Bebel, uno de los fundadores del SPD alemán, reaccionó en pleno Parlamento a un aplauso de sus oponentes: “Cuídate, viejo Bebel, del elogio de tus adversarios”. Peor aún que ‘los otros’ son ‘los nuestros’, según dijo Churchill a un inexperto diputado: “Los que tiene usted enfrente son los laboristas, que son sus adversarios; los enemigos los tiene aquí detrás, en su propio partido”. Andreotti acuñó su particular escala: “En la vida hay amigos íntimos, amigos, conocidos, adversarios, enemigos mortales, enemigos y…compañeros de partido”. Por eso no hay que tomarse al pie de la letra, sino todo lo contrario, el elogio de Chaves a Monteseirín al equipararlo a Felipe González como “los políticos que más han contribuido a la transformación de Sevilla”. Si Alfredo es tan bueno como Felipe, ¿por qué no repite como candidato? El elogio llevaba veneno: era una carga de profundidad contra el actual presidente de la Junta. Por eso, en la escala de Andreotti evolucionada (como los Fórmula-1) por Griñán ahora hay enemigos, compañeros de partido, Chaves y Monteseirín.
Archivo de la categoría: Política
El PSOE proyecta nombrar senador a Espadas
El alcaldable socialista iría a la Cámara Alta
en lugar del exconsejero García Garrido
El plan crea tensiones en Cádiz y Chaves exige que se compense
a Garrido con la Delegación del Gobierno
Es la segunda vez que el puesto de López Garzón está en peligro
por el candidato a la Alcaldía
El PSOE de Sevilla ha llegado a un principio de acuerdo con la Ejecutiva Regional para dar visibilidad institucional a Juan Espadas, candidato a la Alcaldía de la capital, con su nombramiento como senador por designación autonómica en lugar de otro exconsejero de la Junta, el gaditano Luis García Garrido.
El plan, sin embargo, no es del agrado del vicepresidente del Gobierno y extitular de la Junta, Manuel Chaves,. por afectar a Cádiz, la provincia por la que tradicionalmente ha sido diputado y donde hay una larvada guerra entre distintas corrientes socialistas. Chaves quiere que se compense a García Garrido con otro cargo, preferentemente la Delegación del Gobierno en Andalucía.
El reciente episodio de la inauguración del curso escolar, donde el candidato socialista a la Alcaldía de Sevilla, Juan Espadas, tuvo que colarse en la comitiva oficial sin rango alguno que le diese cobertura al tratarse sólo de un señor particular que, según la versión oficial de la Delegación de Educación fue invitado únicamente en esa condición mientras se vetaba el acceso de políticos del PP (Arenas, Zoido) con rango institucional, ha colmado el vaso de la paciencia del PSOE sevillano.
La Ejecutiva Provincial socialista quiere que Juan Espadas, que no será nombrado oficialmente candidato a la Alcaldía de la capital hasta el próximo mes de octubre, tenga un cargo oficial que le evite problemas como el citado a la hora de justificar su presencia en cualquier tipo de acto y le dé visibilidad pública hasta el momento de su designación.
Fuentes socialistas han confirmado que la Ejecutiva Provincial y la Regional han llegado a un principio de acuerdo para que Juan Espadas sea nombrado senador en Madrid en representación del Parlamento de Andalucía. Como se recordará, anteriormente se proyectó su nombramiento como delegado del Gobierno en sustitución de Juan José López Garzón, aunque las reticencias internas y la polémica externa suscitadas por dicha maniobra acabaron por tumbar la iniciativa, de la que López Garzón se enteró por los periódicos.
En este nuevo plan, el senador inicialmente señalado para dejar su puesto a Espadas es otro exconsejero, el de Obras Públicas, Luis García Garrido. Este a su vez sustituyó en el Senado en la primavera de 2009 a Mar Moreno, que causó baja en la Cámara Alta para incorporarse al Gobierno de José Antonio Griñán como consejera de Educación y portavoz.
