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Garoña

Al igual que Doñana es el símbolo  de la Naturaleza y escenario durante años de las batallas entre ecologistas y desarrollistas, Garoña ha representado otro tanto en la energía nuclear: por la pugna para su cierre o mantenimiento entre antinucleares y pronucleares, con trascendencia política debido a las promesas de Zapatero (clausura) y Rajoy (continuidad), para que ahora sean las eléctricas quienes le den el cerrojazo por echarle un pulso al Gobierno con la coartada de los impuestos pero en realidad para tumbarle una reforma energética que a nadie satisface.

¿Y qué tiene que ver Garoña con Sevilla, se preguntarán? Si en otras circunstancias el cierre de la nuclear habría causado problemas, actualmente se puede suplir su aportación de electricidad a la Red con una alternativa energética desarrollada en Andalucía, y más en concreto en Sevilla y Almería: las centrales termosolares. Sin la investigación realizada en la Plataforma Solar almeriense, en Abengoa y en la Escuela de Ingenieros de la Hispalense por Valeriano Ruiz y su equipo no se habría inaugurado en Sanlúcar la Mayor, en febrero de 2007, la primera central termosolar en explotación comercial del mundo: la PS10, de Abengoa.

Sevilla es desde entonces la meca termosolar mundial (aquí se celebra cada año el mayor y más importante congreso del sector, el CSP Today) y España, líder planetario (copa el 70% del mercado) de una tecnología que exporta a los EE UU de Obama, Iberoamérica, Suráfrica, norte de Africa, países árabes… con unas perspectivas billonarias si el Gobierno, con su miopía, no se carga del todo el sector justo cuando por la curva de aprendizaje lograda en tan poquísimo tiempo va camino de abaratar y rentabilizar las ayudas invertidas en su desarrollo y que nos permitirían dominar una energía inagotable: la del sol.

Valeriano Ruiz calculó hace un año ante el Foro Cádiz 2012 que con veintidós centrales termosolares de las ya clásicas de 50 MW España estaría en disposición de sustituir una  central nuclear como la de Garoña. ¡Quién le iba a decir que aquella hipótesis es hoy una realidad!, en los dos aspectos: se cierra la central y tenemos no ya 22, sino 39 termosolares, de las que 21 radican en Andalucía. España es, pues, el primer país en la historia que consigue suplir una central nuclear con la energía del sol, ese mismo sol sonriente que ilustraba  el lema del ‘¿Nuclear? No, gracias’.

Cuando lean que Garoña se ha cerrado, dejen de preocuparse: un tercio de la electricidad que generaba la suplen las 10 centrales termosolares de Sevilla.

 

Balance de 2012 en Sevilla: el año de la marmota

La observación de la Naturaleza para la predicción del tiempo está tan arraigada en todas las culturas que incluso en nuestro país aún existe una red de voluntarios que informa anualmente al Instituto Nacional de Meteorología de acontecimientos como la llegada de las primeras cigüeñas migradoras (con su correspondiente traducción al refranero popular: ‘Por San Blas, las cigüeñas verás’) y la floración de los almendros, que sirven de bioindicadores climáticos para adivinar si la primavera viene adelantada o retrasada.

Los emigrantes alemanes a Norteamérica instauraron la tradición en diversos puntos de Estados Unidos y de Canadá de predecir el tiempo a partir del comportamiento que mostrara una mascota sacada de su madriguera el 2 de febrero, fecha intermedia entre el solsticio de invierno (el día más corto en luz natural del año) y el equinoccio de primavera (cuando el día dura tanto como la noche). Si la marmota sacada de su letargo  ve su propia sombra, se asusta y vuelve a su refugio, es señal de que el mal tiempo va a durar al menos seis semanas más. Si, por el contrario, el roedor no se asusta y campa a sus anchas por barruntar buen tiempo, es la indicación de que va a dejar de nevar y de hacer frío y, por tanto, de que ya se puede empezar a sembrar. Del acierto o el error en esta predicción digamos faunística dependía la ruina o la fortuna de sociedades que hace más de un siglo vivían de la agricultura.

PELÍCULA DE CULTO

La tradición real de ‘el día de la marmota’ inspiró el argumento de una famosa película protagonizada por Bill Murray y Andie McDowell y que se estrenó en España con el título ‘Atrapado en el tiempo’. Conforme al argumento, Phil, el periodista responsable de la información meteorológica en una cadena de televisión, es enviado a un pueblo de Pensilvania de nombre impronunciable, Punxsutawney, a retransmitir, el 2 de febrero, la fiesta popular de ‘el día de la marmota’, que cuenta con su propio comité de miembros encargados de mantener la costumbre. Phil no cree en absoluto en lo que considera una superchería popular sin base científica, por lo que afronta su misión en una actitud entre displicente y burlona, como si supusiera una minusvaloración profesional para él.

En el viaje de regreso, Phil y su equipo son sorprendidos por una tormenta de nieve y se ven obligados a regresar al pueblo a pasar la noche. A la mañana siguiente, tras sacarle de su sueño el radiodespertador con la canción ‘I got you Babe’, de Sonny&Cher, el periodista comprobará con estupor que se va a repetir el ‘día de la marmota’ anterior. Y así, un día tras otro. Siempre lo mismo: haga lo que haga, intente cambiar lo que intente cambiar, modifique o no su comportamiento, cada día se convierte en un calco del anterior, como si estuviera atrapado en el tiempo y éste no avanzara nunca.

 


EL PRIMER AÑO COMPLETO DE ZOIDO

Esta misma sensación de tiempo detenido y sin avance en los principales proyectos pendientes de la ciudad es la que se aprecia al cierre de 2012 en comparación con la misma fecha de 2011: la Sevilla del primer año completo de Zoido como alcalde y en el que también ha podido aplicar las políticas que preconizaba merced a disponer de sus primeros Presupuestos, está prácticamente en el mismo punto muerto de 2011, en lo que han sido 365 ‘días de la marmota’.

Zoido, al igual que el periodista Phil de la película, sigue instalado cada jornada en su confrontación con la Junta de Andalucía  y le da miedo ver su sombra proyectada más allá de Sevilla como líder de emergencia del PP andaluz en sustitución de Javier Arenas. Prefiere volver sobre sus pasos y refugiarse al abrigo de la Plaza Nueva antes que lanzarse a la ardua tarea de liderar la oposición pateándose los casi 800 municipios de la región como hizo Arenas a lo largo de cuatro años.

Aun así, las grandes asignaturas pendientes de la ciudad siguen tan pendientes hoy como hace un año. Por ejemplo, la segunda tienda de Ikea en las proximidades del aeropuerto, primer gran proyecto estrella de Zoido, aunque heredado de la etapa de Monteseirín (diciembre de 2010), y que prometió desbloquear apenas llegado a la Alcaldía, en cuestión de pocas semanas o de meses. Sin embargo, ha pasado ya año y medio y el alcalde ha podido comprobar en todo este tiempo que las cuestiones urbanísticas están sometidas a un complejo proceso regulado que no es posible saltarse a la torera ni acelerar. Es más, cuando el aparato propagandístico  municipal anunció en su día el desbloqueo del proyecto de Ikea, la multinacional sueca replicó de inmediato diciendo lo contrario y dejando en evidencia al gobierno local. Escarmentado, Zoido ya no lanza las campanas al vuelo tan alegremente.

En este ‘año de la marmota’ sólo hemos asistido a la firma de un protocolo de intenciones con los promotores urbanísticos, en el que todas las partes se comprometieron a agilizar la tramitación burocrática para materializar el proyecto cuanto antes: unos hablan de 2014, otros de 2015…. O sea, que hasta se corre el riesgo de que Zoido llegue a las elecciones municipales de dicho año sin cortar la cinta inaugural del nuevo complejo de Ikea en Sevilla.

LAS DOS RONDAS

Estrechamente vinculado a este proyecto está el de la construcción de la ronda intermedia SE-35, vital para allegar clientes al complejo comercial y para que no se colapse la SE-30. En este asunto, el ‘año de la marmota’  se prolonga desde 2007, cuando Monteseirín anunció el inicio de las obras para 2008. Todavía en 2010 se decía que en 2011 se iniciarían por fin. Pues ni en 2011 ni tampoco en 2012. Habrá que esperar a 2013 para comprobar si la maquinaria se mueve al menos por el primer tramo, el comprendido entre San Nicolás Oeste y Sevilla Este.

Y de la SE-35 a la SE-40, la ronda de circunvalación exterior, aunque no depende del Ayuntamiento, sino del Ministerio de Fomento. Tras cuatro años de obras, los primeros 10 kilómetros de esta carretera se abrieron al tráfico en noviembre de 2011. El segundo tramo, de tan sólo 6 kilómetros y que conecta la autovía A-92 a la altura de Alcalá de Guadaíra con la autovía de Utrera (A-376), debería haberse inaugurado este verano. Tampoco. El ‘año de la marmota’ también ha pasado en blanco  para esta infraestructura. Oficiosamente se da como nueva fecha marzo de 2013, cuando Fomento disponga de dinero para pagar a las empresas constructoras. Si se cumple el pronóstico, en seis años se habrán puesto en servicio  16 kilómetros, a un promedio de 2,6 kilómetros anuales. A este ritmo, los 77,6 kilómetros de esta vía de comunicación tardarían en completarse 29 años. Marmota, no, tortuga.

