El PSOE usó en el último Pleno el libro de estilo de Monteseirín: enmerdarlo todo para tapar sus escándalos. Lo hizo desde con el impago del sello del coche hasta con el desalojo de los chabolistas de Los Bermejales, y la caseta de Feria no iba a ser excepción, sino la regla. Fran Fernández se remontó hasta una supuesta irregularidad de los padres del pepero Goro Serrano. Si le hubiera hecho falta habría llegado hasta Adán y Eva, aunque en nada habría cambiado la naturaleza del asunto: Mir se apropió de la caseta de las limpiadoras. El mensaje socialista era claro: todos somos iguales ante la desvergüenza. ¿Dónde, pues, la pretendida superioridad moral de la izquierda? En vez de expulsar a los inmorales, al margen de lo que haga la Derecha, el PSOE los cobija. ¿Es éste el partido de Pablo Iglesias? Lo peor fue ver que Fran Fernández no trataba de depurar responsabilidades, caiga quien caiga, sino que ofrecía al PP un oscuro pacto de silencio. Nunca como en este Ayuntamiento llegó a un nivel más bajo la Democracia, que por definición significa transparencia.
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Por tuberías y a ver al sultán
El (sin) alcalde y su valido han sido descubiertos viajando en avión privado, que habría costado 37.000 euros del ala, hasta Turquía por el interés más desinteresado del representante de una multinacional turca de tuberías que aspira a colocarle a Emasesa más estructuras tubulares que Mike Oldfield. Pillados con las manos en el asa (de la maleta), desde el Consistorio dijeron que el (sin) se había ido con la familia. Osea, que entonces había más gente en el avión de válvula. El fontanero mayor, por su parte, dijo que han viajado no de gañote o con gastos pagados por la multinacional que unta de grasa las juntas de las tuberías para que ensamblen bien, sino invitados por el Gobierno turco y que era un secreto para no estropear un negocio a Emasesa. Si el viaje era oficial y bueno para Sevilla, ¿para qué urdir el cuento chino de la excursión familiar y ocultarlo? Si era oficial, ¿por qué han ido en jet privado y quién lo ha pagado? Y si era privado, ¿qué hace el alcalde dejándose querer por un contratista? Esto huele a tráfico de…. tuberías, naturalmente.
El vendedor de motos
Yo me quito el sombrero ante Celis, porque es el mejor relaciones públicas de sí mismo después de Narciso. Se trabaja tan bien a la prensa que la mayoría de los periódicos de la ciudad, por no decir todos, le hicieron una entrevista a toda plana. Nunca se había visto nada igual con un secretario general de la Vivienda. ¿Y puede haber dos gallos cantando en una misma Consejería? El día en que lo nombren aquello a lo que aspira y a lo que se cree acreedor por méritos propios y deméritos ajenos, los periódicos tendrán que hacer ediciones especiales. En una de sus muchas interviús ha dicho que no se fue del Ayuntamiento con espinitas clavadas porque desbloqueó las ‘setas’ de la Encarnación y Fibes y ha dejado definidas perfectamente sus arquitecturas financieras. Tan definida estaba la financiación que apenas llegar su sucesor, otear el panorama y actualizar cuentas, la factura de Fibes ha subido en 11,3 millones de euros, y las ‘setas’, que empezaron por 51, van ya por 89 y no se sabe cómo acabarán. ¡Qué gran vendedor de motos se ha ido de la Plaza Nueva!
Incoherencia
El número dos del PSOE(A), Velasco, expresó en Cádiz su sorpresa por el revuelo que se había montado a cuenta de la intervención de Susana en la huelga de Tussam. Velasco proclamó que no iban a arrugarse ante las críticas por la injerencia de la secretaria de Organización en las competencias del (sin) alcalde de Sevilla, porque a su juicio “dan la impresión de querer ahondar en la posible privatización del servicio de la empresa, a lo que el partido se opone”. Recapitulemos: el PSOE de Andalucía se opone a privatizar servicios de una empresa municipal de transportes. Pues al mismo tiempo que Velasco hacía un canto a Galicia en Tussam, resulta que el gobierno ‘de progreso’ PSOE-IU del Ayuntamiento de Jaén proponía que la gestión del futuro tranvía de la ciudad sea asumida por una empresa privada, debido a que el Consistorio debe 300 millones de euros. Tussam, por su parte, adeuda 130 millones. Yo ni quito ni pongo euros, pero veo que el PSOE incurre en una flagrante contradicción: dice en Jaén lo contrario que en Sevilla. Será que allí aún hay alcalde.
Troncoso al cuadrado
Tussam es el nuevo frente de batalla entre los oficialistas de Viera y los críticos de Monteseirín. ¿O es que pensaron que la guerra había terminado? Aunque oficialmente un bando ha sido declarado vencedor, el otro no se resigna y de vez en cuando da un golpe de mano o realiza un sabotaje. Pronto hará falta un manual para saber moverse por este terreno sembrado de minas, porque tras reclutar el (sin) alcalde a su excolega de San Juan y afín al sector turborrenovador como vicepresidente de los autobuses, ahora resulta que hay dos Troncoso en el Ayuntamiento: Juan Antonio Martínez Troncoso y Juan Ramón Troncoso. ¿Quién es Troncoso ‘el bueno’ y quién es Troncoso ‘el malo’? ¿Y si se llama a uno por teléfono y por confusión ponen con el otro y se le habla al segundo como si fuera el primero, y se acaba metiendo la pata hasta el corvejón al echarle un piropo al (sin) alcalde pensando que el susodicho es el de la facción ‘M’ pero resulta que es el de la facción ‘V’, o viceversa? A este paso, para moverse por la Casa Grande va a hacer falta pedir santo y seña.
