cubrir el expediente, pero no se pueden quedar impunemente de rositas los que otorgaron el trato de favor a este lado de la ventanilla.

1.500

Un proverbio dice que cuando el sabio señala la Luna, el necio mira el dedo. Yo, más que mirar el dedo que señala los 178 metros de la torre Cajasol, sus 43 plantas, si afecta o no a la Giralda, el Alcázar y el Archivo de Indias y si por éso o a pesar de éso nos retirará la Unesco o nos mantendrá el título de Patrimonio de la Humanidad, miro la ‘lógica’ económica de gastarse 350 millones en un cilindro de oficinas con el mercado inmobiliario hundido y cuando el Banco de España obliga ya a Banca Cívica a provisionar 1.248 millones por su riesgo y/o pérdidas con el ladrillo. ¿No queríais que nos quitáramos del ladrillo? Pues toma, dos tazas con la torre Cajasol, que dirá Pulido. Y Mafo echándole paletadas de billetes al Frob para salvar las Cajas con nuestro dinero. Ahora, Banca Cívica amenaza con rebajarle el sueldo un 20% a sus trabajadores supervivientes y despedir a 1.500. Decían que por crear con las obras 1.500 empleos (indirectos y efímeros, no se olvide) la torre iba a dar de comer a Sevilla, pero han acabado poniendo a 1.500 trabajadores en la calle.

La multa

Fomento multa con 140.000 euros a Cajasol por poner en peligro el tráfico de aviones con los 178 metros de la torre Pelli y no pedir permiso previo a Seguridad Aérea. La Caja alega que, según el PGOU de 2006 y la Gerencia de Urbanismo, no precisaba permiso porque ese suelo no tenía servidumbre aeronáutica, hasta el punto de que ni Aviación Civil alegó contra el Plan. Si Aviación no dijo nada fue porque el gerente de Urbanismo, Manuel Marchena, cuádruple imputado por la juez Alaya y al que Monteseirín le pagaba el sueldo récord de la historia del Ayuntamiento (168.392 euros), omitió en el PGOU que allí fuese a construirse rascacielos alguno, con lo que daba pista libre y rápida a lo que viniera después sin escrutinio ni objeción de Seguridad Aérea, que se encontraría con el hecho consumado de la torre a mayor gloria del alcalde cuando ya no tuviera marcha atrás. Si Fomento da la razón a esta denuncia de ‘Túmbala’ con la multa y afirma que la torre está fuera del ordenamiento jurídico, ¿cómo dijo Zoido tras revisar el expediente que todo se hizo de forma legal?

Pelli al cuadrado

Henry Ford dijo que el cliente podía elegir el color del coche siempre que fuera negro. En las Finanzas se puede construir una torre como sede social siempre que sea de César Pelli, porque al igual que Ford tenía una cadena de montaje de coches negros, el arquitecto argentino la tiene de rascacielos unisex. Sus Majestades los Reyes de España  inauguraron en Bilbao la torre de la multinacional energética Iberdrola, una de las clónicas que ha repartido por el mundo el arquitecto de la Pampa y que no se sabe bien si copia a la de Cajasol o viceversa, porque en el fondo y en la forma todas son la misma torre y sólo varían en los accesorios. Con tal motivo, la prensa bilbaína dio los datos de su rascacielos,  que permiten una comparación aproximada con el de Pulido: 165 metros de altura el bilbaíno frente a 178 el de la Cartuja; 41 plantas frente a 43; 50.000 m2 sobre rasante la vasca por  48.060 la sevillana; 485 aparcamientos la de Iberdrola frente a 3.066 la de Cajasol. Y el coste: 200 millones de euros el rascacielos bilbaíno frente a 350 el cartujano, según la consultora Deloitte. Así pues, la torre Cajasol costará un 75% más que la de Iberdrola siendo casi iguales. Ni que estuviera recubierta de pan de oro.

Manuel Barrios

Apenas iniciado en este veneno del periodismo, que es siempre éso, un eterno principio sin fin en plan piedra de Sísifo, no recuerdo ya si fue Antonio Burgos o Manuel Ferrand, o los dos, me mandaron entrevistar a los ‘narraluces’. Y, como en el soneto de Lope, nunca me vi en tal aprieto: un becario frente a los maestros consagrados. Así conocí a Manuel Barrios. Me recibió en su piso del Polígono no como el multipremiado escritor y periodista, sino como un colega a otro. Me trató y me hizo sentir como un igual. Y en su afectuosa despedida al principiante me regaló un ejemplar de ‘La espuela’ dedicado de su puño y letra. Guardaré siempre ese imborrable recuerdo de Manuel Barrios, al que trato torpemente de emular en lo que él fue mucho antes y mucho mejor que yo: un francotirador periodístico, unamuniano contra ésto y aquéllo, en la insobornable busca de la verdad. Sufrió las incompresiones de derecha e izquierda porque no era de nadie y sólo aspiraba a ser él mismo. Sí, ha muerto solo, pero libre, porque la soledad es el precio de la libertad. Y ése es su mejor epitafio.