Como premio de consolación, el Ministerio ha abierto al tráfico, ya casi al final del año que expira, un nuevo tramo de 2,5 kilómetros del tercer carril de la autovía del Centenario Sevilla-Huelva, entre los enlaces de Gines-Bormujos y Sanlúcar la Mayor-Benacazón. El balance tampoco es para tirar cohetes. Desde que, gobernando aún Aznar, se emprendieron en 2003 las primeras obras para ampliar a tres los carriles de acceso a Sevilla por esta colapsada autovía, en los nueve años transcurridos desde entonces, se han culminado 12 kilómetros, a un promedio de 1,33 kilómetros/año. A este ritmo, si se ampliaran a tres los carriles hasta Huelva, se tardaría 68 años.

NI METRO NI CIUDAD DE LA JUSTICIA

En el ‘año de la marmota’ para las infraestructuras sevillanas también se ha registrado la paralización ‘sine die’ de las líneas 2 y 3 del Metro, anunciada por la consejera de Fomento de la Junta de Andalucía, Elena Cortés, en septiembre debido a la necesidad de recortar el gasto público por la crisis económica. Desde que en 1975 se aprobó la ley del Metro de Sevilla hasta hoy, la ciudad sólo ha podido ver materializados 17 kilómetros de suburbano en 37 años, a un promedio de 2,1 kilómetros anuales.

La Ciudad de la Justicia, de la que se han elaborado sobre el papel varios proyectos en diversas ubicaciones a lo largo de un decenio, ha quedado tan frenada como el Metro con la excusa de la crisis.

Y así podríamos seguir enumerando proyectos abandonados, frenados, paralizados, detenidos… atrapados en un tiempo que parece tan congelado  como el que obliga a la marmota de Pensilvania a meterse dentro de la madriguera y no sacar la cabeza del agujero. La  iglesia de Santa Catalina sigue cayéndose cada día un poco más, mientras que la Archidiócesis de Sevilla, a la que como propietaria corresponde su rehabilitación, encarga nuevos informes para determinar si puede seguir cerrada más tiempo todavía sin invertir en su restauración y el Ayuntamiento y la Junta prometen que aportarán dinero siempre que el otro o la otra lo desembolsen primero y/o abonen lo que aún no han pagado pese a los años transcurridos.

RETRASO HASTA EN EL RASCASCIELOS

La recuperación de la antigua comisaría de la Gavidia continúa también en el mismo punto muerto de siempre, con el Consistorio y el Gobierno andaluz enfrentados por la interpretación del PGOU, al igual que con el anunciado parking subterráneo en la Alameda.

Hasta la torre Pelli se ha contagiado del ambiente reinante, y aunque acaba el año prácticamente rematada en la altura prevista (178 metros), su nueva dueña, CaixaBank, ha anunciado otro calendario de trabajo en el que se fija su terminación para mayo de 2014, cuando la anterior previsión era la del primer trimestre de 2013.

El ‘año de la marmota’ 2012 lega a Sevilla nuevas paralizaciones y conflictos, como la pérdida del Caixafórum en las Atarazanas y la inversión asociada al mismo (25 millones en la rehabilitación y 4 millones anuales para contenidos durante un periodo de 75 años), con el aplauso inicial de Zoido -plasmado en la conocida foto con los directivos de La Caixa-, el cual ha tenido luego que rectificar y alinearse con PSOE e IU para exigirle a la entidad catalana una retractación que parece no va a producirse y por lo cual se verá abocada a un pleito con la Junta, en exigencia de daños y perjuicios al haber incumplido el acuerdo firmado en su día.

El año ha resucitado también la polémica por las ‘Setas’ de la Encarnación, al plantear la empresa constructora Sacyr su devolución al Ayuntamiento y el pago de una indemnización de 35 millones de euros por supuestos incumplimientos del contrato; y otra demanda similar de Detea, por los ruinosos locales que le fueron entregados en la isla de la Cartuja, en la que se maneja una cifra de 40,8 millones de euros. Dos conflictos en el que se sustancian 75,8 millones de euros.

Y a todo ello se suma la confrontación Ayuntamiento-Junta por el traslado de las líneas de autobuses desde la estación del Prado de San Sebastián a la de Plaza de Armas. ¿Habrá algún ámbito donde los Poderes Públicos no se peleen?

TIRANDO DE HERENCIA

Así que la casi única satisfacción que en materia de grandes proyectos ha dejado 2012 para Sevilla y para Zoido ha sido la inauguración del nuevo Auditorio de Fibes, tras, como manda la tradición en nuestra ciudad, sus como mínimo diez años de ejecución entre anuncios, concursos, proyectos y obras, con sobrecostes que han disparado el presupuesto hasta los 120 millones de euros, el doble de lo estimado inicialmente.

El nuevo Palacio de Congresos y las ‘Setas’ de la Encarnación fueron las dos obras que promocionó Sevilla en Nueva York hace unas semanas de la mano del delegado de Economía, Gregorio Serrano. Dos proyectos que, paradójicamente para el nuevo Consistorio, proceden de la etapa de Monteseirín y que Zoido ha tenido que hacer suyos ante los inversores foráneos porque en los dieciocho meses que lleva como alcalde, en parte por la crisis, las deudas dejadas por su antecesor y los recortes, aún no ha definido su modelo de ciudad para Sevilla, que sigue tan atrapada en el tiempo al finalizar 2012 como el protagonista de la película sobre el día de la marmota.

El coste del alumbrado navideño en Sevilla

Duplica el de la media nacional, según un estudio de Adeces

La ciudad también supera los 34 días de media en que funciona la iluminación y se apunta al derroche de inaugurarla en noviembre

Lebrija y El Coronil han renunciado al alumbrado navideño para destinar el presupuesto a programas de carácter social

El coste medio del alumbrado navideño este año en las grandes urbes y ciudades medias de España es de 209.247 euros, un 21% inferior al del año 2011, según un estudio realizado por la Asociación Pro Derechos Civiles, Económicos y Sociales (Adeces) entre cuarenta y seis ciudades españolas de todas las comunidades autónomas para comprobar cómo se utiliza el dinero público en nuestro país. El estudio analiza las horas y días de iluminación navideños, el consumo energético, el coste de la energía del alumbrado especial por estas fechas y otros parámetros, y del mismo se colige que Sevilla no sólo no ha reducido su gasto en iluminación navideña, sino que con los 437.373 euros destinados a este capítulo supera en un 109% la media de las 46 ciudades más importantes del país.

La famosa promesa de Juan Ignacio Zoido de “luz y taquígrafos” sobre cualquier aspecto referido al Ayuntamiento tampoco se cumple en las luces navideñas, ya que Adeces ha incluido al Consistorio sevillano en su lista negra de diecinueve que se han negado a facilitar datos reales o estimados sobre el coste de su factura energética para estas fechas especiales con el argumento de que hasta que no se desmonta el alumbrado no se conoce realmente, cuando según la asociación los municipios al menos han tenido que efectuar la correspondiente previsión de gasto. Adeces insiste en que el objetivo de su estudio es establecer comparaciones que permitan a las instituciones y los ciudadanos evaluar en términos relativos su forma de funcionamiento, pero que las instituciones locales a veces piensan que los datos y las informaciones son de su exclusiva propiedad, por las dificultades que ponen para su difusión. Lamentablemente, el Ayuntamiento de Sevilla tampoco aplica en esta cuestión la transparencia prometida en su día por el alcalde.

La media estimada para el año en curso del coste energético de la iluminación navideña es de 5.781 euros para el conjunto de España, un 36% menos que en 2011, cuando ascendió a 8.985 euros. En cuanto a la media estimada de coste per cápita de los 27 ayuntamientos que han facilitado datos es de 3,60 céntimos, un 20% inferior al año pasado. Entre las siete grandes urbes sólo han facilitado información Madrid, cuyo coste per cápita es de 0,24 céntimos; Valencia, 0,88, y Bilbao, 075.

HORAS DE ILUMINACIÓN

La media en que el alumbrado navideño está encendido es de 194,49 horas en este año de 2012, cuando Adeces estima como razonable no pasar de 135 horas, por lo que a su juicio, y máxime en plena crisis económica, sigue siendo un tiempo excesivo y pide a los Ayuntamientos una mayor contención en el gasto.

En Sevilla, el alumbrado navideño permanece encendido diariamente de 18:30 a 23 horas, salvo los días 24 y 31 de diciembre y 5 de enero, en que se prolonga hasta la 1 de la madrugada. Por tanto, serán 177 horas, cifra inferior a la media nacional. En el conjunto de las siete grandes ciudades de España, las horas de iluminación son las siguientes: Madrid, 187 horas; Barcelona, 246; Valencia, 211; Sevilla, 177, Zaragoza, 153; Málaga, 246,5 horas; Bilbao, 169.

DIAS DE ILUMINACIÓN

La media nacional es de 33,65 días (34 en números redondos), un 1,5% menos que el año pasado, pero en 2008, al inicio de la crisis, era de 30 días, luego ha habido un incremento del 12% en contraste con el empeoramiento de la situación económica en el conjunto del país. Adeces estima que el encendido a finales del mes de noviembre, tal como ha hecho este año el Ayuntamiento sevillano (el día 30 del mes pasado), es un exceso de difícil justificación y un claro signo de derroche.

Esta asociación sigue proponiendo que la inauguración del alumbrado navideño se realice tan sólo con una semana de antelación a la Navidad y que se fije su duración en 21 días, un plazo que los ayuntamientos de Cáceres, León, Parla, El Puerto de Santa María y San Sebastián de los Reyes demuestran que es perfectamente viable. Además, insta a los ayuntamientos a no someterse a las presiones de los comerciantes de prolongar el alumbrado para así impulsar las compras navideñas.