IMPACTO EN CÁDIZ
El pacto entre el PSOE de Sevilla, bastión de Griñán en el congreso extraordinario que le elevó a la Secretaría General del partido en Andalucía tras su designación como sucesor de Chaves, y el PSOE regional no ha sido del agrado del vicepresidente del Gobierno y líder socialista andaluz durante los últimos veinte años, Manuel Chaves.
Chaves entiende que ese movimiento de piezas altera el delicado tablero del partido en la provincia por la que tradicionalmente ha sido diputado, Cádiz, donde se asienta una de las facciones más descontentas con Griñán por su pérdida de poder tras el congreso extraordinario. De hecho, el secretario general de los socialistas gaditanos y presidente de la Diputación Provincial, Francisco González Cabaña, dio el plante a Griñán y no se integró en la Ejecutiva del PSOE(A).
Si al descontento del ‘clan de Alcalá’, al que pertenece el hombre de confianza de Chaves en Andalucía, Luis Pizarro, relegado en la Junta a consejero de Justicia y eliminado del núcleo duro del partido donde fue todopoderoso secretario de Organización, se le unen las tensiones generadas por el afán de Madrid de que se potencie al máximo la figura de la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, se comprende el miedo de Chaves, hombre siempre de equilibrios, de que Luis García Garrido pueda ser relegado a un papel menor.
Y es que en Madrid se ve a Luis García Garrido, por su bonhomía y su autoridad moral unánimente reconocida por todos sus compañeros gaditanos, como un hombre clave para el futuro en caso de que fuera necesario pacificar la situación en la provincia, un hombre de integración y eliminador de tensiones. Además, es también clave en la agrupación de Sanlúcar de Barrameda, municipio del que fue concejal durante años y por el que llegó a la Diputación Provincial.
Chaves entiende que no se puede devaluar políticamente la figura de Luis García Garrido en las actuales circunstancias y que para llevar a cabo el plan del PSOE de Sevilla de darle rango y visibilidad a Juan Espadas habría que compensar a García Garrido con otro cargo como la Delegación del Gobierno en Andalucía, cuyo titular es Juan José López Garzón.
Curiosamente, es la segunda vez que se piensa en el relevo de López Garzón como delegado del Gobierno por el afán de darle proyección pública a Juan Espadas con un cargo institucional. López Garzón lleva ya más de seis años en el puesto y su nombre también ha sonado en diversas ocasiones para la presidencia de Cartuja-93 en caso de que hiciera falta hacerle un hueco institucional.
Σ
El signo con pinta de jeroglífico del título es la letra griega sigma, sí, como la marca de máquinas de coser. Y aparece porque Fran Fernández, al igual que aquel personaje de Moliére que hablaba en prosa sin saberlo, se ha expresado, quizás sin pretenderlo, en exactos términos matemáticos para definir las razones ocultas de la suspensión del corte de la Ronda el domingo. Son tantas las improvisaciones, imprevisiones y recitificaciones del gobierno del (sin) alcalde que el delegado de (in)Movilidad atinó al decir: “sumatorio de causas”. El sumatorio es un operando que permite representar sólo con Σ la suma de infinidad de sumandos. Así, como no tendría mucho sentido sumar uno por uno del uno al millón, pues esa suma se representa con el sumatorio Σ. ¿Qué por qué al final no cortaron la Ronda? Fran Fernández, sabedor de que había un millón de descoordinaciones municipales, lo clavó al resumirlo gráficamente con la palabra ‘sumatorio’. Cuando a partir de ahora vean en un jeroglífico el signo Σ, bien podrían escribir como solución: “Ayuntamiento de Sevilla”.
