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Cómplices

ordenador-protegido-cadenasLa Asociación de la prensa ha firmado con el (sin) alcalde un manifiesto “por la libertad de expresión” que se votará en el Pleno municipal. ¿En qué mundo, aparte de salidas en la Cabalgata de los Reyes Magos y la procesión del Corpus, vive la representación de los periodistas? ¿Qué podemos esperar los asociados de una entidad que hasta premió al valido del (sin) alcalde, un matón que chantajea y amenaza a los medios de comunicación con el dinero de la publicidad institucional por delante para quitar del medio a profesionales que se niegan a someterse a sus consignas y silenciar escándalos como el del viaje a Turquía con el pretexto de que iban a ver una fábrica de tuberías? Un matón que alardea de comprar hasta a ciertos editores. Nunca se había caído más bajo en nuestro gremio. El concepto de Monteseirín y Marchena de la libertad es el mismo que el de Lenin en su respuesta a Fernando de los Ríos: “¿Libertad? ¿Para qué?”. Con la firma de este papel mojado, la Asociación  ha acabado haciéndole el juego a los verdugos de la libertad de expresión en Sevilla.

Carta del (sin) a los Reyes Magos

El autobombo de Monteseirín en Plaza Nueva

El autobombo de Monteseirín en Plaza Nueva

El (sin) alcalde va diciendo que ya es la hora de Espadas, pero él no deja de chupar cámara (y no sólo de su particular caja ‘tonta’, Giralda Tv) con su romería de despedida sin fin y esa  macrocampaña publicitaria que aunque use el nombre de la ciudad en realidad debería llamarse ‘Monteseirín se ve’. El (sin), que también dice que él es médico pero que sólo vio un fonendoscopio en la Facultad y de lejos, no quiere bajarse del coche oficial ni a tiros y ya le ha escrito una carta a los Reyes Magos, que para él no son ni el imputado Melchor ni los padres, sino el PSOE, y probablemente su presidente (el del partido, no de la Junta), Chaves. Y ha revelado su deseo: “si se piensa en mí para política, que sea fuera de Sevilla”.¿No decía que estaba saciado de popularidad? Si fuera tan popular como pregona, ¿por qué quiere largarse lo más lejos posible de aquí? Yo le pido a los Reyes Magos que se cumpla su afán, para darle así una variante a los versos de Machado: “Sevillanos, que no os dé ninguna pena: ¡qué bonita estará Sevilla sin Monteseirín ni Marchena!”.

Bicis de palo

Torrijos, en una bicicleta de Sevici

Torrijos, en una bicicleta de Sevici

El Ayuntamiento saliente ha hipotecado a los próximos cuatro Consistorios –no uno ni dos, sino cuatro, por la política de tierra quemada del (sin) alcalde- con un acuerdo con Sevici según el cual el alquiler de las bicicletas públicas se irá incrementando a razón de 2,50 euros anuales hasta llegar a los 62,50 euros en el año 2026 para los abonos de larga duración y 25 euros para los demás. En vez de limitarse a gestionar el día a día en los cuatro meses y pico que quedan para las elecciones, Monteseirín trata de dejarlo todo atado y bien atado -como decía el innombrable- y a su sucesor sin libertad de maniobra. No sólo éso. Facua también denuncia que pidió a Torrijos que le diera participación en el control de calidad del servicio de Sevici y que el primer teniente de alcalde ni siquiera le ha contestado. Aquí está la prueba del nueve. IU, mucho hablar de presupuestos  participativos y de participación ciudadana, pero a la hora de la verdad, si le tocan la parcela de poder al líder supremo, nada de nada. Cuando se trata de Torrijos, bicicletas de palo.

Vamos a contar mentiras

A falta de cinco meses para las municipales, Monteseirín se ha dedicado durante estas fiestas navideñas a hacer declaraciones a modo de despedida a algunos medios adictos (tras pasar por caja) a su causa, en los que ha contado, como en  la canción infantil que da título a este artículo,  mentiras,  y también medias verdades, de las que entresaco el siguiente ramillete:

Tres mandatos son suficientes. Estoy muy contento de haber tomado una decisión que creo es la mejor para mi partido y para la ciudad: Monteseirín pretende hacer creer que no quería continuar como alcalde, cuando en su círculo llegó a decir que aspiraba a permanecer al menos 20 años, en línea con un Pedro Pacheco en Jerez o  un Francisco Vázquez en La Coruña. Toda su estrategia, tras la clamorosa derrota de su sector crítico en el congreso provincial del PSOE del verano de 1998, fue parapetarse en la capital y buscar la fórmula de ser designado candidato con el aval de Madrid y al margen de la Ejecutiva Provincial.

