Archivo por meses: junio 2010

Manifestódromo

A este paso, además de consultar la predicción meteorológica para ver si hay que salir con paraguas –a la luz de los últimos pronósticos sigue vigente lo de hasta el 40 de mayo no te quites el sayo– o en manga corta, habrá que mirar la nueva sección que crearán los periódicos, dedicada a la manifestación nuestra de cada día. Ya he recortado para manejarme por Sevilla la previsión que ha hecho mi querida colega Estrella Yáñez para toda esta semana: siete colectivos, siete, se anuncian en los carteles para convertir calles y avenidas en un manifestódromo unamuniano contra esto (el Ayuntamiento sin alcalde) y aquello (el Gobierno tutelado por Europa). Lo de los funcionarios de ayer sólo fue el aperitivo, porque hasta el domingo pasearán sus protestas bomberos, mineros de Boliden, supervivientes de Astilleros, los de Correos, vecinos de Amate y familias por la custodia compartida. Y, entre medias, los presuntos prejubilados de Mercasevilla se encierran en tiendas de campaña. Como ven, en materia de conflictividad no nos falta ni un campamento en plan Sintel.

Emulos de Ford

Un alto cargo municipal miembro de la familia Iturri ha dimitido un mes después de que la Fiscalía ordenara investigar si el Ayuntamiento benefició ilegalmente a su empresa familiar a raíz de que el Sindicato de Bomberos denunciara casos como la adjudicación de un contrato un año después de que fueran entregadas 450 pares de  botas;  la adquisición de 63 chaquetones no homologados y que nunca llegaron a los bomberos y compra de camiones por supuestas razones de urgencia para eludir el procedimiento reglado y que se pagaron cuatro años después. Las actas de la reunión sobre  los camiones revelan que pese a que por mayoría se acordó encargar el carrozaje a otra empresa, considerada la mejor, un jefe municipal dijo a las claras lo que iba a hacer el Ayuntamiento. “Se puede optar por otras casas; por ejemplo, Iturri”. Osea, la aplicación del principio de Henry Ford: “Cualquier cliente puede tener un coche pintado en cualquier color siempre y cuando lo quiera negro”. En el Consistorio, igual: hay libertad de contratación, siempre que se contrate a Iturri.

Descaro

Urbanismo difunde una nota sobre  la concesión de licencia al  SAS  para ampliar el “antiguo Hospital Militar Vigil de Quiñones”. Tras su  traspaso a la Junta, intentaron  borrarle el nombre por pensar en su incultura los gerifaltes de hogaño que Vigil de Quiñones era un franquista de tomo y lomo, cuando fue un héroe de los ‘últimos de Filipinas’ que murió años antes de nuestra guerra incivil. Lo llamen como lo llamen, el centro sanitario será siempre el Hospital Militar en el argot popular, como el Duque del Infantado es  el Pabellón Vasco y a la Ciudad Sanitaria aún la denominan García Morato. El pueblo tiene su particular memoria histórica aunque los políticos, al igual que el corazón de Pascal, no lo puedan comprender. Lo mejor de la nota es ésto: “La Gerencia de Urbanismo contribuye con esta licencia a aumentar los servicios asistenciales de Sevilla”. Osea, que el SAS invierte los 12 millones de euros y el que se pone las medallas hospitalarias es Urbanismo por dar la burocrática licencia. En este caso el orden de los factores sí altera el producto.

La Expo de Zaragoza cuadruplica las pérdidas de Sevilla 92

Sus números rojos superan los 500 millones pese a ser diez veces más pequeña y durar tres meses menos

Monteseirín ha propuesto otro gran evento para el V centenario de la primera circunnavegación del planeta por Elcano

El alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, se hizo eco en Río de Janiero de la idea del profesor Antonio Egea de conmemorar con una Exposición Universal el V centenario de la primera circunnavegación del mundo por Juan Sebastián Elcano, que se cumple en 2019, y propuso celebrar un gran evento de tres años de duración justo semanas después de que el Tribunal de Cuentas hiciera público el balance oficial de la última gran Exposición celebrada en España: la del Agua en Zaragoza 2008, que se ha saldado con 501,7 millones de euros en pérdidas. Los números rojos de la Muestra aragonesa suponen un 417% más que los de Sevilla-92, que extraoficialmente (oficialmente nunca se reconocieron pérdidas) fueron de unos 120 millones de euros.

