El (sin) alcalde procura siempre elegir fechas simbólicas para vincularlas a sus faraónicos proyectos, por lo que les cuestan a los contribuyentes. Así, quiso inaugurar el tranvía de los 80 millones de euros el mismo día de su quincuagésimo aniversario, aunque al final parece que el trenecito no llegó a tiempo para su cita con el cumpleaños de Monteseirín. Ahora, anuncia que su mausoleo político de 100 millones de euros en forma de hongos en la Encarnación estará listo para el 17 de abril, Domingo de Ramos. Nada dice, sin embargo, de que las setas deberían estar finiquitadas para el 31 de marzo, conforme al ultimátum de mentirijillas que dio a la constructora, so pena de imponerle la sanción -¡uy, qué miedo!- a la que no se ha atrevido en estos años de demora. Será el enésimo incumplimiento sin que le pase factura alguna ni aplique las penalizaciones de risa previstas en el contrato redactado en papel mojado. El Domingo de Ramos, el (sin) alcalde de Sevilla demostrará que a Sacyr es incapaz de meterle mano. Unos irán con palmas y otros se irán de rositas.
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El intocable
El PSOE dice ahora que respalda la renuncia de Rivas a sus cargos orgánicos en el Comité Director, la Ejecutiva Provincial y la Dirección en Camas “para no erosionar el partido”. Osea, que lo estaba erosionando. Griñán incluso afirma que ve “perfecto” que haya asumido “su responsabilidad”. Osea, que la había. El problema es que Rivas ha tardado casi dos años en asumir esa supuesta responsabilidad y que en todo este tiempo el PSOE ha defendido su resistencia numantina a dimitir, primero como alto cargo de la Junta y luego como dirigente del partido, aunque estuviera tan imputado como Guerrero en el caso Mercasevilla. ¿Cómo es posible, sin caer en la esquizofrenia política, que se apoye por igual una cosa y la contraria: la obcecación en no dimitir y la dimisión misma? Por cierto, a Guerrero lo expulsaron de forma fulminante como presunto culpable y a Rivas lo han dejado caer, pero hay otro imputado en este escándalo que sigue tan campante en su puesto, entre pincelada y pincelada. ¿Será verdad que es intocable porque, como dicen las malas lenguas, sabe demasiado?
El autoERE
No es para darme autobombo como el (sin) alcalde con la campaña ‘Sevilla se ve (lo mal que está)’, pero debo recordar aquí y ahora que fue este francotirador el que, medio en broma medio en serio, pergeñó la posibilidad de presentar un expediente de regulación de empleo de uno mismo para acogerse a la doctrina de la Junta de que los EREs pecaminosos no son en realidad para las empresas, sino ayudas a las personas, en línea con lo que pregona Monteseirín de Sevilla pero elevado al rango de toda Andalucía. Y…..¡bingo! ¡Resulta que esa figura laboral imaginaria existía en la Junta! El carguete socialista en Camas que dicen que aparece como intruso en el ERE de Intersur ha contado que cuando el PSOE perdió las elecciones en su pueblo y él se quedó a dos velas, el director general del ‘fondo de reptiles’ le dijo que lo iba a prejubilar “a título individual, por supuesto”. Por tanto, el camero perjura que él no cobraba a cuenta de empresa textil alguna en Morón, y que pensaba que la paga era por sí mismo. ¿Ven cómo es verdad que la realidad supera a la ficción?
El secreto
El sector alfredista del PSOE está que trina tras haber sido laminado para las municipales a cuenta de los fichajes ‘galácticos’ del florentino Espadas, así que ha jurado venganza eterna. Instigados por el (sin) alcalde, algunos de sus miembros avanzaron a la canallesca que iban a desvelar algunos de los secretos mejor guardados del vierismo. Los plumillas se frotaban las manos pensando en que la ‘vendetta’ de los críticos se iba a traducir en la revelación de nuevos intrusos en los EREs o de más trinques a cuenta del ‘fondo de reptiles’ del director general que, como el personaje de Molière, hablaba en prosa sin saberlo. Pero hete aquí que, para desilusión del gremio, la montaña ha parido un ratón o una seta de la Encarnación. El secreto de Fátima que, según los alfredistas, guardaban bajo siete llaves en un cajón de Luis Montoto Viera y Susana era una encuesta que augura 18 ó 19 concejales al PP, osea la mayoría absoluta, con lo que Espadas se va a dar con sus ‘galácticos’ en los dientes. Para que luego digan que era Zoido el que tenía una agenda oculta
El bouquinista
Al contrario que su homónimo de ficción creado por Ariosto, Orlando Rivera es un pacífico exiliado cubano que, por azares de la vida, ha acabado como librero ambulante en los Jardines de Murillo. Mientras que a Juan Ramón Aguedilla le mandaba moras y claveles, a Orlando los viejos le regalan libros de eso mismo, para que los venda y se gane unos eurillos, cuando no es él quien los salva de la basura, los recicla y los expone a la curiosidad de jueces, universitarios y transeúntes. El otro día, los polis de Mir, esos que no veían nada raro en los mercadillos bajo la influencia de Torrijos, le requisaron su inocente mercancía de segunda mano y ahora le exigen 85 euros, en concepto de multa, por recuperarla. Cuando Neruda estaba postrado en Isla Negra y llegaron los golpistas de Pinochet en busca de armas, el nobel les dijo que debajo de su cama tenía una bomba muy peligrosa: obras de poesía. Los guindillas de Monteseirín, en plan Fahrenheit 451, piensan eso mismo de todos los libros. En la ciudad de las personas no hay, como en París, lugar para el bouquinista.