Chaves y Monteseirín se han apoyado mutuamente hasta el final

Chaves y Monteseirín se han apoyado mutuamente hasta el final

Cuando Chaves, su único valedor frente a José Blanco y José Antonio Viera, deja San Telmo, su suerte está echada. En la era de Internet, las tabletas, los e-readers y el correo electrónico, Monteseirín pasará a la historia por ser el único alcalde defenestrado a través de un medio tan antiguo como un teletipo: el famoso cable de Europa Press  por el que Griñán anunció ‘urbi et orbi’ que no repetiría. Franco mandaba a los ministros cesantes un sobre con un motorista. Griñán ni siquiera se molestó en gastar gasolina. Bastó con el télex de una agencia. Así fue como Monteseirín se enteró de que quien había tomado la decisión de quitarlo del medio fue Griñán y no él.

Le planteé a Chaves que no quería presentarme por cuarta vez a la Alcaldía. Acordamos que lo mejor era no decir nada:  Chaves deja la Junta a principios de abril de 2009 para irse a Madrid, y ya el día 22 de ese mismo mes Griñán es investido como nuevo presidente andaluz. Por entonces faltaban 25 meses exactos para las municipales. ¿Es imaginable que el alcalde de la capital de Andalucía transmita su intención de no continuar cuando faltan más de dos años y que esa comunicación la mantenga con Chaves, ya en Madrid, en vez de, o además de,  con el nuevo presidente de la Junta, y que acuerden mantenerlo en secreto sin preparar rápidamente la sucesión?

En la era de Internet a Monteseirín lo defenestraron por un medio tan antiguo como un teletipo de agencia

En la era de Internet a Monteseirín lo defenestraron por un medio tan antiguo como un teletipo de agencia

Si esto hubiera ocurrido realmente, no denotaría más que su torpeza al haberse mantenido en la estela de Chaves sin comprender que el nuevo hombre fuerte en Andalucía era Griñán, que aunó la doble condición de presidente de la Junta y secretario general regional. Obrando a espaldas de Griñán, Monteseirín se cavó su propia tumba política.

Me he quedado (en la Alcaldía) porque el partido me pide que siga hasta el final para rematar los proyectos pendientes: Declaración contradictoria con esta otra de que él defendía que una persona de su equipo de gobierno (Celis) se hiciera cargo de la Alcaldía cuando faltara algún tiempo, y fuera el alcalde para después ser el candidato. Monteseirín no se ha quedado porque el partido se lo pidiera, sino porque el PSOE no ha querido pagarle el precio exigido por él para dejar la Alcaldía antes de tiempo y no hacerle sombra al alcaldable, y también para hacerle pagar la factura de su negativa a facilitar su sucesión. En su momento le ofreció un puesto en el Parlamento Europeo a cambio de dejarle vía libre a Emilio Carrillo, pero con tal de fastidiar a este último, ha acabado por fastidiarse él mismo. Si le dan una salida será después de las municipales y no antes, porque a cinco meses del 22-M ya no tiene sentido.

Mi proyecto ha sido refrendado en tres ocasiones por los sevillanos: Otra mentira, y una de las más reiteradas por Monteseirín. Sólo ganó una de las tres elecciones municipales a las que se ha presentado, y por mayoría relativa. Las primeras y las terceras las ganó el PP (Soledad Becerril y Juan Ignacio Zoido), y en sus tres mandatos tuvo que pactar (una vez con el PA, dos con IU) para lograr los votos que le faltaban para ser alcalde.