Aunque Monteseirín explicó en Brasil que no quiere que el V Centenario de la primera circunnavegación sea “una mera celebración de cohetes, fanfarrias o Exposiciones al uso”, Sevilla, que reinventó en 1992 las Exposiciones Universales -un evento que se creía más propio del siglo XIX y que a raíz del éxito hispalense experimentó un renovado impulso hasta la que actualmente se celebra en Shanghai-, deberá crear un nuevo modelo de celebración en plena crisis económica a la luz de los resultados de la Exposición Internacional del Agua en 2008, en Zaragoza, que se ha saldado con 501,7 millones de euros en pérdidas. En su día, los 120 millones de euros en números rojos de la Expo-92 desataron una polémica nacional, mientras que ahora la abultada cifra de pérdidas de la Muestra aragonesa, reconocida oficialmente por el Tribunal de Cuentas, ha pasado prácticamente inadvertida.

Sánchez Monteseirín explicó en el III Foro de la Alianza de las Civilizaciones, que se celebró en  la ciudad brasileña de Río de Janeiro,  que concibe la conmemoración del V Centenario de la primera vuelta al mundo como un ‘encuentro mundial descentralizado’ en el que se hable sobre la paz, la cultura, el futuro del planeta y el desarrollo humano. Según la idea inicial del alcalde, las celebraciones tendrían lugar principalmente en Sevilla y se extenderían por tres años, a partir de septiembre de 2019, con la realización de intercambios tecnológicos, diplomáticos, culturales, económicos y deportivos. Desde Sevilla también se crearían herramientas para facilitar la celebración de eventos paralelos en otras ciudades. El evento culminaría en septiembre de 2022 en ‘un gran encuentro intercontinental para promover la universalización de los derechos humanos, la convivencia y la sostenibilidad del planeta’.

En síntesis, la propuesta de Monteseirín ha consistido en la primera Expo global de la historia, con multisedes planetarias y eventos paralelos, un modelo completamente distinto al reimpulsado desde Sevilla en 1992, con centralización y concentración de todos los actos en un recinto único y que es el mismo que han imitado posteriormente otros países/ciudades con eventos universales (Hannover, Shanghai) e internacionales (Lisboa, Zaragoza) y que parece agotado, como demostraría el pésimo balance en todos los sentidos de la Expo del Agua en Zaragoza 2008, recientemente divulgado por el Tribunal de Cuentas.

PREVISIONES INCUMPLIDAS

La Expo-92 se desarrolló en un recinto de 212 Has. de la isla de la Cartuja, participaron en ella 108 países, las 17 Autonomías y 23 organismos internacionales, duró 180 días y recibió 41,7 millones de visitas (casi 6 millones más de lo previsto). La Expo de Zaragoza, internacional y no universal, se celebró en un recinto de 23 Has., duró 93 días, albergó 105 países y registró 4.635.154 visitas, frente a una previsión inicial de 7,5 millones, luego rebajada a 6,5 millones.

No se han cumplido prácticamente ninguna de las previsiones. Los fallos en las cuentas comenzaron por el número de visitas y culminaron en un coste superior al 30 por ciento respecto a los presupuestos inicialmente aprobados. Los gastos de la Expo zaragozana fueron de 53 millones de euros en personal, 113 millones en servicios directos, 47 millones en publicidad y 77 millones en gastos externos. Los ingresos fueron de sólo 78 millones por venta de entradas(se habían previsto 135 millones por este concepto) , 109 en patrocinio, 13 millones en subvenciones a la explotación y 34 millones en ‘Otros’. El Tribunal de Cuentas ha subrayado la improvisación a la hora del gasto como, por ejemplo, en la cimentación del pabellón-puente, que resultó un 59 por ciento más cara que la inversión inicialmente aprobada por los responsables de la Muestra.

ACTIVOS SOBREVALORADOS

En vez de liquidarse la Expo del Agua el 14 de marzo de 2009, como estaba previsto, se procedió, al igual que en Sevilla, ha crear una sociedad gestora de los activos con el nombre de Expo Zaragoza Empresarial que pretendía camuflar las pérdidas del evento con una sobrevaloración de suelos e inmuebles y la venta de los mismos, pero el Tribunal de Cuentas no se ha dejado embaucar. Su presidente, Manuel Núñez, dijo en una comparecencia en el Congreso que buena parte de los edificios de la Muestra «carecerían de valor por no poderse enajenar», previéndose por la propia sociedad Expoagua que su destino final sería «la cesión o traspaso, principalmente a los accionistas de la sociedad». Además, el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Zaragoza impide hacer negocio con gran parte de los equipamientos de la Expo, pese a lo cual la Organizadora les había dado en libros un valor de 75 millones de euros.

