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Excusatio

El (sin) alcalde inauguró las obras (nunca mejor dicho, porque están sin acabar) de la Plaza de España y se vanaglorió de que recupere el aspecto original concebido por Aníbal González, su estampa en  la Expo del 29, conforme a “fotos muy antiguas”. Y el (sin)  dijo: “Nunca hemos destruido nada antiguo por hacer algo nuevo. Sólo lo hemos hecho en zonas destruidas o deterioradas, como la Encarnación o la Alameda”. Tal como reza la locución, ‘excusatio non petita, accusatio manifesta’. ‘La piel sensible’, la biblioteca a costa de jardines del Prado, la Alameda….Pero, hombre, Alfredo, ¿con qué cara puedes decir que no te has cargado nada? Aunque hubiera estado destruida, que no era el caso, el estado de la Alameda no justificaba que la hayas convertido de paseo romántico en el remedo del paseo marítimo de Islantilla. Deberías haberla recuperado conforme a esas estampas antiguas que citas. ¿Por qué lo que vale para la Plaza de España no valía  para la Alameda? Te has cargado paisajes urbanos y, con ellos, parte de la memoria histórica y sentimental de Sevilla.

Metropol sin Metro

Los proyectos de las líneas 2,3 y 4 del Metro se resumen así: la Junta ha tenido opciones para que de sus  41,7 kilómetros sólo 2,01 discurran en superficie (el 4,82%). Sin embargo, y salvo en una opción en que la diferencia es nimia, se ha decantado por trazados que obligan a construir 8,9 kilómetros en superficie (el 21,34%) y 32,8 kilómetros soterrados (el 78,66%). El Metro circulará a ras de suelo en uno de cada cinco kilómetros o, lo que es lo mismo, en la quinta parte de su trayecto será como un tranvía.

De esos 32,8 kilómetros soterrados, sólo construirá con tuneladora  6,13 (el 14,71% del total) y obligada, por las características del casco antiguo, a perforar a 40/50 metros de profundidad. La diferencia entre usar tuneladora o muros-pantalla es de 7 millones de euros por kilómetro (25,8 millones frente a 18,6), por lo que se ahorra 186,69. Segunda conclusión: elige la técnica más barata, no la mejor ni la más rápida.

SEVILLA VERSUS MADRID

¿A costa de quién se hace ese ahorro? De los sevillanos, porque con los muros-pantalla hasta 15 metros de profundidad habrá que cortar calles durante meses y meses, y ya se estima que la Ronda podría estar levantada al menos tres años. En Sevilla se usará una técnica del siglo XIX para un Metro del siglo XXI que debió haberse iniciado hace 7 lustros. El retraso no va a servir para que la ciudad se beneficie de las últimas tecnologías.

En Madrid, el muro-pantalla es excepción y no regla. La prolongación de la línea 11 al barrio de La Fortuna (Leganés) se ha hecho con la  tuneladora ‘Excavolina’,  que ha perforado 3,1 Kms. a entre -15 y -23 metros. Segundo ejemplo: el 26 de abril se inició la conexión subterránea entre los AVE de Chamartín y Atocha, que discurre ¡por debajo de las líneas de Metro existentes!, a -48 metros. El túnel tendrá unos 7 kilómetros y un coste de 206 millones de euros, a razón de 29,4 millones/Km.

Como la tuneladora perfora  500 metros/mes, contando con sus revisiones el túnel estará listo  a finales de 2010/principios de 2011. En Sevilla el tiempo y las molestias no valen nada y se puede poner patas arriba casi 27 kilómetros de calles durante años con tal de ahorrarse la máquina. Por contra, en Madrid  han trabajado simultáneamente diez tuneladoras para la mayor ampliación del Metro en su historia.

MAS ENGAÑOS EN LA ENCARNACIÓN

El Ayuntamiento ocultó en 2007 la inviabilidad técnica y el sobrecoste multimillonario del Metropol Parasol,  vulgo ‘setas’. Ahora, el  Metro ha servido para dejarlo en evidencia otra vez. La Junta ha descartado ubicar en la Encarnación  la única estación proyectada en el casco antiguo porque no cabe allí, salvo que se demuelan las ‘setas’, ante lo cual ha optado por la plaza del Duque, donde tendrá que construirla a -50 metros y ocupándola durante cinco años (recuérdese cómo media Plaza Nueva quedó inutilizada por las obras de los 80).

Así pues, el Ayuntamiento no reservó en la Encarnación el suelo para la estación del Metro, aunque durante este tiempo lo ha ocultado y alimentado la creencia de que junto al Parasol iba a haber un gran intercambiador de todos los sistemas de transporte. Los detalles de esa futurible estación figuraron incluso en la Wikipedia hasta que fueron eliminados, pero navegando por Internet aún se pueden encontrar amplias referencias.  Por ejemplo, en las bases y respuestas del concurso internacional de ideas ‘Encarnación de Sevilla’ (www.sevilla.org/encarnacion/esp/bases/bases.html;

www.sevilla.org/encarnacion/esp/consultas/consultas.html; y www.sevilla.org/encarnacion/esp/actualidad/contenido.asp ).