Soy el único alcalde de Sevilla que siempre mejoró sus resultados: Una mentira si afirma esto y una verdad con trampa si afirma que mejoró el número de concejales. No mejoró siempre sus resultados porque el PSOE pasó de 130.958 votos en las elecciones municipales de 2003 a 124.534 en las de 2007. Y si en 2007 obtuvo un concejal más (15 en total) que en 2003 (14) pese a haber perdido 6.424 votos de una elección a otra, esto es sólo posible por las características de nuestro deficiente sistema electoral. Por tanto, en votos populares y en refrendo de los sevillanos, Monteseirín podría decir sin faltar a la verdad que ha sido el único alcalde cuyos resultados han empeorado y que aun así siguió siéndolo.

Me critican en núcleos conservadores, con aires predemocráticos y del nacionalcatolicismo, que no tienen nada que ver con los tiempos en que vivimos: Por eso él, tan progre, ha concedido trece medallas de la ciudad (récord mundial) a otras tantas vírgenes y arbitrado una política de subvenciones a las cofradías conocida como “el urbanismo morado”.

Después de ser alcalde, estoy saciado de popularidad: El 20% de los sevillanos que declaran conocerlo  lo califican directamente con un cero; jamás ha sido aprobado en una encuesta durante sus 12 años de mandato, sin contar el demoledor resultado para él del sondeo encargado por el PSOE a Julián Santamaría, y en el último  divulgado aparece como el segundo alcalde de España peor valorado.

En honor a la verdad, debería haber dicho esto: “Después de ser alcalde, estoy saciado de impopularidad”.

Descreído

felicitacion marchenaMonseñor Asenjo, al que cuando era sólo obispo de Córdoba le vaticiné que sería arzobispo de Sevilla, ha criticado “el secuestro que sufre la Navidad”. El pontífice hispalense lamenta que la iluminación navideña haya perdido todo su simbolismo religioso -Torrijos, deja de silbar-; que los árboles nórdicos sustituyan a los belenes y que las felicitaciones sólo contengan motivos periféricos a la celebración, como ciervos o nieve. Pues todo esto, monseñor, no es nada comparado con el christma (merezco ser condenado por este anglicismo) del imputado Manuel Marchena: una foto de la maqueta de las ‘setas’ de la Encarnación con, sobreimpresa, una tópica frase de Wayne W. Dyer (otro extranjero, para variar) cogida por los pelos, pese a que el valido del (sin) alcalde es calvo. Comprenderán ahora por qué Marchena no merecía salir de rey Melchor en la cabalgata del Ateneo, colofón de las Pascuas. El ahora despreciado por los señores del ladrillo ha dado ya suficientes muestras de no creer en la Navidad. El sólo adora a su particular becerro de oro: Monteseirín.

Naturaleza muerta

InauguracionA estas alturas no voy a ser yo quien descubra a Eva Díaz Pérez, que ha redactado una magistral crónica sobre la inauguración del mercado de la Encarnación por Monteseirín, adornada con la media verónica de un párrafo final que condensa al personaje. Tras describir el memorial de agravios de quienes protestaban en la calle, Eva remata así su gran  faena periodística: “Mientras, el alcalde continuaba posando ante bodegones de frutas, aves y pescados para su particular álbum de otro género pictórico, el de la vanitas. Luego, salió por la puerta de atrás, la de carga y descarga, por donde entra el pescado, la carne, la recova y otras naturalezas muertas”. En la pluma de Eva, la huida de Monteseirín de  esas nuevas pirámides faraónicas que son las ‘setas’, el símbolo de su mandato, se convierte en la mejor metáfora: “una naturaleza muerta”. Sí, porque desde su defenestración por Griñán mediante el teletipo de Europa Press, el (sin) no es más que un cadáver político que saldrá del Ayuntamiento como salió el domingo de la Encarnación: por la puerta de atrás.

El que venga detrás…

….que arree. Así se desprende de las cuentas municipales presentadas por la delegada de Hacienda, Nieves Hernández, que dibujan el mismo panorama de ruina que dejó tras de sí Monteseirín a su paso por la Diputación, con su sucesor y a la vez cuñado, Luis Navarrete, hipotecado durante bastante tiempo por la ‘lápida’ de Alfredo.

El 22 de mayo  los sevillanos elegirán al sustituto del considerado generalmente  como el peor alcalde de la historia reciente de la ciudad, pero Monteseirín lo dejará atado de pies y manos durante año y medio como mínimo para que lo recuerde a diario.