Para evitar el ‘síndrome de los jaramagos’ que se dio en la isla de la Cartuja y aparentar actividad donde no la habría por falta de demanda en el mercado, algunos inmuebles vendibles han sido cedidos. La Torre del Agua es el único equipamiento que podría albergar oficinas, pero se ha cedido a la Caja de Ahorros Inmaculada por 20 años prorrogables por otros diez a cambio de una renta simbólica de un euro anual. El centro de climatización que daba servicio al recinto es otro equipamiento, pero en este caso levantado sobre suelo municipal. El Pabellón Puente es un equipamiento (sistema general) con servidumbre de paso y se cederá por otros 20 años a Ibercaja. El Acuario es un equipamiento privado adjudicado a Coutant por cinco años prorrogables por otros tantos.

Los paralelismos entre la Expo-92 y Zaragoza-2008 son muy evidentes, con la diferencia a favor de Sevilla de sus menores pérdidas y su mayor éxito nacional e internacional, quizás por ser la primera de una nueva generación de eventos que ha dado síntomas de agotamiento en tan sólo dieciséis años. Haría falta otro modelo de celebración si se quiere saldar con éxito económico y de reputación otro V Centenario: del Descubrimiento a la Circunnavegación del Globo Terráqueo

Multas falsas

El Defensor del Ciudadano, que depende del (sin) alcalde y no del Parlamento por lo que tiene más mérito su denuncia (ya veremos si no lo liquidan  como a José Vallés por sus dictámenes contrarios a Monteseirín desde el CES), el Defensor –decía- denuncia que los controladores de la zona azul suplantan la identidad de los policías para firmar los boletines y dar validez a las multas al no ser  agentes de la autoridad. Dice el Defensor que hasta tal punto se parecen las firmas  que en principio no se pueden distinguir unas de otras, por lo que al final la multa cuela y los sevillanos son sancionados ilegalmente al desvirtuarse su presunción de inocencia. ¿Y no deberían intervenir la Agencia de Protección de Datos y el Sindicato de la Policía? Porque ¿cómo conocen los controladores las firmas de los policías que deben imitar? ¿Y quién y cómo los ha entrenado para lograr tal  perfección falsificadora? El caso de las facturas falsas de la Macarena es un escándalo menor comparado con este otro, en que parece que se ha montado toda una academia de multas falsas.

Coartadas

Monteseirín ha tardado casi dos semanas en fabricar una coartada sobre el envío a Barcelona de su coche durante los tres días que duró su estancia ‘empotrado’ en la expedición del Sevilla a la final de la Copa. Cuando el escándalo destapado por El Mundo ha alcanzado eco nacional y Monteseirín no ha podido constreñirlo al ámbito local, ha decidido romper su silencio culpable y escudarse en que se trató de una cuestión de seguridad y que con la seguridad no se juega.

Dice que la decisión no fue suya –que lo fue- ni de sus asesores de prensa ni de economía, sino que obedecía a un protocolo de seguridad: cuando se prevé situación de riesgo, como acudir a la Moncloa o un partido de fútbol, el  protocolo exige que lo acompañen policías.

El protocolo, que como es de seguridad es secreto y obliga a un acto de fe en el alcalde (¡pero si en Alfredo no cree ni su propio partido!), podrá decir (concedámosle el beneficio de la duda) que lleve escolta, pero no que los policías se vayan dos días antes en el Renault Vel Satis del alcalde (coche valorado entre 35.000 y 60.000 euros según su equipamiento) para que éste se pasee por Barcelona a todo confort en vez de usar transporte público y que luego los escoltas se vuelvan en el coche oficial dejando de nuevo solo al alcalde en su regreso a Sevilla.

¿Cuál era entonces la misión de los policías? ¿Proteger al alcalde o hacerle de chóferes en Barcelona?