Sevilla, con 38 días de funcionamiento del alumbrado, supera la media nacional. Los datos de las siete grandes urbes son los siguientes: Madrid, 34 días; Barcelona, 45; Valencia, 34; Sevilla, 38; Zaragoza, 34; Málaga, 38 y Bilbao, 38.

CONSUMO ENERGÉTICO PER CÁPITA

La media del consumo energético per cápita es de 0,20 Kwh, un 11% menos que en 2011. En los últimos años se ha registrado un descenso del 58% en el conjunto del país gracias a un alumbrado más eficiente.

Sevilla está claramente por debajo de la media, con un consumo de 0,06 Kwh. En el conjunto de las siete grandes urbes se registran estas magnitudes: Madrid, 0,05; Barcelona, 0,12; Valencia, 0,02; Sevilla, 0,06; Zaragoza, 0,01; Málaga, 0,13, y Bilbao, 0,06 Kwh.

COSTE DE LA INSTALACIÓN

El coste medio de 209.247 euros ha supuesto un 21% menos que en 2011 (265.560 euros). Según la asociación, la horquilla oscila entre los 1,52 millones de euros de Madrid y los 10.000 euros de León. Mención aparte merecen Bilbao y San Sebastián de los Reyes, cuyo coste es de cero euros. En el primer caso, porque los elementos navideños son propiedad del Ayuntamiento y la instalación se hace con cargo al coste anual de mantenimiento. En San Sebastián de los Reyes, la empresa que se encarga del alumbrado público realiza la instalación del navideño.

En contraste, el presupuesto de este año de Sevilla, 437.373,39 euros supera en un 109% la media nacional y es un 9,5% más caro que el del año pasado, por más que el Ayuntamiento trate de justificarlo con el argumento de que ilumina 17 vías urbanas más. Teóricamente, el ‘mapping’ no está incluido en este coste, ya que según la versión oficial del Consistorio no cuesta nada al contribuyente (hay una contraprestación en especie, en forma de cesión de espacios publicitarios, por valor de unos 87.000 euros) al haber sido patrocinado por Movistar.

Durante la recopilación de información para la elaboración del estudio, Adeces constató iniciativas que considera dignas de ser reseñadas y que corresponden a municipios sevillanos. Así, el Ayuntamiento de Lebrija ha destinado los 42.000 euros que invirtió el año pasado en el alumbrado navideño a cofinanciar programas de emergencia social, ley de Dependencia y ayudas sociales familiares. También ha solicitado a sus vecinos que durante estas fechas compren en el pequeño y mediano comercio lebrijano para dinamizar el tejido económico y social del pueblo.

La crisis también ha propiciado que este año el Ayuntamiento de El Coronil no coloque el alumbrado extraordinario de Navidad y que el dinero dedicado inicialmente a tal fin se redirija a financiar parcialmente un plan de empleo para jóvenes de 18 a 30 años, gracias al cual 40 personas accederán a contratos laborales de 15 días, remunerados con 485 euros.

Volviendo al coste de instalación del alumbrado navideño, la media per cápita es de 76 céntimos en el conjunto de España, un 14% menos que en 2011, cuando fue de 88. Las principales causas de esta reducción radican en el ajuste realizado por los ayuntamientos en el Presupuesto y a la mayor colaboración de la iniciativa privada (comerciantes) a la hora de sufragar los costes. Para Adeces, es hora de que los ayuntamientos se replanteen su grado de participación en el alumbrado de Navidad.

El estudio da, a nuestro juicio, un dato erróneo de coste per cápita para Sevilla de tan sólo 51,42 céntimos de euro, cuando debería ser de 61,91 céntimos si se toman como datos de referencia el coste de la instalación general y el número de habitantes que refleja el padrón de la ciudad a 1 de enero del año en curso (706.365 habitantes). Aun así, ambas cifras son inferiores a la media nacional.

La clasificación de las siete grandes urbes es la siguiente: Madrid, 46,62 céntimos per cápita; Barcelona, 87,05 (estimado, ya que aparece borroso en el original); Valencia, 7,62; Sevilla, 51,41 según Adeces, 61,91 según nuestra propia estimación; Zaragoza, 6,52; Málaga, 87,78 céntimos, y Bilbao, cero céntimos por la circunstancia reseñada anteriormente.

Karaoke

Rojas Marcos, alcalde entonces, dijo que Sevilla era una ciudad universal pero que hasta la Expo 92 no había tomado consciencia de su universalidad. Efectivamente, la que fue capital del mundo durante su condición de puerto y puerta de América recuperó un rol planetario con la celebración de la mayor y más exitosa Exposición de la historia y acogiendo las reflexiones de aquel ‘Senado de los saberes’ que fue el Comité de Expertos, el cual alumbró reflexiones sobre el futuro de la Humanidad recogidas en documentos como ‘En el umbral del Tercer Milenio’.

Siete años después, nuestra ciudad aún gozaba de aquella proyección internacional al dar nombre a la ‘Declaración de Sevilla’, que aquí suscribieron los participantes en la Conferencia Euro-Mediterránea de Ciudades Sostenibles.

Aún hace un decenio, en 2002, Sevilla era escenario de la Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea, en la que se acordaron temas tan importantes como el Plan Global de Asilo e Inmigración y la Reforma de la organización y funcionamiento de las propias Cumbres Europeas y del Consejo de Ministros de la Unión.

Estos grandes eventos con proyección mundial y ligados a Sevilla hasta hace tan sólo una década contrastan con el nuevo rol al que aspira la ciudad, su vuelta al clásico papel de jugador número 12, puesto de manifiesto el domingo con el karaoke promovido por el Ayuntamiento en la Plaza de San Francisco, con el cantante Hugo Salazar de maestro de ceremonias y definido como ‘El mayor evento navideño jamás cantado’. ¿Objetivo? Reunir a un coro de 15.000 personas que cantaran, siguiendo la letra proyectada a modo de karaoke sobre la fachada de las Casas Consistoriales, el tema ‘Blanca Navidad’, para que así Sevilla pueda figurar en el libro Guinness de los Records junto al de esos pueblos a los que nadie conoce y que por eso mismo inventan marcas estrafalarias como la de degustar la paella más grande del mundo, batir el récord de troncos convertidos en astillas a hachazos o superar el de kilómetros de fichas de dominó que se sostienen en pie sin caerse.

Al igual que en la evolución humana hay una escala de Jacob por la que el hombre asciende desde la piedra al cielo, en la evolución de las ciudades debe de haber otra escalera en la que Sevilla recorre el camino inverso: desciende desde los cielos que tocó con la Expo hasta el suelo de equipararse a cualquier poblachón sin nombre que trata de lograr un  estrambótico minuto de gloria.

Será ésto a lo que Zoido llama “la ciudad del talento”.

 

Carlos Segovia, in memoriam

Cuenta la leyenda tenística que tras perder ante John McEnroe la que era su sexta final consecutiva en Wimbledon -y así la oportunidad de sumar seis títulos seguidos en la catedral de este deporte-,  el gran tenista sueco Bjorn Borg se interrogó por primera vez a sí mismo delante del espejo y se preguntó por el sentido de su vida.

Hasta entonces, el revolucionario del tenis desde su irrupción en las canchas a los 15 años de edad, con innovaciones como el revés a dos manos, que hoy nos parece lo más natural del mundo pero que a nadie se le había ocurrido antes que a él, no había hecho otra cosa que pegar raquetazos de una parte a otra del planeta, saltando de aeropuerto en aeropuerto, y en el fondo de su ser de poco le servían los millones acumulados en premios y los trofeos en sus vitrinas. Sintió por primera vez que la vida era, como había dicho John Lennon, aquello que transcurría inevitablemente a nuestro alrededor mientras nosotros hacíamos otros planes, o ni siquiera eso. Y Borg, falto ya de motivación por las raquetas, decidió retirarse para, sencillamente, vivir.

Carlos Segovia Espiau, al que conocí hace más de treinta años, cuando los pioneros del ecologismo sevillano se organizaron en aquella histórica asociación llamada Andalus, en la que entre otros coincidieron  Anastasio Senra y Antonio Camoyán, me contó mucho tiempo después que él también se miró al espejo, como Borg, para preguntarse por el sentido de su existencia. Copropietario de una exitosa cadena de copisterías, su particular caída del caballo se produjo cuando su socio le planteó que deberían abrir también los domingos para así ganar aún más dinero.

¿Más dinero? ¿Más tiempo aún detrás del mostrador y contando billetes al final del día, cuando la vida seguía pasando delante de sus ojos y él no estaba haciendo lo que realmente más le gustaba, que era disfrutar de la Naturaleza y, en particular, de la contemplación de los buitres negros de Aroche? ¿Acaso no había acumulado ya lo suficiente como para dedicarse a vivir conforme a sus inquietudes existenciales en vez de a hacer caja tras caja y engordar la cuenta corriente en el banco?
El principio de lo suficiente ¿para qué más, si hasta Dios descansó al séptimo día? Ese principio desarrollado por Vicky Robin y Joe Domínguez en su libro de obligada lectura ‘La bolsa o la vida’ y que probablemente ni siquiera lo habían escrito aún cuando Carlos Segovia, inducido por  la exigencia de su socio,  se miró al espejo, como Borg, y se planteó el sentido de la vida, esas preguntas esenciales de al menos a dónde vamos y de dónde venimos y para qué hacemos lo que estamos haciendo sin reflexionar, como puro automatismo social o laboral. Sobrevivir en vez de vivir o vivir de espaldas a nosotros mismos. Aquel día, me dijo Carlos que decidió venderle a su socio toda su parte y dedicarse a ser feliz amando la Naturaleza.