Nieves Hernández

Nieves Hernández

La delegada de Hacienda ha tardado nada menos que un año  en presentar el balance de 2009, saldado con unas pérdidas  de 31,4 millones de euros, que se suman a los 87 millones de déficit en 2008.

Como además Monteseirín se ha fundido en las ‘setas’ de la Encarnación, la conversión de la Alameda en el equivalente al paseo marítimo de Islantilla y otros proyectos hasta los 172 millones que había en el PGOU para los futuros barrios, el resultado de su política es similar al mensaje que dejó en un sobre el ministro laborista británico de Hacienda a su sucesor conservador: “No hay nada en la caja”.

UNA HERENCIA DE FACTURAS

La crisis le viene de perlas a Nieves Hernández para enmascarar la bancarrota en que su jefe deja a Sevilla y  tratar de justificar un presupuesto sin  dinero para inversiones. Total, como según sus adláteres Monteseirín ya ha hecho todas las obras que había que hacer y ‘modernizado’ la ciudad a su manera (por ejemplo, duplicando con un tranvía de más de 100 millones de euros tras su ampliación el mismo trazado del Metro), lo único que debe hacer el que venga es pagar las facturas pendientes. Vamos, que no va a tener ni para poner una primera piedra.

Hasta no hace mucho, Monteseirín decía que Sevilla había roto las costuras heredadas de la Expo y  necesitaba un segundo esfuerzo inversor. Pues para ese esfuerzo no hay fondos en el ‘a priori’ propicio año electoral de 2011, y sólo habrá 1,5 millones para 2012, porque la previsión de la delegada de Hacienda es que las arcas municipales no tengan un respiro hasta al menos año y medio. Así pues, Zoido o Espadas, sea quien sea alcalde, tendrán que dedicar la cuarta parte de su mandato a tapar los agujeros de  Monteseirín.

Para mayor sarcasmo, la delegada se ha vanagloriado de la refinanciación de parte de la deuda contraída con los bancos, merced a la cual el Consistorio se ahorra el pago de 18 millones de euros en 2011. Nada dice de que el endoso empieza a correr otra vez en 2012, para la nueva corporación.

‘PATATAS CALIENTES’

El próximo alcalde se va a encontrar con otros regalos envenenados: el Ayuntamiento debe 256 euros a los 5.444  empleados municipales (entre funcionarios y personal laboral) por una subida pactada en 2008 y que no va a pagar tampoco en este ejercicio, más las horas extra de este año y las que deberán realizar el que viene para no desatender los servicios ante la falta de personal existente (hay 487 puestos vacantes), otra ‘patata caliente’ a resolver por quien coja el bastón de mando.

La mezcla de vacantes sin cubrir y del tradicional absentismo  en la Casa Grande es la causa del último conflicto laboral, motivado por la ‘externalización’ durante las vacaciones navideñas de la limpieza de los colegios.

El Ayuntamiento ha tenido que gastar de urgencia 20.000 euros en contratas con empresas, al faltarle el 27% de la plantilla entre puestos amortizados, jubilaciones sin reponer, bajas médicas, permisos, cambios de destino y liberados sindicales.

Giralda TvLos sindicatos han montado en cólera y acabado en enfrentamientos con la Policía a cuenta de sus movilizaciones de protesta por temor al inicio de la privatización de este servicio municipal, y han achacado la precaria situación de los centros docentes al desvío de 7  millones de euros para tapar las deudas de Tussam, Lipasam y Giralda Tv.

Pues a pesar de la falta de recursos humanos, el ínclito delegado del área, Alfonso Mir, ha decidido compensar a la plantilla municipal, “por su sobreesfuerzo”, regalando dos días extra de descanso a todos y cada uno de sus miembros: 60.000 horas de trabajo perdidas en total, con la clara finalidad de, ya que no quedan fondos, comprar con tiempo libre la paz social en el Ayuntamiento.

UNAS ‘SETAS’ CADA AÑO

Ese desvío de 7 millones para Tussam, Lipasam y Giralda Tv denunciado por los sindicatos es sólo un anticipo de lo que se avecina. El triunfalista anuncio de que este año se ha conseguido en Tussam un balance equilibrado (omitiendo que tras traspasarle previamente, para salvarla de la quiebra, el edificio de Diego de Riaño y la parcela del Prado reservada al edificio de Moneo y valorada en 34,5 millones de euros) no casa con las previsiones de transferencias de dinero, tanto a la empresa de transportes como a Lipasam, que ascenderán a 174 millones de euros (64+110, respectivamente) en el año próximo y a 176  millones (63+113) en 2012.