LA DIFERENCIA CON GALLARDÓN

La final era una situación similar para el alcalde  de Sevilla y el de Madrid. Monteseirín, además de enviar el coche por delante, estuvo tres días fuera  y alardeó de que iba invitado por el club blanco, aunque ocultó la factura en combustible y dietas de la expedición policial. Gallardón viajó  el mismo día a las 5 de la tarde en un vuelo de Iberia pagado por el Ayuntamiento de Madrid, al considerarse la Copa que lleva el nombre del Rey y la participación de un equipo madrileño, motivos más que suficientes para justificar un viaje oficial.

A su llegada una hora después al aeropuerto de Barcelona, lo recogió un coche del Atlético de Madrid, que lo trasladó hasta el hotel donde se hallaban los colchoneros. Vio el partido y prefirió volverse aquella misma noche en el avión del Atlético para confortar a los perdedores. El vuelo partió a las 2:30 de la madrugada. El llegó a su casa a las 4 de la mañana y a las 9 ya estaba en la Casa de la Villa  presidiendo una Junta de Gobierno.

En plena crisis, Gallardón no le restó ni un minuto a su tiempo de despacho en el Ayuntamiento. Monteseirín, en cambio, se quitó del medio durante tres días. Siguiendo su ejemplo, ¿no iba a caerse también Rosamar de un Pleno para largarse al Rocío?

SETAS INTOCABLES

Ha habido que esperar a su vuelta  para que, tras el desmarque de sus socios de IU al optar por la abstención, el voto de calidad del alcalde en uno de los múltiples Plenos convocados el  mismo día a la proustiana busca del tiempo perdido permitiera librar 13 millones para las ‘setas’ de la Encarnación. El mensaje es difícil de digerir para los funcionarios municipales, a los que se recorta el sueldo con el argumento del ahorro y que simultáneamente ven cómo Monteseirín se saca de la chistera 13 millones para rematar su cada vez más cuestionado proyecto emblemático, su particular Estadio Olímpico.

Ignorando también olímpicamente el informe del secretario municipal, en el que exigía que se depuraran responsabilidades por el sobrecoste en 38 millones, Monteseirín ha atribuido la desviación presupuestaria a la crisis. Otra mentira más. Las ‘setas’ se paralizaron justo antes de las elecciones municipales de 2007, cuando se comprobó que eran técnicamente inviables, y por entonces no había crisis. El sobrecoste, que aproxima el coste final a más de 100 millones de euros sumando la primera fase de las obras, se ha debido a la necesidad de inventarse soluciones técnicas a un problema que se ocultó a los sevillanos para evitar que dieran al PSOE un voto de castigo en las urnas hace tres años.

VIEJAS VANGUARDIAS

Monteseirín esgrime como coartada que “no se trata de hacer un bloque en medio del campo, sino un proyecto de vanguardia que va a dinamizar la parte norte de la ciudad y en la que ya hay muchas empresas invirtiendo”. ¿Es capaz de citar alguna y los empleos creados? Si existieran unas y otros, ya lo habría divulgado ‘urbi et orbi’, pero como no hay nada, se inventa que las ‘setas’ generarán unos beneficios de casi 400 millones/año (Isla Mágica, con casi un millón de visitas, factura sólo 20 millones) y más de 4.000 empleos (¿?).

Mientras Espadas reconoce que las ‘setas’ se le han escapado de las manos al Ayuntamiento, a Monteseirín se le llena la boca con las palabras “vanguardia” y “modernidad”. Pues bien, esta semana se celebrará en Pamplona un congreso de arquitectura con premios Pritzker como Herzog, Piano y Murcutt. Uno de los promotores, Fernández-Galiano, ha declarado: “La bonanza económica ha impulsado la creación de edificios-icono y ha eclipsado el concepto de arquitectura como arte útil y de servicio a las personas. El gran carnaval de exceso y despilfarro debe dar paso a otra arquitectura . La conciencia de que hay que construir de otra manera, con sensibilidad hacia el entorno, está calando. Alemania lo está haciendo de forma decidida…”.

Aquí levantamos las ‘setas’ de un alemán que ya no se harían en Alemania,  por el complejo de Monteseirín de parecer muy moderno y muy de vanguardia. Cuando él va, los demás ya están de vuelta.