Hacía años y años que no hablaba con él para recordar viejas batallas ecologistas, él a pie de campo, yo en la trinchera periodística, pero en aquel entonces me contó que disfrutó con sus colmenas de abejas en el monte, aunque como negocio la miel fuera una ruina, debido a la competencia de… ¿de quién va a ser?, también de  los chinos. Y, sobre todo, feliz admirando el vuelo planeado de la policía sanitaria de nuestros montes y dehesas, aquellos buitres negros de Sierra Morena que gracias a sus esfuerzos de divulgación, denuncia y conservación estaban empezando a salir del riesgo de extinción.

Carlos me contaba que quienes conocían su historia, en su círculo, se habían echado las manos a la cabeza por haber renunciado a su boyante negocio para dedicarse a observar pájaros en los montes con unos prismáticos o a extraer ese oro líquido de la Naturaleza que es la miel de las abejas, sin las cuales no fructificarían nuestros árboles.

Hoy, tras tantos años sin saber de él, un amigo común me comunica por correo electrónico que Carlos Segovia, el amigo de los buitres y de las abejas, ha muerto. Y se me hace un nudo en la garganta al recordarlo, como en su día a ese otro hombre bueno que fue Anastasio Senra, también desaparecido prematuramente, y en su caso el amigo de las espátulas y salvador para la causa de la Naturaleza de las marismas del Odiel, como Carlos lo ha sido de un trozo de Sierra Morena.

Sirvan estas precipitadas palabras de sentido homenaje a Carlos Segovia, el hombre que a su manera fue feliz siendo lo que quiso ser porque prefirió la Vida antes que la Bolsa.

Descansa en paz con los animales celestiales, entre zumbidos de libadoras abejas y silenciosos buitres negros, más negros aún de luto por ti, amigo Carlos Segovia.

*La misa de despedida de Carlos Segovia será oficiada el día 29 de diciembre a las 8:15 de la mañana en el Tanatorio de Servisa (San Jerónimo)

 

Zoido pide a la Junta lo que él no hace en Sevilla

El alcalde de Sevilla y aún presidente del PP (A), Juan Ignacio Zoido, propuso recientemente al titular de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, cinco grandes acuerdos como alternativa al Pacto por Andalucía que éste propugna. Los cinco grandes pactos o “pilares” que para conformar una “agenda reformista” en beneficio de toda la sociedad preconiza Zoido versarían  sobre creación de empleo, impulso a los sectores productivos, reforma del sistema educativo, reducción del gasto superfluo y de racionalización de la Administración Pública y transparencia y control de la misma.

El alcalde de la micropolítica es, sin embargo, muy aficionado a la política de grandes gestos, de ahí que este quíntuple pacto ofrecido a Griñán recuerde al ‘Pacto por Sevilla’ resumido en 15 “pilares”, por emplear su expresión, que sugirió a los dos partidos de la oposición municipal, PSOE e IU, apenas tomar posesión de la Alcaldía y cuando aún aparecía ante la opinión pública nimbado por la aureola de su espectacular victoria electoral, con sus 20 concejales, e instalado en el celestial territorio de las buenas intenciones y el propósito de marcar distancias del sectarismo de Monteseirín.

EL EMPLEO, LO PRIMERO

Así pues, hace ahora algo más de año y medio, Espadas y Torrijos, confiados en la mano tendida por el entonces recién investido alcalde y por aquello de la buena educación y los cien días de gracia que se otorgan a todo nuevo gobernante, acudieron al despacho de Zoido a coprotagonizar poco menos que una escena del sofá, por el bien de la ciudad y para escuchar el contenido de aquel ‘Pacto por Sevilla’ que tan generosamente pregonaba el alcalde de la mayoría absoluta y que por eso mismo no necesitaba del concurso de ambos para la ejecución de cualquier política que se propusiera acometer.

El primero y esencial de los 15 pactos propuestos por Zoido es el mismo primero de los cinco que ha planteado a Griñán: debía versar sobre el empleo y la necesidad de crear las condiciones para que los emprendedores, autónomos y empresas de la economía social invirtieran en Sevilla y generaran empleo de calidad.

Pactar, según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, significa acordar algo entre dos o más personas o entidades, obligándose mutuamente a su observancia Pactar, pues, no significa imponer una política determinada con los demás como oyentes pasivos, sino recoger al menos una parte de las propuestas de los demás y ceder en algunas posiciones para conseguir el fin superior de un acuerdo conjunto apoyado por todas las partes para así transmitir un mensaje unitario a la sociedad.

En el año y medio que lleva en la Alcaldía, Zoido ha fracasado en sus dos aparentes grandes iniciativas que podrían englobarse en buena parte de cuatro de los cinco pactos que ha propuesto a Griñán, a excepción de la reforma educativa, en la que carece de competencias. Primero fue incapaz de materializar esos ‘Pactos de la Moncloa’ a la sevillana que lanzó apenas tomar posesión de su cargo, no ya sólo en los quince “pilares” que lo componían, sino también en cualquiera de ellos por separado, incluido el primero de todos en importancia, como él mismo reconocía: el Pacto por el Empleo y la Inversión.

NUEVA FORMULACIÓN

Al cabo de un año volvió a la carga sobre el mismo asunto, si bien con otra formulación: anunció en el debate sobre el estado de la ciudad que a la vuelta de las vacaciones de verano, en septiembre de 2012, presentaría un Plan de Empleo. Pues ni lo uno ni lo otro, ni Pacto por Sevilla ni Plan de Empleo.

Y mientras Zoido emplaza, en calidad de presidente del PP (A), a Griñán a que “baje de la estratosfera, llegue a La Tierra, ponga los pies en Andalucía, se comporte como un político de altura, busque el diálogo lejos de la agitación y la radicalización y aplique las medidas necesarias para resolver los problemas de los demás”, en su condición de alcalde de Sevilla no se aplica ese mismo credo para, dialogando con la oposición, consensuar medidas que resuelvan el principal problema de la ciudad, el paro, que sigue lanzado hacia esa estratosfera a la que alude. Aun habiéndose intitulado ‘el alcalde del empleo’, la flecha de la gráfica del paro en Sevilla no deja de apuntar cada vez más hacia arriba: el número de desempleados ha crecido durante su mandato en un 18,87% y ha pasado de 77.000 a 91.000 en números redondos.

La demoledora cifra resalta aún más si se considera que Zoido hizo un fichaje-estrella para el puesto de director general de Economía y Empleo del Ayuntamiento: Luis Miguel Rufino Rus, economista con una larga trayectoria profesional, desde la General Motors hasta la Real Orquesta Sinfónica. Tan sólo dos meses antes de las elecciones municipales de mayo de 2011, Luis Miguel Rufino y Emilio Carrillo, con el patrocinio de la Diputación y de la UGT, presentaron un estudio sobre el impacto de la crisis en la provincia de Sevilla, en el que aportaban, presuntamente, soluciones para crear hasta 76.000 empleos en el periodo 2011-2015, en 57 sectores relacionados con nuevas ocupaciones.

El mensaje de esperanza de ambos era el de que pese a lo crudo y difícil de la situación en Sevilla, había condiciones para “levantar el vuelo y crear empleo, aprovechando para ello la red de desarrollo local y los empleos de futuro”. Según el actual director general de Economía y Empleo del Ayuntamiento hispalense, el 26,42% de los futuribles 76.000 empleos nuevos se crearían en los servicios culturales; un 12,25%, en telecomunicaciones, teletrabajo y tecnologías; un 11,13%, en medio ambiente e iniciativas contra el cambio climático, y un 10,85%, en el sector primario (agricultura y ganadería).


TERCERA OPORTUNIDAD

Desgraciadamente para todos, ninguno de estos augurios parece haberse cumplido todavía y Zoido va camino de su ecuador como alcalde bajo el riesgo de llegar a la cifra sin precedentes de 100.000 parados en la ciudad, una posibilidad pavorosa que por sí sola debería ser razón más que suficiente para articular con el resto de fuerzas políticas y con los agentes sociales ese Pacto o Plan de Empleo que sigue siendo incapaz de materializar pero que por elevación exige a su vez a Griñán en Andalucía.

El alcalde ha tenido una tercera y magnífica oportunidad de demostrarlo en la redacción de los Presupuestos de Sevilla para 2013, cuyo capítulo en materia de Economía y Empleo podría al menos haber tratado de acordar con la oposición. Sin embargo, una vez más ha vuelto a actuar conforme al rodillo de su mayoría absoluta, de espaldas a PSOE e IU y presentando un mero y sucinto avance en vísperas del puente de la Constitución y la Purísima para soslayar cualquier atisbo de debate o análisis. Posteriormente, cada delegado en solitario ha ido divulgando sus particulares cuentas públicas, mientras que la oposición bucea en los papeles  y los números para tratar de perfilar su propia alternativa.

En los nuevos Presupuestos, la Delegación de Empleo, Economía, Fiestas Mayores y Turismo dispondrá de 35 millones de euros, casi diez millones más que en este ejercicio. De esa cantidad global, unos 11 millones se destinan a programas de formación e inserción laboral, conforme a este desglose en números redondos:

-Programa de Agentes Locales de Promoción de Empleo (Alpe): 644.000 euros.
-Tres escuelas-taller que finalizan en marzo: 295.000 euros.
-Nuevas escuelas-taller: 4.428.000 euros.
-Programa de inserción sociolaboral Redes: 3.200.000 euros.
-Programa de orientación profesional Andalucía Orienta: 1.230.000 euros.
-Inserción laboral de jóvenes titulados universitarios: 519.000 euros.
-Otro programa de orientación: 353.000 euros.
-Programa de generación de negocios ‘Genes’: 351.280 euros.