Línea roja
Al contrario de la frase de Lenin “un paso adelante y dos atrás”, el Gobierno da dos pasos atrás y uno adelante en el déficit al anunciar ahora que permitirá a los Ayuntamientos, endeudados hasta las cejas de sus vecinos, que piedan créditos en 2011. No será una política de barra libre, como la que una ex-dirigente de Tussam dijo que practicaba Monteseirín con los sindicatos, sino limitada a los que cumplan una condición: su endeudamiento no debe, nunca mejor dicho, superar el 75% de sus ingresos. La vicepresidenta económica, que se corrige a sí misma en el BOE para tapar sus vergüenzas políticas, dice que este tope lo salvan 6.000 ayuntamientos. Lo que no dice es que, como se ve en cierto medio afín, el Gobierno ha estudiando tan bien el ránking de los morosos que debajo de la línea roja aparecen las tres de las siete grandes capitales no gobernadas por el PP, únicas que podrán seguir engordando la deuda con Sevilla a la cabeza. ¿Casualidad o coincidencia? A la raya portuguesa habrá que unir ahora otra en el mapa de la deuda: la raya de Sevilla.
‘Boutade’
El otro día, conforme al popular juego adivinatorio ‘¿Dónde está Wally?’, me preguntaba qué había sido de Juan Espadas, al que una colega, como todavía no ha sido designado oficialmente por su partido, ha definido como “el candidato a candidato” socialista para la Alcaldía de Sevilla. Rafael Velasco, el vicesecretario general del PSOE(A), ha dado la respuesta en forma de ‘boutade’ a la francesa. Ha dicho de Espadas que ha realizado un trabajo “muy intenso” en “la zona de veraneo” de los sevillanos. Vamos, que según el número dos de los socialistas andaluces, el precandidato, un “torbellino” que no puede estarse quieto sin hacer nada, ha estado currando en la playa mientras el resto de los mortales estaba de vacaciones. ¿Cuántos sevillanos en traje de baño podrán mostrar una foto con Espadas en traje de faena al borde del mar? Para esta ocurrencia, mejor que Velasco se hubiera quedado calladito porque ha acabado poniendo a Juan Espadas a la altura del chiste sobre los ginecólogos. Sí, ese que dice que son los únicos que trabajan donde los demás disfrutan.
¿Y Espadas?
Si ahora algún partido –por ejemplo el PSOE, tan aficionado a ellas, según Blanco y Zapatero- hiciera una encuesta en Sevilla y preguntara por el nombre de los precandidatos socialistas a la Alcaldía de Madrid (Trinidad Jiménez y Tomás Gómez) y del precandidato a la de Sevilla, Juan Espadas, ¿a quién creen que citarían más los encuestados por su mayor grado de conocimiento? Estamos en septiembre y faltan tan sólo nueve meses para las municipales, el periodo de un embarazo para un parto político que puede ser feliz o infeliz, un plazo inferior al año con que contó Zoido tras su anterior elección como candidato por el PP y Espadas sigue manteniendo el mismo bajo perfil público que antes del verano, como si el PSOE y él fueran sobrados de tiempo. Mientras en Madrid, por seguir con el símil, la feminista Trinidad Jiménez se ha dejado ver hasta en los partidos del Getafe para chupar cámara, Juan Espadas sigue camuflado entre la multitud, como en el acertijo de ‘¿Dónde está Wally?’. Sí, ¿dónde está Espadas? A Juan se le espera, pero por ahora sigue sin estar.
Los adioses
El (sin) alcalde inicia su postrero curso político cada vez más solo. Los últimos –por ahora- en anunciar el abandono de un barco que se hunde han sido Alfonso Seoane, con quien compartimos tantas horas en aquella Expo del buen recuerdo y que se pasa del fútbol –fue portero del Real Madrid- al baloncesto como directivo de la Federación, y Rosamar Prieto, a la que Monteseirín le ha cogido más ojeriza que Ibrahimovic a Guardiola desde que ella mostró su predisposición a sustituirle en la Alcaldía si Viera se lo cepillaba. Antes que ellos, dieron o les dieron el portazo el propio Viera, Carrillo, Celis…. El mandato del (sin) alcalde se asemeja a la sinfonía ‘Los adioses’, de Haydn, ésa en que los músicos dejan de tocar, apagan la vela de su atril y se van yendo despacio uno tras otro, hasta que al final se quedan únicamente tocando el violín, y con sordina, dos: el director y el concertino, que en nuestro símil serían Monteseirín y Fran Fernández. El último de ellos, que apague la luz (si es que antes no la corta Endesa por la deudas que deja el sin alcalde).