Velatorio
Cuando Zoido pasee su mirada por el Pleno no sabrá muy bien si se halla en el Ayuntamiento o en el Tanatorio de la SE-30, porque aquello estará lleno de cadáveres políticos. Tras conocerse la lista de Espadas para las municipales, la bancada socialista parece un remedo de la película ‘Los muertos vivientes’. Una ojeada fila por fila ofrece el siguiente panorama. El (sin) alcalde ya hace meses que está, metafóricamente, de cuerpo presente y velado por los últimos de Filipinas. Moriña, de portavoz ha sido degradado al quinto puesto. Troncoso, a la calle. Esther, la 15 en la lista, ni sale. Fran, a chupar atascos a partir de ahora. Mir, a consolarse en la caseta de las limpiadoras. Nieves, fundida como el hielo. Los dediles Rosamar y Rey, fuera. Eva Patricia, salvada de la quema como undécima, podría repetir raspando. Teresa, ni por ésas. Encarnación se salva ‘in extremis’. El 60% del actual grupo municipal ha sido liquidado para el 22-M. Esto no es un grupo, es una escabechina. Espadas, haciendo honor a su nombre, los ha pasado a cuchillo a casi todos.
Contramano
Lunes 21 de febrero. Pasan algunos minutos de las 19:30 horas. Calle Tetuán, tan frecuentada como casi siempre. O menos que casi siempre en versión de los eternamente quejumbrosos comerciantes (todo es según el color del cristal con que se mire). De pronto, en medio de la bulla se forma un revuelo. Algo está pasando. Se agolpan los curiosos al ver una bronca. Un policía local de paisano y tres de uniforme han trincado al abogado José Ignacio Aguilar García, que va por la vida presumiendo de militancia y compromiso de izquierdas, pedaleando en bicicleta como si tal cosa por esta vía comercial, con riesgo de atropellar a los transeúntes. De hecho parece que ha tenido sus más y sus menos con alguno y que hasta lo han retenido. Ante cierta actitud un tanto desafiante, los agentes se ven obligados a mostrar sus placas identificativas. Todo un señor letrado metiéndose contramano de las Ordenanzas. Quien debería ser el primero en dar ejemplo de respeto a las normas es pillado ‘in flagranti’ haciendo su particular Ciclovida. Unos se creen que todo el monte es orégano y otros, que toda Sevilla es carril-bici.
‘The end’
Segunda lectura de la lista electoral de Juan Espadas para los votantes hispalenses. Del (sin) alcalde que, según Chaves, iba a dejar huella en la milenaria historia de Sevilla, Espadas no ha dejado ni la sombra. Me corrijo: la única sombra ha sido la inclusión del defensor del imputado Marchena, aunque aún tiene tiempo para renunciar. Fran Fernández, Alfonso Mir y Nieves Hernández, los últimos de Filipinas de Monteseirín, pasarán de la Casa Grande a sus casas. El (sin) alcalde, que primero vio frustrado su intento de sucederse a sí mismo, y después el fracaso de su plan de seguir mandando a través de Celis como su hombre de paja, ve ahora cómo Espadas ha laminado a todo aquel vinculado a su figura. Es el fin de una era, la peor del PSOE en el Ayuntamiento, por fin pronto sin Alfredo y sin alfredistas. Si Griñán convirtió a Monteseirín en un cadáver político mediante un teletipo, Espadas ha sido su enterrador, el hombre que ha liberado al partido de estas cadenas del pasado. Ahora sí cobra sentido la frase que dijo en el debate a tres: “Yo soy el futuro”.
Sin banquillo
Primera lectura de la lista electoral de Juan Espadas para los votantes hispalenses: el PSOE de Sevilla se ha convertido en un partido sin banquillo. El míster, a la hora de hacer la alineación para el decisivo encuentro del 22-M, ha visto tan poca gente potable en la cantera socialista que ha tenido que fichar en el mercado de invierno a cuatro independientes para reforzar los puestos clave del equipo titular. Los sociatas de toda la vida, esos de cita diaria en la agrupación y que no faltan en los mítines llueva o ventee, o se han quedado en la grada chupando cemento o saltarán al campo de comparsas de los ‘galácticos’ del florentino Espadas. Ya ven: se han pasado cuatro años tragando carros y carretas y tratando de justificar desde las facturas falsas del caso Macarena hasta el dispendio de las setas de Monteseirín para que, a la hora de la verdad, el alcaldable les aplique el refrán que de fuera vendrá el que de tu lista electoral te echará. Mucho me temo que a la hora de la pegada de los carteles más de un socialista de base se va a declarar en huelga de brochas caídas.
ns/nc
El título evoca las abreviaturas de las encuestas: no sabe/no contesta. Monteseirín es un ns/nc, según su autodefinición ante los periodistas que fueron a la inauguración del centro de limpieza de Lipasam en el telecabina de la Expo. El (sin) se negó a responder a los plumillas que le pusieron la libreta, la alcachofa o la grabadora por delante, y se limitó a decir: “Os tenéis que ir acostumbrando a que no conteste”. No, si ya estábamos. Cada vez que olía a chamusquina, Alfredo salía corriendo o se escondía, dada su natural propensión a tomar las de Villadiego. Y ahora huele a la chamusquina de los EREs sin luz ni taquígrafos, como el sistema opaco que él impuso en el Consejo de Mercasevilla al quitarse del medio a la Oposición. ¿Y por qué le preguntamos, si es un cadáver político desde el teletipo de Europa Press y lo que diga no le importa a nadie? ¿Y para qué vamos a sus actos, si ni habla? A lo largo de 12 años, Monteseirín ha acreditado que no sabe. Ahora, él mismo ha despejado la segunda incógnita. El (sin) alcalde de Sevilla, ni sabe, ni contesta.