ESPADAS LO TRIPLICA

Si Zoido hubiera pactado previamente al menos los Presupuestos para este área, podría haber incorporado las sugerencias de Juan Espadas, portavoz del grupo municipal socialista, que reordenando diversas partidas demuestra que se pueden redirigir 30 millones de euros a un Plan de Empleo y de rehabilitación de viviendas. Así pues, Espadas es capaz de multiplicar por tres el dinero que Zoido destina a Empleo en sus Presupuestos, la proclamada prioridad número uno de su gobierno pero que a la hora de la verdad queda subordinada a otras políticas.

El portavoz socialista dice haber detectado “partidas ocultas” sobre cuyo destino no ha informado el alcalde, como, por ejemplo, un incremento de la cifra destinada a productividad pero sin justificarlo, y 7 millones para “reordenación del sector público”, que le suenan a indemnizaciones para despidos. Entre las reordenaciones o redirecciones propuestas por Espadas para obtener 30 millones de euros que destinar a un Plan de Empleo y Vivienda figuran las siguientes:

-Ahorro de 500.000 euros en sueldos de altos cargos que cobran más dinero que el alcalde.
-Ahorro de los 450.000 euros presupuestados para convenios con el Sevilla y el Betis.
-Los 12 millones de la subida para productividad.
-Los 7 millones de la ‘reestructuración del sector público’.
-Un millón de euros de la partida de eventos culturales y deportivos del área de Fiestas Mayores.

La alternativa de Espadas no sólo triplica la dotación que para empleo ha destinado Zoido, sino que también es la demostración de que puede hacerse con ese mismo planteamiento realizado  por el alcalde de Sevilla y aún presidente del PP (A) a Griñán para un par de esos cinco pactos por Andalucía: mediante la reducción del gasto superfluo y la racionalización de la Administración Pública y la transparencia y control de la misma. Justamente lo que propugna el alcalde para Andalucía es lo que no practica en el Ayuntamiento, y ha de ser la oposición, a la que no da vela, la que demuestre su viabilidad.

Y, por ende, el Consejo Económico y Social de Sevilla (CESS), en su informe sobre las Cuentas de la ciudad, no sólo ha detectado un recorte en las políticas sociales en una urbe más necesitada que nunca de las mismas por sus 91.000 parados (han pasado de suponer el 38,83% del gasto municipal en 2011 al 32,14% para 2013), sino que también echa en falta un mayor apoyo al tejido empresarial y un esfuerzo inversor.

Pero sabido es que para este Ayuntamiento, tal como ha dicho Gregorio Serrano, delegado de Economía y Empleo, el CESS siempre emite informes negativos a las Ordenanzas Fiscales y a los Presupuestos.

Será por eso que el gobierno de Zoido tiene descontados a los dos, al CESS y a la oposición, y mientras el número de sevillanos en el paro no deja de crecer mes tras mes, el alcalde le exige a Griñán que “baje de la estratosfera”.

Alerta roja para Zoido

El calendario traía en este mes de diciembre dos fecha señaladas en rojo para Zoido: el día 11, cuando se cumplía año y medio de su toma de posesión como alcalde de Sevilla, y el día 14, fecha que señalaba el medio año desde que el 14 de junio aceptó, más o menos a regañadientes, convertirse en el sucesor del dimitido Javier Arenas al frente del PP andaluz, liderazgo que adquirió formalmente en calidad de presidente un mes más tarde cuando fue proclamado con el 96,7% de los votos de los compromisarios en el congreso regional de su partido en Granada.

Sin embargo, Zoido no tuvo apenas tiempo ni motivos para celebrar este doble aniversario porque el pasado viernes se conoció el Barómetro anual del IESA (Instituto de Estudios Sociales Avanzados) sobre Andalucía, que arroja unos demoledores resultados para el PP (A) durante su, cada vez más cuestionado internamente, liderazgo regional. Según los resultados de este estudio demoscópico, el PSOE volvería a ganar las elecciones en Andalucía, con un 39,2% de los votos, seguido ya a notable distancia por el PP, que obtendría el 30,7%, y de IU, con un 16,1%.

AL NIVEL DE HACE OCHO AÑOS

En comparación con las elecciones autonómicas de marzo, los socialistas han perdido sólo una décima en intención de voto; los populares se han derrumbado al perder un 9,7% de los sufragios que cosecharon en las urnas hace nueve meses, e Izquierda Unida se convierte en el gran beneficiario de la situación al subir en un 4,8%.

Los datos son aún más demoledores si se tiene en cuenta que en la última fase del Gobierno de Zapatero prácticamente todos los sondeos otorgaban la victoria al PP en Andalucía bajo el liderazgo de Arenas, augurios que se confirmaron en las urnas andaluzas tanto en las últimas elecciones municipales, como en las generales y las autonómicas, si bien en este último caso la insuficiente victoria de Arenas, al no lograr la mayoría absoluta, propició el actual gobierno de coalición PSOE-IU. El Barómetro del IESA, por tanto, ha retrotraído al PP, con su actual 30,7% de apoyo electoral, al nivel que tenía en 2004, ¡un retroceso de ocho años!.

El PP (A) se ha apresurado a descalificar públicamente el trabajo del IESA, aunque de puertas hacia adentro la inquietud sea máxima. Así, el secretario general y alcalde de Tomares, José Luis Sanz, ha declarado que “las encuestas tienen la credibilidad que tienen, y el IESA tiene la credibilidad que tiene: siempre se ha equivocado con el PP y siempre le ha dado menos votos de los que ha obtenido finalmente en las elecciones”. Curiosamente, los populares no descalificaban el Barómetro cuando reflejaba resultados favorables a su intereses en anteriores ocasiones.

NO TODOS PAGAN LA FACTURA

El segundo gran argumento justificativo dejado caer por los populares para tratar de salvar de cara a la galería la gestión de Zoido es que éste estaría pagando en Andalucía la factura de los recortes aplicados por Rajoy en toda España. El presidente del PP (A) sería, desde este punto de vista, otra víctima, en este caso política, de la crisis económica, como lo fue el PSOE de Zapatero en la última fase de su mandato.

Conforme a esta tesis, no sólo Zoido y el PP andaluz, sino también todo el partido que sustenta al Gobierno de la nación tendría que haber sufrido las consecuencias en cada comunidad autónoma de la política de recortes aplicada por Rajoy por imposición de Alemania y Bruselas, pero la realidad no es tan homogénea, ni mucho menos. En este tiempo, los ciudadanos han tenido la oportunidad de castigar al PP en las urnas en las elecciones autonómicas celebradas hasta ahora, que han arrojado los siguientes resultados para el partido de la gaviota:

-País Vasco: El PP ha pasado de un 14,1% de los votos y 13 diputados al 11,75% y 10 diputados. Ha perdido, pues, sólo un 2,35% de sus votos.

-Galicia: Con menos votos (sólo un 0,76% menos) ha ganado tres escaños más y retenido el Gobierno de la comunidad con mayoría absoluta.

-Cataluña: No sólo no ha perdido apoyo popular, sino que lo ha ganado en las urnas pese a los recortes y la crisis: pasa del 12,37% de los votos emitidos al 12,99 % (+ 0,62%) y logra un diputado más (de 18 a 19).

FACTOR DEFERENCIAL ANDALUZ

La conclusión es obvia: sólo en Andalucía y bajo el liderazgo (o su falta) de Zoido el PP se hunde en la primera gran encuesta poselectoral nada menos que en un -9,7% y queda a ocho puntos y medio de distancia del PSOE, luego existe un factor diferencial andaluz del que Zoido, como presidente del PP (A), es máximo responsable, por más que desde el partido en Sevilla se quieran lanzar balones hacia Madrid y Rajoy. Más que un ‘efecto’ Rajoy cunde la impresión, cada vez más extendida interna y externamente, de que hay un ‘defecto’ Zoido, una falta de liderazgo andaluz del alcalde de Sevilla, sea por lo precipitado de la sucesión de Arenas, sea por su doble condición de regidor hispalense, sea por su falta de tiempo para atender todos los frentes en los que se involucra o lo involucran, sea por su indefinición sobre si va a ser el candidato a la Presidencia de la Junta, sea por su falta de aptitud para el cargo o sea por un cúmulo de todo a la vez. La realidad es que Zoido no ha conseguido convertirse en el referente para sus militantes y cargos internos, como lo era Arenas, ni para los andaluces.

Tal como ha declarado Eduardo Moyano, director del IESA, los partidos políticos deberían estar alarmados más allá de los resultados de intención de voto del Barómetro porque, efectivamente, hay datos que dan “pavor”. El pavor deriva de la desafección que muestran los ciudadanos a la política, los políticos, las instituciones españolas, las europeas….no dejan títere con cabeza, salvo a las ONG´s, a las que únicamente salvan, pero con un aprobado raspado.

PESIMISMO GENERAL

Si se lee con atención el estudio página a página más allá de la intención atribuida de voto, el diagnóstico que hacen los andaluces sobre la situación de Andalucía es tremendamente negativo y afecta tanto al Gobierno de la nación como al de la comunidad autónoma, aunque algo menos a la Junta que a aquél:


-El 84,2% de los andaluces califican la situación general de Andalucía como mala o muy mala.

