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El volcán de Tussam

Dicen que es la primera huelga durante la Feria en la historia de Tussam, si bien creo que muchos tenemos la sensación de que siempre había habido huelga de autobuses por las fiestas de primavera, de tanto como amenazaban en vísperas con el conflicto laboral. Y gracias a la primera huelga que ha existido realmente –lo otro fueron  percepciones de huelga, meros engaños de nuestros sentidos- nos hemos enterado de que en el Real no sólo hacen sus negocios los empresarios  entre copa y copa de fino, sino que también dan sus pelotazos los sindicatos. Guillermo Gutiérrez ha revelado que de los 65,2 millones de masa salarial de Tussam, dos tercios (43,4 millones) son pluses, complementos, incentivos, mamandurrias y chollos obtenidos durante la Noche del Pescaíto. Que tome nota Rubén Sánchez, el de Facua: si este año vamos a pie a la Feria porque por fin no hay bajada municipal de pantalones ante Tussam, ya no habrá motivo para subir el bonobús. Pero verán cómo lo suben, incluso más que el IPC, aunque tengan que echarle la culpa a la OPEP o al volcán de Islandia.

La encuesta secreta

Dicen que se le mudó la color y el pelo se le puso aún más blanco cuando vio los datos de todas las maneras posibles. Nada, por más vueltas y revueltas que le dio al sondeo sobre la intención de voto en Sevilla, los resultados eran catastróficos según su punto de vista, naturalmente, pues otros hubieran opinado radicalmente lo contrario. Era ‘El hundimiento’ pero con  Monteseirín refugiado en el búnker de la Plaza Nueva como protagonista y al que el 85% de los simpatizantes del PSOE confesaban que no votarían ni locos. Si eso decían los simpatizantes, imaginen qué decía el resto. A la vista estaba la intención de voto: el PP de Zoido, 19 concejales, mayoría súper absolutísima; el PSOE de los restos del naufragio del alcalde, 10 ediles y bajando. IU con Torrijos, 4. Aquello no había forma de precocinarlo ni de cocinarlo, ni mucho menos de maquillarlo. ¿Qué hacer?  Hasta se peleó con su equipo, pero logró meterla en un cajón,  y desde entonces es como la película aquella del espía británico en Huelva en la II Guerra Mundial: la encuesta que nunca existió.

Cambio Alcaldía por una embajada

El alcalde se planta  y dice que seguirá de interino hasta fin del mandato a menos que le den una embajada a la que partir al exilio con sus fieles ejecutores (el valido Marchena y su  cohorte). Monteseirín se inspira en Paco Vázquez,  que parecía el alcalde perpetuo de La Coruña por sus 23 años en el cargo. Como no lo despegaban del sillón ni con disolvente, la única forma que halló Zapatero de propiciar la renovación en Galicia fue darle la embajada ante la Santa Sede, donde son famosas sus comidas a la Curia. Ahora se rumorea en medios diplomáticos que ZP quiere traerlo de vuelta para que sea el nuevo Defensor del Pueblo. Seguro que Alfredo ha cogido onda y por eso se ha pedido una embajada, a ver si le cae esta breva. Total, él alardea de que llegó al PSOE como cristiano de base, y Marchena fue seminarista, de ahí su afición a los ‘bocatto di cardinale’. Monteseirín tiene razón: el alcalde de Sevilla  no puede ser menos que el de La Coruña; en todo caso, más, pues él ha puesto medallas ya a doce vírgenes. Y es que Alfredo nunca da puntada sin hilo.

Medio Jardín Americano

¿Qué negocio es aquél en que se gasta dos veces el dinero en comprar lo mismo para al final quedarse con la mitad? Responderán que eso no sería un negocio, sino una tomadura de pelo. Pues, ‘mutatis mutandis’, esto pasa con el Jardín Americano de la Expo, cuya reapertura ha ‘vendido’ en plan triunfalista el Ayuntamiento, con foto incluida de Monteseirín plantando un árbol. La verdad es que habría poco que celebrar; más bien ocultar nuestras vergüenzas por haber dejado abandonado durante casi 18 años un jardín único en el mundo, legado de la Muestra a Sevilla y que se formó por las donaciones de los países iberoamericanos en lo que se llamó ‘Operación Raíces’. Aquella maravilla botánica, que habría sido el orgullo de una sociedad culta, albergó 690 especies. Ahora, hemos gastado 8,5 millones de euros en recuperar tan sólo 400, el 58% de las que había. Por nuestra desidia hemos dejado perder 290 plantas que nadie,  salvo nosotros, tenía fuera de América. Pero, claro, es más vistoso hacerse una foto plantando un árbol que regarlo a diario para que no muera.

Desembarco en Nervión

Manuel Marchena fue visto hace unos días en Utrera con un tal Jiménez (no el exentrenador de Arahal, sino otro que alardeaba de ir de blanco y rojo por la vida), algunos directivos del Sevilla F. C. y el presidente José María Del Nido. La cuestión no tendría nada de extraño, dado que el valido del alcalde es un furibundo hincha palangana al igual que Torrijos y gran aficionado a las pinceladas de mariscos al centro, pero parece que la reunión secreta era de más altos vuelos. En la hipótesis  de que Del Nido tuviera problemas judiciales en Marbella con el ‘caso minutas’, los conmilitones habrían abordado la posibilidad de que las acciones del grupo al que representa fueran pignoradas en favor de una sociedad a la que se vincularía Marchena que, atención a la jugada, no descartaría optar a la presidencia del club. Si a esto se une la decisión del Sevilla F. C. de activar su canal de televisión digital cuanto antes, esto huele a los preparativos para un desembarco de hombres de Monteseirín  en la entidad de Nervión. Y la paradoja es que Alfredo es del Betis.