Vacante

Manolo ‘el del bombo’ ha sido repatriado de Suráfrica “muy malito”. Los jugadores se sienten huérfanos sin su aporreo del hispánico tambor frente a  las vuvuzelas. Esta es la oportunidad de Marchena, el valido del (sin) alcalde, que ya fue cazado en el Mundial mientras emulaba  a su tocayo ‘el del bombo’ junto a un contratista de Emasesa y ataviado con una camiseta con su nombre. Por su pasión futbolera, el valido bien podría cubrir la baja del hincha valenciano sin necesidad de camuflarse, y hasta podría saltar al césped para sustituir a su homónimo Marchena, dada su polivalencia. Si será polivalente, que cuando mandaba en Urbanismo tenía tiempo de seguir al Sevilla F. C. por Europa, patrocinar ciertos librillos estratégicos para sus fines y de que le regalaran la Cátedra. Por eso decía Alfredo que los 170.000 euros que cobra son pocos para sus habilidades con manos y pies. Marchena lo mismo vale para un roto que para un descosido. Con él en Suráfrica de jugador número 12, Sevilla sería, además de  entre Oriente y Occidente, el nodo entre el Norte y el Sur.

¡Qué me dices!

‘¿Qué me estás contando?’. Nunca el título de unas Jornadas, como las de la UPO para acercar la política local a los universitarios, pudo ser más apropiado a la luz de las palabras del invitado-estrella, Torrijos. El socio de Monteseirín mostró allí su pública conversión al principio de Schumacher de ‘lo pequeño es hermoso’, expuesto en su libro del mismo título, absolutamente recomendable. Bienvenido al club, Antonio. Torrijos mostró en la UPO  sus “serias dudas” de que haya que seguir con grandes proyectos como el de las ‘setas’ de la Encarnación, y en su lugar apostó por la micropolítica y los proyectos a escala humana. Pero, ¡qué callado te lo has tenido estos años mientras te beneficiabas del pacto ‘de progreso’ con Alfredo y silbabas mirando al techo cuando el alcalde soltaba el discurso de la transformación de la ciudad, la modernidad, las vanguardias y los iconos emblemáticos! Mientras Monteseirín discurseaba y Marchena diseñaba el plan de financiación de las ‘setas’ ruinosas, tú, Antonio, callabas con un silencio cómplice. Y el que calla, otorga.

Sin al cubo

Los socios del Gobierno de progreso hacia la opacidad absoluta, Monteseirín y Torrijos, han liquidado al PP en Mercasevilla y acabado con la tradición en Democracia de que la Oposición esté también en las empresas municipales para ejercer allí, y no sólo en el Pleno, su rol fiscalizador. Pero eso es lo que no quieren: tener a Beltrán Pérez de único testigo en plan amish, como en la película de Peter Weir, en una sociedad pública donde la juez Alaya saca un escándalo tras otro, enlazados como las cerezas de Montserrat Roig. Carecen de  la coartada del ahorro por la crisis, ya que el consejero del PP jamás cobró dietas, al contrario que el (sin) alcalde. Y no pueden hablar de despolitización de la empresa, porque políticos de PSOE e IU se han quedado dentro, de guardia. Monteseirín, presidente de la compañía, se quitó del medio, como suele cada vez que a chamusquina huele. El (sin) alcalde del (sin) Ayuntamiento que ni alega al Metro y fía el proyecto a la autogestión ciudadana, quiere ahora que Sevilla se quede también sin Oposición: un sin elevado al cubo.

Los olvidados de Charly

Los mandos de la Policía Local deben de haber visto muchas películas sobre Vietnam para llamar ‘Charly 2’ a su ‘cuartel’en la Cartuja, cuya falta de climatización ha motivado que los agentes se desnudaran en la calle para  airear, nunca mejor dicho, su situación ante el Ayuntamiento (sin) de la ciudad. Llamar a aquello edificio es una licencia poética, porque, tal como denuncian los policías, es un lugar cerrado, sin ventilación y con el techo de chapa,  pues no en vano formaba parte de la Banda de Servicios de la Expo: estructuras modulares montadas hace casi 20 años para almacenes de la Muestra Universal y que nunca fueron concebidas como oficinas. Este ‘moderno’ almacén de policías se convierte en una sauna con el tórrido calor de Sevilla. Elemental, querido Watson. Ha habido que esperar a que el termómetro marque cerca de 40º y al ‘full monty’ policial para que el concejal de Conservación (¿?) de Edificios Municipales diga que ultima las gestiones para arreglar el asunto. A buen seguro, él, Charly 1, nunca habría estado dos meses sin aire acondicionado.