-El 75,2% creen que dentro de un año será peor.

-La situación económica es mala o muy mala para el 92,9%.

-El 70% ven la evolución futura con pesimismo.

-El 63,7% califica como malas las medidas adoptadas por el Gobierno, y el 50%, las de la Junta.

-Califican con un 3,1 la gestión del Gobierno y con un 3,9 la de la Junta.

-Un 50,2% desaprueba la gestión del Gobierno de coalición PSOE-IU en la Junta, frente a un 29,4% que la aprueba.

-Un 46,5% desaprueba a Griñán, por un 26,5% que lo aprueba.

-Un 60,6% desea un cambio de Gobierno en Andalucía, frente a un 24,2% que no.

Y pese a esta visión tan negativa sobre la situación de Andalucía y la gestión de la Junta, el descontento de los andaluces apenas se traduce en pérdida de apoyo para el PSOE (A), sólo un -0,10%, sino que se canaliza en contra del PP (A), un -9,7%, porque el primero ha sabido reorientarlo hacia el Gobierno de la nación y el partido que lo sustenta en Andalucía, dado que los andaluces no han percibido ni un contramensaje, ni otro discurso ni un liderazgo alternativo al de Griñán en la figura de Zoido ni en el PP (A).

ZOIDO NO HA CALADO

El alcalde de Sevilla suscita indiferencia entre los andaluces porque no ha sabido penetrar en el imaginario colectivo y aquéllos no lo perciben como líder político de la oposición, como demuestra el dato de que sólo lo conocen un 27,4% de nuestros conciudadanos, frente al 41,9% de Cayo Lara y el 47,6% de Rosa Díez, dos políticos ajenos a Andalucía; y no digamos en comparación con Valderas (55,2%) y con Griñán (70,4%).

Aunque el menor conocimiento propicie, paradójicamente, una mejor valoración personal de Zoido (4,4 puntos), aunque sin llegar a la de Griñán (4,6), los andaluces, como no tienen al alcalde de Sevilla como referente mental, en la comparación individual con Griñán éste supera a aquél en todo: ven al presidente de la Junta más dialogante, honesto, con más autoridad en su partido, inspirador de mayor confianza y más preparado para resolver la situación de Andalucía. Así, pese a la negativa visión inicial de la situación y de los deseos de cambio, al final es el PSOE (A), por mero derrumbamiento del PP (A) y de Zoido, quien emerge como el partido que más confianza inspira, mejor defiende los intereses de Andalucía frente al Gobierno central, se le ve más centrado frente a la derechización del PP con Zoido (cuando la obsesión de Arenas era ocupar el centro del espectro ideológico) y mantiene sus expectativas electorales.

La orfandad de liderazgo en el PP (A) se pone de manifiesto en detalles como el de que haya tenido que ser Javier Arenas quien desde Huelva saliera a contrarrestar los datos del Barómetro y a animar a sus huestes a defender en Andalucía las políticas de Rajoy. Por otra parte, aunque las extrapolaciones son un mero ejercicio de ficción política, si este hundimiento del PP en Andalucía tuviera similar reflejo en Sevilla, Zoido, sencillamente, perdería la Alcaldía.

Por todo ello es lógico que en el seno del PP andaluz se hayan disparado las alarmas. Como ha dicho Eduardo Moyano, director del IESA, basta que estos datos o similares aparezcan en un par de sondeos más para indicar que se habría creado una tendencia contraria al PP difícilmente reversible.

Los agravios comparativos de Zoido

 

El Ayuntamiento ha aprovechado el ‘puente’ de la Constitución y la Purísima, cuando la atención de los sevillanos no estaba centrada precisamente en las decisiones emanadas de la Casa Grande, para presentar a una distraída opinión pública los Presupuestos de la ciudad para 2013, calificados en clave de “economía de guerra”.

Efectivamente, las grandes cifras de las cuentas municipales se resumen en una caída de los ingresos en 129 millones de euros en comparación con los de este ejercicio a punto de expirar y también en una reducción de los gastos en 96 millones, con lo cual apenas queda margen de maniobra para las inversiones públicas. Este capítulo se reduce a tan sólo 17,8 millones de euros, que se asignarán a arreglos de calles (9 millones), mantenimiento de colegios (4 millones), cuidado de parques y jardines (3 millones), una comisaría de la Policía (1,5 millones) y el parque infantil de tráfico (0,4 millones), entre las partidas más significativas.

El gobierno municipal se ha mostrado sensible a la situación de emergencia social que sufre la ciudad, ya con más de 91.000 parados, y ha dotado con 7 millones un plan para paliar los efectos de la crisis, dinero que se destinará a Cáritas (3 millones), subvenciones directas (2,3 millones), Banco de Alimentos y comedores sociales (un millón) y menores de edad (medio millón). A este dinero hay que añadirle un millón más para el bonobús solidario, a fin de que no ocurra como durante este año, cuando la partida existente se había agotado a la vuelta del verano.

HECHOS LLAMATIVOS

No obstante, y a falta de un examen más detallado de los Presupuestos una vez que se pueda contar con el desglose de las partidas, llaman la atención aspectos como los siguientes:

1) El incremento en 11 millones de euros de la recaudación por, fundamentalmente, impuestos y tasas a los sevillanos pese a la actual situación de crisis económica y una vez eliminada la habitual ficción de consignar ingresos por la nonata venta de la Gavidia y de los bajos del mercado del Arenal, que se venía haciendo desde los tiempos de Monteseirín.

2) El capítulo de gastos de personal sigue subiendo en la práctica, hasta los 283,3 millones de euros, pese a las aparentes políticas de austeridad y de recortes del gasto público anunciadas por Zoido conforme a las directrices del Gobierno central.

3) La falta de dotaciones para el Plan extraordinario de Empleo que el alcalde anunció antes del verano ( teníamos entonces 86.759 parados) para la ‘rentrée’ de septiembre (se registraban ya 88.819) y del que se sigue sin tener noticia a la fecha (ya vamos por los 91.627) y parece que tampoco la vamos a tener para el nuevo ejercicio.

4) Una partida de 5 millones para ‘reestructuración de servicios públicos’, expresión ambigua tras la que se esconde la liquidación de sociedades municipales como Sevilla Global pero también la reactivación, en una especie de ‘operación acordeón’ societaria, de Giralda Televisión mediante la adjudicación de su gestión y/o de la programación, por concurso público redactado de la forma en que suelen redactarse este tipo de concursos, a una productora privada a cambio de entre 1,5 y 1,8 millones de euros que saldrían de este fondo global de 5 millones. Recuérdese cómo cuando se hallaba en la oposición el PP preconizaba la desaparición de esta emisora municipal de TV, por considerar que era el aparato de propaganda de Monteseirín y que carecía de sentido su existencia por competir con las emisoras privadas. Ahora el discurso ha cambiado por el de que se trata de garantizar “un servicio público de calidad” y de que costará diez veces menos a los contribuyentes, por más que en el espectro haya más de cien canales de televisión.

PAGO DE DEUDAS

A excepción de las partidas para personal y gasto corriente en estos Presupuestos de transición por el desierto de la crisis económica, el gran pellizco se lo llevan los gastos destinados al pago de la deuda viva municipal (529 millones de euros), a la que se reservan 64 millones de euros en números redondos, y al de los intereses (23 millones) del préstamo suscrito de 59 millones para el pago de las 3.000 facturas pendientes de abono desde hacía años a los proveedores.

Como se recordará, el Ayuntamiento se adhirió al Real Decreto Ley 4/2012 sobre medidas de financiación para que las Administraciones Locales saldaran sus deudas con los proveedores, pero a cambio de someterse a estrictas medidas de austeridad y contención del gasto público, una decisión muy criticada por el PSOE por estimar que buena parte de los 59 millones del crédito han engrosado las cuentas de unas pocas grandes empresas, con las que se podría haber negociado bilateralmente mejores condiciones de pago sin necesidad de haber asumido mayores sacrificios económicos; la delegada de Hacienda, Asunción Fley, ha defendido por su parte esta política de sacrificios añadidos con el fin de saldar cuanto antes las deudas y de insuflar oxígeno a la economía local.

CARTAS A LOS JUBILADOS

En este escenario macroeconómico de caída de los ingresos en 129 millones de euros, recorte drástico de inversiones y proclamada austeridad por la falta de dinero, al tiempo que la delegada de Hacienda presentaba las grandes cifras de las cuentas municipales sin descender en demasía a los detalles, el Ayuntamiento notificaba a 200 de los 700 jubilados del Consistorio que va a dejarles de abonar la denominada ‘paga extraordinaria de antigüedad’, que han venido cobrando hasta ahora.

El gobierno local se ampara en el Real Decreto de Medidas para garantizar la Estabilidad Presupuestaria y de Fomento de la Competitividad y que, según su interpretación, prohíbe que se pague premio extraordinario alguno a efectos positivos en aquellos supuestos en que se produzca concurrencia en la percepción de pensiones públicas cuando los beneficiarios superen los topes establecidos en la ley de Presupuestos Generales del Estado.
Sin embargo, ni el Gobierno ni el Ayuntamiento han tenido en cuenta que esta paga extraordinaria se ha nutrido de los descuentos de hasta un 8,5% en sus nóminas que los antiguos empleados municipales soportaron a lo largo de su vida activa con vistas a recuperar ese dinero como una especie de seguro o depósito  cuando les llegara la edad de la jubilación. Para colmo, los 200 pensionistas afectados tendrán que abonar las tasas judiciales impuestas por el ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, si se plantean pleitear contra el gobierno municipal y el Estado por lo que aquellos consideran “un robo” de sus pensiones.