La caseta del cuco

Rosamar Prieto apela a la generosidad del concejal Alfonso Mir para que admita en la caseta que usurpó al Servicio de Mantenimiento de Edificios Municipales a las limpiadoras que se lo soliciten. Ha dicho la delegada de Fiestas Mayores del edil que convirtió esa caseta en familiar compartida aprovechándose para ello de un supuesto ‘error mecánico’ (sigue dándome la risa floja), que “si alguien quiere formar parte de su caseta, él va a ser el primero que no tenga inconveniente en aceptarlo”. ¿Cómo que su caseta? ¿Cómo que hay que solicitarle a un particular un gesto graciable en plan de nuevo señorito cuando se trata de una pertenencia municipal? Mir es como el cuco, que expulsa del nido a sus legítimos concesionarios y encima engorda su ego a costa del Ayuntamiento. Alega Rosamar que Mir se la queda  porque nadie la ha reclamado. Ignora la delegada que la Ley de Bienes  de las Entidades Locales obliga al Ayuntamiento a reclamar, conservar y proteger lo que es suyo/nuestro. Si no da la batalla por una caseta, ¿cómo en caso de ser alcaldesa librará una guerra por Sevilla?

La debilidad de Alfredo

El alcalde interino da muestras de su vena más sentimentaloide al confesar que siente debilidad por Celis, un político con pinta de David Cameron y al que señaló como el delfín sobre el que consolidar su secta de ‘los críticos’, con la que asaltar el poder orgánico desde el Ayuntamiento.  Dice que destaca por su lealtad. Dado que el delfín ha participado o estado, que para el caso es igual, durante todos estos años en la conspiración urdida por Monteseirín, Marchena y compañía contra la Ejecutiva Provincial del PSOE y ha sido por tanto desleal a su secretario general, sólo cabría medir en él la fidelidad al alcalde. Sin embargo, apenas otear la defenestración de Alfredo, Celis ya se cayó del caballo camino del congreso extraordinario socialista y declaró sentirse representado por Viera. En vez de compartir la suerte política del alcalde –declaró en tiempos  que él se iría junto con Monteseirín-, Celis se hizo el converso para purgar sus pecados  dentro de la Junta en vez de en la calle, donde hace demasiado frío. Celis es como Sevilla: muy leal a sí mismo.

Guillermo Luca de Tena

El  presidente de honor de ABC, nos ha dicho adiós. Fue mi patrón durante 21 años, los que trabajé en la extinta Redacción de Cardenal Ilundáin, y aunque nos vimos en contadas ocasiones siempre le tuve por lo que todos destacan en sus elogios: un caballero orgulloso de sus orígenes sevillanos y de su condición de editor, defensor de sus periodistas por haber ejercido antes como tal, humanamente cercano -como uno más, compartía el ascensor con los becarios-, consciente de su misión de preservar con dignidad el legado de su abuelo y que, al margen de las ideas de cada uno, procuraba que todos fuéramos una gran familia. Yo viví los tiempos difíciles en que la Banca nos adelantaba las nóminas porque el periódico estuvo al borde de la ruina, simbolizada en su raído y estrecho frac. Pagó luego de su bolsillo el fracaso de ‘Claro’ para no perjudicar a su cabecera histórica.  Y pese a todo, como ha escrito Giménez Alemán, no dejó a ninguno de sus trabajadores sin su salario, a diferencia de quienes hoy tienen por mérito echar gente a la calle al menor coste posible.

La muralla de sillitas chinas

Para hacer esta muralla cada Semana Santa no se necesitan todas las manos que pedía Nicolás Guillén en su homónimo poema; bastan las sillitas ‘made in China’ que se extienden hasta el horizonte y a las que el Ayuntamiento indulta en aplicación del lema del mayo francés: ‘prohibido prohibir’. Gracias a la bárbara costumbre de las sillitas chinas, huelga que Rosamar relance el debate para ampliar la carrera oficial con el políticamente correcto argumento de que las clases populares tendrían más posibilidad de acceder a una silla de tijeras. Los sevillanos de a pie pasan ya de esa reforma;  justamente porque han dejado de estar de pie merced a esta profusión de sillitas chinas de bazar, las cuales producen un ‘efecto tapón’ mayor aún que el de Matalascañas y ante el que de nada servirán un día los planes de evacuación. La alternativa a las sillitas chinas: unos bastones-sillín que no ocupan espacio y sobre los que es posible apoyarse temporalmente apretando sólo un botón. Fue el antídoto del pabellón de Castilla y León contra las colas y bullas de la Expo-92.

La Hispalense ataca de nuevo

Las universidades han rebajado tanto su exigencia que ya no sé si la nueva medida que prepara la Hispalense es otra ocurrencia similar a la de hacer la vista gorda ante las chuletas en los exámenes – fue una noticia de alcance mundial- o una adaptación a eso que llaman ‘proceso de Bolonia’. Resulta que ahora la Universidad de Sevilla se ha inventado o adoptado, que para el caso es lo  mismo, la “matriculación ordenada”: un alumno se podrá matricular de una asignatura obligatoria en un curso superior aunque no la haya aprobado en el inferior. Así, se podrán apuntar en la asignatura donde enseñan ecuaciones de segundo grado aunque no tengan ni zorra idea de las de primer grado y les hayan puesto un rosco en el expediente. Es de suponer que gran parte de la asignatura de 2º se basa en los conocimientos adquiridos en la de 1º. Pero, ¿y si no se han adquirido? ¿Y si para colmo aprueban la de 2º y pasan a 3º con  la de 1º aún suspensa? Hago mío el comentario de un lector: “Estoy esperando para matricularme a ver si terminan por dar el título sin estudiar”.