A buenas horas
El (sin) alcalde de Sevilla ha reaparecido para reivindicar tímidamente la autonomía del Ayuntamiento frente al PSOE y la alcaldesa en la sombra (Susana Díaz) en el conflicto de Tussam. Nótese que Monteseirín, que se ausentó ‘oportunamente’ de la caseta municipal el día en que aparecieron los de la pancarta y fue el causante de que se marcharan a los dominios de Griñán y apareciera luego Susana para darle el quite al jefe máximo, nótese, decía, que Alfredo se atreve a levantar la voz 7 días después y una vez observada la generalizada opinión de los medios en contra de la invasión de sus competencias. El y Fran Fernández han tragado y sólo Gutiérrez se ha ido en un gesto de dignidad. El (sin) alcalde dice que mantendrá el plan de viabilidad en Tussam “para defender el interés general de la ciudad y de los usuarios”. A buenas horas: si hubiera defendido ese interés general no habría hecho falta plan de viabilidad alguno, porque Tussam no habría acumulado 384 millones en pérdidas merced a las concesiones que año tras año él ha hecho a los sindicalistas.
Fastidio
Lo contó el viernes la Cadena SER. El (sin) alcalde había confesado que para él la Feria era un fastidio. Ya la lió al recomendar que los sevillanos se fueran a la playa y dejaran el Real a los turistas. Era una coartada: al instar a la desbandada general podía camuflar la suya propia. Lo peor no fue la recomendación, sino su cobardía al no reconocerla y, cuando supo que no se lo habían grabado, emprender otra caza de brujas contra la prensa. Para el (sin) alcalde ha sido un fastidio esta Feria: reírse en la foto junto a Espadas, el alcaldable ‘in pectore’ que podría ocupar su sillón, y ver cómo Susana hacía de alcaldesa en la crisis de Tussam mientras él ni estaba ni se le esperaba. El ciudadano Monteseirín puede decir que la Feria es un fastidio, pero no es políticamente correcto que lo diga el (sin) alcalde, como no lo fue que Rajoy tachase de ‘coñazo’ el desfile de la Fiesta Nacional. Lo malo para el (sin) alcalde es que como sigue tragando quina con tal de que el PSOE le dé un cargo futuro, aún le queda otra Feria. Si no querías caldo, Alfredo, dos tazas.
Puente sobre aguas turbulentas
La número dos del PSOE (A), Susana Díaz, ha puenteado a la dirección de Tussam y al Ayuntamiento con tal de apuntarse el tanto de la suspensión, que no desconvocatoria, de la huelga de autobuses. ¿Qué huelga? Sí, porque mientras Susana politizaba el conflicto al sentar a su mesa en la sede de los socialistas sevillanos a quienes antes habían ido en plan bronca y pancartero a sitiar la caseta municipal y la del partido del puño y la rosa, el Real de Los Remedios estaba ‘empetao’ de gente por la tarde, por la noche y por la madrugada a pesar de la falta de autobuses, prueba evidente del fracaso del paro. Por mucha secretaria de Organización que sea, Susana ni siquiera se organizó un servicio de contraespionaje que le informara en tiempo real de que los sindicatos habían pinchado, nunca mejor dicho, y que en todo caso lo único que cabía negociar era su rendición de Breda. Pero como lo ha hecho todo al revés, donde ondea bandera blanca es en el cuartel general de Tussam, y con un crespón en señal de luto por el primer caído (Gutiérrez) por ‘fuego amigo’.
Comulgar con ruedas en Tussam
El delegado de (in)Movilidad y presidente de Tussam, Francisco Fernández, el mismo que fue obligado por Susana Díaz a sentarse a negociar en la sede del PSOE con los huelguistas y que ya antes fue en peregrinación a Luis Montoto a decir que aunque a él lo incluían en el sector crítico en realidad también era enemigo de Caballos (mensaje subliminal: el enemigo de tu enemigo en el fondo es tu amigo), va diciendo a quien hace el paripé de escucharle que aunque su vice Gutiérrez ha dimitido no había motivos para sentirse desautorizados por la doña, ya que no han cedido en nada. Según el hombre grande del Ayuntamiento, que no al revés, si los huelguistas han levantado el paro no ha sido porque se les haya prometido poner el contador a cero y por tanto arrojar a la papelera la externalización de líneas deficitarias y la congelación de sueldos y de plantilla, sino por “responsabilidad” de los sindicalistas, los mismos a los que se tachaba en los últimos años de ‘batasunos’ y ‘rompelunas’. A la bajada de pantalones le llaman ahora en Tussam diálogo social.
La Feria de Juan Palomo
El profesor Palma ha presentado el segundo volumen del estudio sobre el impacto económico de las fiestas de Sevilla, que está viniendo de perlas a los que tenían mala conciencia por pasárselo divinamente mientras la Humanidad sigue en la maldición bíblica del trabajo y largando pestes sobre el exceso de fiestas en el calendario laboral hispalense. El catedrático nos da la coartada perfecta al demostrar que la jarana, además de divertida, es un gran negocio, porque sólo la Feria mueve más de 675 millones de euros. Yo, sin ánimo de fastidiar, quiero hacer de abogado del diablo al fijarme en un dato sobre estas tablas Imput-Output del cachondeo. Observo que al final los ‘guiris’ sólo dejan en Sevilla algo más de 61 millones, por lo que casi toda la pasta nos la hemos gastado nosotros mismos (casetas, trajes de flamenca, transporte….) y lo que realmente estamos moviendo es nuestro propio dinero, como en la novela ‘La noria’, de Luis Romero. Así que mucho impacto en el PIB, sí, pero al final esto es la feria de Juan Palomo: yo me la guiso, yo me la como.