Estas cifras suponen cargar en cada ejercicio al presupuesto municipal con el equivalente a  unas ‘setas’ de la Encarnación o un estadio ‘olímpico’. El Ayuntamiento de la Sevilla de los 70.000 parados se queda sin capacidad de inversión para paliar la crisis y con una deuda de 631 millones (corporación + empresas municipales) al cabo de 12 años de mandato del actual regidor.

Hace dos meses, un periódico llevaba a título las siguientes declaraciones del alcalde: “No dejaré las arcas vacías”.

Monteseirín se cree sus propias mentiras.

Chapuza

Monteseirín setasAl (sin) alcalde le ha salido el tiro por la culata. Invitó a periodistas para una sesión de botafumeiro a su mayor gloria en las ‘setas’ de la Encarnación, pero la dircom de Sacyr cantó la gallina. Reveló que el Ayuntamiento oculta desde hace un año que la sexta ‘seta’, la que destroza ‘la Encarnita’, no pinta nada porque la pasarela de conexión es tan feble que se prohíbe el paso, no vaya a hundirse por el peso de los visitantes. Osea, que la tesis con que trataron de justificar las ‘setas’, lo de democratizar las vistas al margen de la Giralda, también se les viene abajo con estrépito. Además, para no dejar en evidencia al arquitecto alemán que ni ha previsto el acceso para los minusválidos, en la reunión se puso a los sevillanos como salvajes al decirse que no abrían la pasarela por miedo a que la gente se dedicara a tirarle piedras a los vehículos (¿cuáles, si los han quitado del medio?) y viandantes. Monteseirín y Marchena -gerente de Urbanismo cuando las ‘setas’- son como Pepe Gotera y Otilio: chapuzas en Sevilla y (¿será por viajar?) a domicilio.

Desprecio

El (sin) alcalde, que desvió 172 millones a las setas y otros delirios arquitectónicos para que además de la cotidianidad la posteridad lo tome por loco, el (sin), decía, hizo en plan trilero  que ese dinero del PGOU para los sistemas generales de los futuros barrios acabara en el Metropol & Cía. Ahora ha  tenido que entonar un ‘mea culpa’ en forma de pacto con los señores del ladrillo,  para que no lo lleven directamente al Juzgado de Guardia. Para representarle en la negociación, el (sin) nombró a su valido Marchena, acostumbrado a disfrutar de gañote  de pinceladas de mariscos al centro con los constructores, por aquello de su época de gerente de Urbanismo. Pero para su escarnio, y sorpresa de Monteseirín, los ladrilleros reclamaron otro interlocutor porque ya no le aguantan ni mijita sus modos matoniles. El desprecio de sus antiguos comensales ha sido un duro golpe a su vanidad. Y es que el valido ya no asusta a nadie desde que lo imputaron en Mercasevilla y los reyes magos le echaron carbón en el Ateneo. Como cantaba Dylan, los tiempos están cambiando.

Yogures municipales

Cuenta Chema Rodríguez, haciéndose eco de una denuncia del sindicato policial, que la dejadez del Ayuntamiento a la hora de adaptarse a los cambios legales en materia de tráfico podría provocar la anulación de miles de multas, por un defecto de forma al haberse usado durante meses formularios caducados en vez de los nuevos. Y añade: “las diferencias entre unos y otros apenas son perceptibles, aunque las hay”. El Servicio de Multas, sin embargo, pasa por alto la caducidad y da validez a las multas del último período. Se limita a aplicar la doctrina vigente en el Ayuntamiento, pues no en vano al frente del mismo (es un decir) hay un alcalde que figura como tal a pesar de que hace meses que está tan caducado como los formularios de la Policía Municipal: desde que Griñán lo defenestró por medio del famoso teletipo de Europa Press. Parafraseando a los guindillas, las diferencias entre un alcalde que se siente con mando en plaza y otro más caduco  que un yogur apenas son perceptibles, pero las hay. La principal, que el caducado está más agrio que de costumbre.