Zapaterazo
A raíz de la aprobación de la reforma laboral de Zapatero, que está adelantando a Aznar por la derecha sin que nadie dentro del vehículo del PSOE diga ni ‘mú’ sobre el cambio de la doctrina socialista por el que asintió a aquello del “no nos falles” (con a) y la pérdida de la ‘O’ de ‘Obrero’ en las siglas , hemos podido leer en el periódico este titular: ‘Despido barato con sólo prever pérdidas’. Para mí que Zapatero está aplicando ya el Decretazo en política, pues no en vano se quiere cargar al candidato socialista en Madrid, Tomás Gómez, en previsión de la mayor pérdida posible para un partido: la derrota en las urnas Extrapolando el Zapaterazo a Sevilla, el Decreto pone en manos de Viera y de Griñán el mejor instrumento posible para cepillarse de una vez por todas a Monteseirín de la Alcaldía, pues su continuidad en el cargo para organizarse viajes exóticos con Marchena & Cía. a Turquía, Brasil y Suráfrica y sus dispendios en las setas y a costa del PGOU es previsión garantizada de las mayores pérdidas de votos para el PSOE en la próxima cita electoral.
Mercaderes
La Ciencia descubrió que el ojo humano realiza unos 100.000 enfoques diarios y que sólo una pequeña parte se perciben de forma consciente. El resto se deposita en el inconsciente, por lo que las visualizaciones actúan con efecto retardado, pero actúan, e incluso se reciclan como material de los sueños. Este descubrimiento fue la base teórica para la propaganda subliminal. Los políticos, sin embargo, han pasado de los mensajes subliminales al descaro más absoluto. Dos ejemplos. El ciudadano particular Juan Espadas, presunto candidato del PSOE a la Alcaldía, realiza una visita privada –pero convertida ‘de facto’ en electoralista- a una escuela de verano municipal y no con la vista gorda del Ayuntamiento, sino hasta con alfombra roja. Y el (sin) alcalde, fervoroso dador de medallas a las Vírgenes para atraerse el ‘voto morado’, usa la casa hermandad de la Esperanza de Triana para celebrar un acto político en vez de la sede del Distrito u otras dependencias municipales. Estos son los nuevos mercaderes: mancillan con su partidismo el templo de la Democracia.
Anti marca
Los sociólogos coinciden en que la Selección es el mejor embajador de España como marca-país y de sus empresas, para las que su triunfo ha supuesto una impagable campaña de marketing. ‘Sensu contrario’, ¿qué valor para Sevilla como marca-ciudad y para el PSOE como marca-partido tiene el viaje de Monteseirín en un vuelo de 3.000 euros y tras utilizar su cargo para presionar al CSD a fin de que le regalara 4 entradas de 800 euros cada una para él y sus amiguetes? ¿Qué valor que no sea negativo tiene para el PSOE que Monteseirín, al contrario que Zapatero, haya abandonado tres días la ciudad con más de 70.000 parados para hacer de Alfredo ‘el del bombo’ junto al valido del autobombo? ¿Acaso cree Griñán que los sevillanos no toman nota de cómo el (sin) alcalde y su valido se pasan la crisis por el arco del triunfo entre viajes y más viajes? Monteseirín volvió no con la camiseta de alguno de los tres jugadores sevillanos -Ramos, Marchena (el bueno, no el otro) o Navas-, sino con la de Villa. Osea, que para colmo le hizo el marketing al ‘Guaje’ y a Asturias.