PAGA EXTRA ENCUBIERTA

Y mientras Zoido les dice a los jubilados del Ayuntamiento que no hay dinero para mantener esta paga extraordinaria, a la que habían contribuido a lo largo de su vida laboral, el mismo alcalde ha tratado de colar por la gatera el abono de una paga extra de Navidad, por una cuantía de 600.000 euros, para los 1.073 policías locales, a razón de 559 euros por cabeza.

Cierto es que desde 2010 los agentes se consideran agraviados porque como consecuencia de la reclasificación que se les aplicó deberían percibir salarios acordes a la categoría C1 y, en realidad, están cobrando como si pertenecieran al grupo C2, pero también, como en tres ocasiones (la última, el pasado viernes) le ha recordado la Intervención General al alcalde, el archicitado Real Decreto ley de Medidas de Estabilidad Presupuestaria impediría adoptar medidas de este tipo en el actual escenario macroeconómico.

Zoido se puso en evidencia a sí mismo cuando admitió que el objetivo de esta paga a la Policía era cumplir el compromiso de subirle el sueldo, al que había llegado con sus representantes durante las protestas del pasado mes de abril, por lo que luego, cuando trató de rectificar al percatarse de que vulneraría las disposiciones del Gobierno, intentó camuflar el abono del dinero diciendo que se trataba del pago de horas extraordinarias por la sobrecarga del trabajo policial en la persecución de los gorrillas y la ‘botellona’.

Espadas, el portavoz municipal del PSOE, ha subrayado la falacia del argumento de las horas ‘extra’ porque al repartirse el dinero entre todos los policías por igual, hayan o no realizado horas extraordinarias, se trata en el fondo de una paga lineal en concepto, en todo caso, de productividad y que sólo se ha contemplado para la Policía y no para el resto de los funcionarios y empleados municipales.


TRATO DESIGUAL

El anuncio del alcalde ha suscitado de inmediato un sentimiento de agravio comparativo en toda la plantilla del Consistorio, que reclama el mismo trato por parte del alcalde. En este sentido, el sindicato CSI-CSIF ha puesto de manifiesto que si la Policía Local sufre un déficit enorme de agentes, lo mismo sucede en servicios como los de limpieza o las bibliotecas, a los que hasta ahora Zoido se ha negado a pagar horas extraordinarias o productividades.

Así pues, en un Ayuntamiento sin dinero según para qué, Zoido se saca de la manga 600.000 euros en una paga ‘extra’ y camuflada para los policías mientras se la quita a los jubilados y se la niega al resto de la plantilla del Ayuntamiento. El factor diferencial que maneja el alcalde para tratar de mantener contentos a los 1.073 agentes en comparación con el resto de empleados municipales, es que, número aparte, mientras los jubilados, las limpiadoras y los bibliotecarios no pueden poner multas, los agentes son vitales para el objetivo del Ayuntamiento de seguir recaudando para el año próximo al menos otros 25 millones de euros en sanciones de tráfico y de todo tipo para que así no se le descuadre el Presupuesto.

Los vaivenes de Zoido

El alcalde, al que no se puede negar olfato político porque en caso contrario no habría obtenido la mayoría más absoluta (20 concejales) en la historia democrática de la ciudad, dio orden en el último Pleno municipal al Grupo Popular para que se adhiriera a la moción del PSOE por la que se insta a La Caixa a rectificar su decisión de trasladar el Caixafórum a la torre Pelli y lo mantenga en las Atarazanas, cumpliendo así el convenio firmado en 2008 con la Junta de Andalucía.

Y es que Zoido había percibido a lo largo de las dos semanas y media transcurridas desde que se hizo aquella foto con los directivos de la entidad  catalana en el Ayuntamiento, que había acabado navegando en  sentido contrario a aquel en  que iban la mayoría de los sevillanos en este asunto, a tenor de la reacción generalizada de indignación, expresada en las redes sociales y en y por los medios de comunicación locales, donde no se han ahorrado críticas a la pasividad, cuando no presunta complicidad, del Consistorio para propiciar la ‘solución’ del rascacielos de la Cartuja en detrimento de las Atarazanas.

 

Pirueta política

El alcalde ha hecho de la necesidad virtud y, en otra pirueta política más similar a la que protagonizó con la misma torre Pelli al pasar de propugnar su paralización a defenderla ante la Unesco, ha evolucionado desde la posición de agradecer la decisión de La Caixa de abandonar las Atarazanas a alinearse con el PSOE e IU para exigirle que la reconsidere y no renuncie al proyecto original en el antiguo astillero medieval. “Si La Caixa rectifica, estaría encantado”, ha declarado Zoido, que tiene ya tal grado de conexión con la entidad catalana que aun no siendo de su competencia el convenio sobre el inmueble ordenado construir por Alfonso X el Sabio sino de la Junta de Andalucía -como bien se ha encargado de recalcar una y otra vez-, ha sido él y no ningún miembro del Gobierno andaluz el que ha anunciado públicamente que la reunión bilateral entre la Consejería de Cultura y La Caixa se celebrará el próximo día 12 de diciembre para reevaluar la situación creada.

Así pues, al igual que ha hecho con el tema de los desahucios, tras pasar de permitir que Emvisesa enviara cartas de desalojo a sus adjudicatarios a tratar de ponerse en vanguardia del movimiento antidesahucios exigiendo incluso a la Junta que adoptara medidas similares y omitiendo o pareciendo ignorar que ya lo están desde hace meses, Zoido puede acabar encabezando el movimiento contrario al traslado del Caixafórum, en una nueva demostración de su imperturbable capacidad de mutación política y sin despeinarse.

 

Argumentario

Aun así, el alcalde y el grupo municipal del PP han tenido que articular un mensaje, un argumentario destinado a justificar este giro ante la opinión pública y su electorado, un discurso de negación del cambio de postura mismo o presentándolo como fruto de un exceso de celo por la legalidad urbanística, para lo cual han tenido que volver a poner la tramitación administrativa de la licencia de obras bajo sospecha.

El alcalde dice ahora que no tiene que arrepentirse de sonreír en una fotografía “con unos señores que dijeron que iban a ratificar convenios con el Ayuntamiento de Sevilla de carácter social, contando con cinco millones para estos fines además de un plan especial de empleo para personas desfavorecidas, algo a lo que añadieron que el Caixafórum en Sevilla no peligraba, aunque alguien de manera interesada hablaba de que podía irse a otra ciudad”.

Sin embargo, si se repasa la hemeroteca se comprobará que el alcalde, algo insólito en él, habría perdido entonces la gran oportunidad de apuntarse el tanto político de los cinco millones de euros para programas sociales en una ciudad con 90.000 parados, ya que ningún medio de comunicación reflejó por aquellas fechas ni una sola palabra sobre el supuesto convenio. Y es que no dijo nada al respecto. Al contrario, todos los medios se hicieron eco de su valoración sobre la decisión de La Caixa de llevarse el Caixafórum a la torre Pelli.

Según la prensa más afín al primer edil, Zoido dijo que era un día muy importante para Sevilla, agradeció la decisión adoptada por la entidad financiera y destacó que el proyecto de las Atarazanas podía poner en peligro la consideración de Patrimonio de la Humanidad de los monumentos del entorno. “Hemos dado un paso muy importante y al mismo tiempo -dijo- algo que para nosotros es fundamental: que nuestro patrimonio quede fuera de peligro y no tenga ningún riesgo”.

 

Nuevo cambio de posición

Al votar ahora a favor de que el Caixafórum vuelva a las Atarazanas, Zoido demuestra su incoherencia o la vacuidad del argumento patrimonial que utilizó entonces, ¿o es que ya no es fundamental que el Caixafórum ponga en peligro el Patrimonio de la Humanidad, como él sostenía, si se instala en las Atarazanas? ¿Lo ponía o no lo ponía? Sí y no, según convenga en cada coyuntura política.

Los medios de comunicación no sólo reflejaron la gratitud del alcalde a La Caixa el día en que se hizo con sus directivos la foto en el Ayuntamiento, sino que también al día siguiente, cuando aquél envió la carta a la Consejería de Cultura de la Junta para mostrarle su inquietud por el futuro de las Atarazanas, Zoido reiteró su agradecimiento a la entidad financiera por -dijo- garantizar su inversión en la capital de Andalucía aunque con distinta ubicación a la prevista.
Asumir los 5 millones para programas sociales como una compensación a Sevilla por el traslado del Caixafórum a la torre Pelli, como se ha interpretado desde el entorno del alcalde, sería un gran error político por parte de Zoido. Primero, porque este tipo de programas de la Obra Social de La Caixa ya existen desde hace tiempo, de forma independiente y sin necesidad de vincular la asignación del dinero a ningún otro proyecto de la entidad. Es, por ejemplo, el caso de los 102 pisos al final de la calle Torneo que La Caixa ha alquilado con rentas inferiores a las de una vivienda de protección oficial (VPO), con contratos de cinco años prorrogables y posibilidad de compra para sus inquilinos al cabo de cinco lustros, siempre que los adjudicatarios no tengan ingresos superiores a 4,5 veces el IPREM.

Y, segundo, porque pésima imagen de negociante para los intereses de la ciudad proyectaría Zoido entre los sevillanos si trocara esos 5 millones a invertir en un programa social (¿cuántos millones más sin necesidad de convenio alguno con el Ayuntamiento han costado los 102 pisos construidos al final de la calle Torneo y de los que no ha hablado nadie hasta ahora?) por los 25 millones de la rehabilitación de las Atarazanas más los 300 millones de inversión cultural en el plazo de 75 años: la renuncia de un total de 325 a cambio de tan sólo 5. ¡Qué negocio habría hecho Zoido para Sevilla en tal caso!

 

A vueltas con el plan especial

La segunda línea Maginot de defensa del Ayuntamiento ha sido la de seguir arrojando sospechas urbanísticas sobre el Caixafórum en las Atarazanas, de ahí la insistencia en modificar la moción original del PSOE con el añadido de que se actúe “según la legalidad vigente”, para seguir justificando así su exigencia de un Plan Parcial previo. Incluso el delegado de Urbanismo, Maximiliano Vílchez, había preparado en la víspera del Pleno un informe en el que se aseguraba que el proyecto de Vázquez Consuegra no era una mera rehabilitación, sino una ampliación de las Atarazanas. Ambos extremos, la necesidad del Plan Parcial y que se trata de una ampliación en vez de una rehabilitación, han sido desmentidos en estas mismas páginas por sendos informes de expertos urbanísticos como Angel Cabral y José García Tapial, respectivamente.

Aunque haya sido a regañadientes de Zoido y su grupo, de manera excepcional en este mandato el PP, el PSOE e IU han sido capaces por fin de formar un frente común en defensa de un proyecto a cuya materialización se había comprometido La Caixa, mediante la firma de un convenio con la Junta, desde el año 2009.

Una vez colocada la primera piedra del entendimiento entre las tres fuerzas políticas con representación municipal, cabe preguntarse por qué este consenso es excepcional y no la regla cuando se trata de abordar otros asuntos no menos importantes para la ciudad, empezando por el primer problema de todos los existentes: el paro, con 90.000 sevillanos inscritos en las oficinas del INEM.

 

El solsticio de Zoido

Hace casi un año por estas fechas, las crónicas periodísticas reflejaban que la primera Navidad con Zoido al frente del Ayuntamiento había servido para recuperar “el verdadero espíritu” con el que se celebra esta fiesta en la ciudad, y que el delegado de Empleo, Economía, Turismo y Fiestas Mayores, Gregorio Serrano, había presentado una guía de actividades  con la oferta cultural y de ocio denominada “En Sevilla se llama Navidad”, en clara referencia a la manera en que el anterior teniente de alcalde de Monteseirín, Antonio Rodrigo Torrijos (IU), se había referido a esta celebración. Para Gregorio Serrano, aquella campaña, que incluía la de ‘En Sevilla como un Rey’, que dio lugar a otra gran polémica y que popularmente fue conocida como la de ‘los Reyes vagos’, difundía el disfrute de “las tradiciones religiosas”, así como la riqueza artística y arquitectónica de la ciudad y su “inmensa” oferta cultural.

El lema ‘En Sevilla se llama Navidad” era, todavía cuatro años después, la respuesta del PP a una ocurrencia de Torrijos, expresada a mediados de noviembre de 2007, conforme a su militancia en el marxismo-leninismo y a su visión materialista de la historia, de que él prefería llamar a  la Navidad solsticio de invierno.
Ciertos medios interpretaron que el portavoz municipal de IU había propuesto cambiar la denominación de la Navidad por la de solsticio de invierno, y ello dio amplia munición a la artillería del PP y a la derecha mediática para fustigar de forma inmisericorde en aquel entonces al político comunista (subrayando expresamente esta adscripción ideológica) y ya, a partir de ese momento, a medida que se acercaba cada Navidad y el Ayuntamiento acababa enfrentado a los comerciantes del Centro, grandes beneficiarios ‘a posteriori’ de las políticas de Zoido, por la iluminación navideña y el reparto o no reparto de la factura de la misma, casualmente dependiente de la Delegación de Torrijos (Infraestructuras para la Sostenibilidad).

Como es sabido, nuestro planeta gira alrededor del sol, y por la inclinación del eje de la Tierra en su órbita alrededor del astro rey hay un momento en que el hemisferio Norte está más cerca de nuestra estrella y, por tanto, un día con más luz en todo el año (el del solsticio de verano, alrededor del 21 de junio), y otro en que el hemisferio Norte está más lejos y, por tanto, con un día de menos luz y la noche más larga (el del solsticio de invierno, en torno al 21 de diciembre).

Las culturas paganas festejaban el solsticio de invierno como la fecha del nacimiento del dios-sol, porque era justamente el momento en que la noche dejaba de crecer y la luz emprendía la senda de su triunfo sobre la oscuridad hasta el cénit del verano.

Sabido es también que la Iglesia Católica, con el fin de facilitar la conversión al cristianismo de los pueblos paganos, instituyó la Natividad o fecha del nacimiento de Jesucristo el día 25 de diciembre, para hacerla coincidir al máximo posible con el solsticio de invierno y para que  así los pueblos bárbaros pasaran sin dificultad el tránsito de adorar al dios-sol al Dios verdadero.

OBVIANDO LA HISTORIA

Un no creyente como Torrijos estaba en su derecho de reconocer sólo el acontecimiento astronómico del solsticio de invierno, pero desde una perspectiva histórica su error consistió en tratar de obviar una realidad innegable: que durante 2.000 años, los países de tradición cristiana como el nuestro lo que festejan no es una efemérides astronómica, sino religiosa, en cuanto fecha tradicionalmente aceptada, fuera o no cierta, como la del nacimiento de Cristo, motivo por el que se iluminan las calles con un alumbrado especial y se celebran el resto de ritos navideños, que concluyen con el día de los Reyes Magos.

Y como el alumbrado navideño dependía de Torrijos, los elementos ornamentales de la iluminación especial  al llegar estas fechas con el anterior mandato eran objeto de las mayores críticas. Para empezar, se extendió el dicho de “¡Feliz solsticio de invierno!”, en vez de “¡Feliz Navidad!”, para desgastar la posición política e institucional de Torrijos.

Luego, en las redes sociales y en opiniones expresadas en ciertos medios de comunicación, se ironizaba sobre los motivos del alumbrado navideño sevillano bajo la responsabilidad del ex-primer teniente de alcalde: “¿Qué motivos tendrá el alumbrado de este año? ¿La hoz y el martillo? ¿Marx, Lenin yEngels? ¿La escuadra y el compás?”.

Los motivos puramente geométricos, los renos y los cristales de nieve como alegorías luminosas de la Navidad utilizados durante la época de Torrijos eran automáticamente identificados con su ateísmo y asociados a su celebración del solsticio de invierno en vez de al nacimiento de Cristo.

EL ARZOBISPO SE PRONUNCIA

Cuando el año pasado, ya con Zoido de alcalde, el arzobispo de Sevilla, monseñor Asenjo, censuró a quienes vaciaban de sentido cristiano la Navidad, los medios de comunicación volvieron la vista atrás y a interpretar que las palabras del pontífice sevillano se referían a Torrijos, ya que en su carta pastoral del 22 de diciembre de 2011 decía, entre otros extremos, que “también este año serán muchos los que convertirán estas fechas en la celebración del solsticio de invierno”, y que “con ello se intenta vaciar de contenido estos días santos, convirtiéndolos en vacaciones blancas, en las fiestas del consumismo y el derroche”.

Monseñor Asenjo criticaba “la ambientación navideña de nuestras ciudades y de nuestros hogares” porque “se prescinde del misterio que en estos días celebramos: se sustituye el belén por el árbol de Navidad; los Reyes Magos, por un Paá Noel sin referencias religiosas, signos todos ellos de la secularización de la Navidad”.
El arzobispo aseguraba que “el despojamiento  del sentido religioso” también se manifiesta en el lenguaje, pues la palabra Navidad, que significa natividad o nacimiento del Señor, se sustituye por la palabra fiesta, más inocua y menos comprometedora. Así -continuaba- ‘felices Pascuas’ se sustituye por ‘felices fiestas’, un circunloquio que evita reconocer que el corazón de la Navidad es nuestro encuentro en el Señor”.

SIN SÍMBOLOS RELIGIOSOS

Pues bien, pese a todas las críticas que durante cuatro años -y aun ahora- se hicieron al alumbrado navideño ‘laico’ de Torrijos por su falta de simbología religiosa que aludiera al nacimiento de Cristo, ha resultado que el del primer año de Zoido como alcalde y también el de este segundo año obedecen a las mismas características que los del político de Izquierda Unida.

El mayor exponente de esta Navidad en esta línea van a ser las grandes lámparas como de salón con que se están adornando las calles Tetuán y Sierpes, a las que se unen las enormes bolas de colores de la calle Rioja, los encajes de la Avenida y las figuras geométricas de la Campana.

En la iluminación navideña de Zoido como alcalde, más espectacular por su colorido y por su diseño que las tristes y apagadas de Torrijos por su afán en utilizar lámparas de tipo LED para ahorrar energía, hay esa similar falta de iconografía religiosa por la que tanto se criticó al socio de Monteseirín.

Y entre las novedades que se anuncian para este año figuran un árbol gigantesco (otro de esos símbolos de secularización tan criticados por el arzobispo Asenjo y no un belén más grande que el habitual bajo el arquillo del Ayuntamiento)  además de otra proyección sobre la fachada de las Casas Consistoriales, nieve artificial y hasta un posible tren turístico.

De lo que se colige que entre el ateo Torrijos y el ferviente católico Zoido no hay apenas diferencias temáticas e iconográficas a la hora del alumbrado especial, mismamente como si ambos estuvieran celebrando una fiesta en vez de la Pascua y el solsticio de invierno en lugar de la Navidad.