Hay incluso una crónica de la primera visita de Monteseirín a las obras “que marcarán –se dice- un antes y un después en la historia de la ciudad”, y puede leerse: “Se incluirá la línea 2 del Metro y la parada de la línea T2 del Tranvía”. Pues al final, ni uno ni otro.

UNA SOLA ESTACIÓN

Zoido considera “insuficiente” una estación en el casco antiguo más extenso de Europa y aboga por que además de en  Plaza del Duque se construya otra en la de Cristo de Burgos. Aprocom recuerda que “después de decirnos que no se podía utilizar el trazado de Plaza Nueva, existente desde hace 30 años, por ser muy profundo ahora se está hablando de una estación a -50 metros”, y pide  además de ésta otras en la Magdalena y en la Encarnación.

Parece obvio que una sola estación es insuficiente, salvo para Monteseirín, que aplaude la propuesta porque “a día de hoy, es una estupidez soberana decir que el Metro se utilice para moverse por el centro” y que, como si no se hubiera enterado del descarte de la Encarnación por causa del Parasol, da como alternativa al Duque la Encarnación misma o Ponce de León .

Volvamos al espejo de Madrid, donde alrededor de la Puerta del Sol (equivalente a nuestra Plaza Nueva) hay estaciones tan cercanas como Opera, Callao, Gran Vía, Plaza de España, Sevilla, Banco de España, Retiro y hasta cuatro para llegar a Atocha. ¿Son acaso estúpidos los madrileños?

Si, tal como preconiza Monteseirín, la única estación se construye en Ponce de León porque es estúpido usar el Metro para moverse por el Centro, el usuario que allí se bajara debería recorrer 500 metros para llegar a la Encarnación; 750 hasta el Duque y 1.125 metros hasta Plaza Nueva cortando por El Salvador.

Más estúpido parece entonces haber gastado 80 millones de euros en un tranvía para salvar tan sólo los 670 metros que separan la Puerta de Jerez -con estación de  Metro- de la Plaza Nueva.

Sobrecoste de los cimientos de las ‘setas’

La técnica de cimentación del Metropol Parasol

supuso un sobrecoste del 73%

El exceso de longitud de los pilotes no ha dejado además

sitio para la estación del Metro en la Encarnación

El Ayuntamiento de Sevilla tendría ya en su poder un informe preparado por el catedrático de Ingeniería del Terreno de la Escuela de Arquitectura de Sevilla,  Antonio Jaramillo, que pone de manifiesto que en la cimentación de las ‘setas’ de la Encarnación se usó una técnica de pilotaje que supuso un sobrecoste del 73% en comparación con un método más habitual perfectamente utilizable en Sevilla y sin merma ni de la seguridad ni de la rapidez de ejecución de la obra. Del estudio del catedrático se podría colegir que con el método alternativo de cimentación y un pilotaje a la mitad de profundidad del realizado habría sido quizás factible la construcción de la estación del Metro en la plaza de la Encarnación.

El profesor Jaramillo accedió a certificaciones e informaciones de la consultora del Metropol Parasol de la Encarnación, la firma Ove Arup, cuando participaba como experto con otro catedrático de la Universidad Hispalense en un proceso judicial y le llamó poderosamente la atención en la documentación técnica que la solución de pilotes utilizada en la cimentación de las ‘setas’ resultaba aproximadamente 1,5 millones de euros más cara de lo necesario: la certificación de la obra se acercaba a un coste de 2 millones de euros y a juicio del profesor sevillano se podría haber realizado por medio millón.

“No es normal –dice el informe que obraría ya en poder del Ayuntamiento- un coste cuatro veces superior al necesario sin que aumente ni la seguridad del edificio ni la rapidez de la ejecución”.

Los pilotes usados en el Metropol Parasol son de un metro de diámetro y han sido ejecutados con bentonita: cuando se realizaba la excavación se rellenaba el hueco con lodo bentonítico para que no se cayesen las paredes. La longitud media de los pilotes es superior a los 45 metros y se introdujeron en las margas atravesando la capa de zahorra.

Como se recordará, la Consejería de Obras Públicas de la Junta de Andalucía ha afirmado que si ha proyectado la futura estación central del Metro en el casco antiguo en la plaza del Duque en vez de en la Encarnación es porque en este caso habría que demoler los parasoles, habida cuenta de que su cimentación no ha dejado sitio para excavar una parada de Metro.

En el informe preparado para el Ayuntamiento, el profesor Jaramillo ha calculado una cimentación con pilotes diferentes, más convencional, de 65 centímetros de diámetro, que se habrían apoyado en la capa de zahorra, donde justamente descansa el 90% del pilotaje de Sevilla.

Los pilotes utilizados para su estudio son los de barrena, que no necesitan lodos bentoníticos ni sistemas de entubación. La longitud necesaria en este caso hubiera sido de 20 metros aproximadamente, es decir, 25 menos de la utilizada por el Parasol. El planteamiento de partida del catedrático de la Escuela de Arquitectura era que ambas cimentaciones debían  tener el mismo coeficiente de seguridad y la misma capacidad de carga.

Su conclusión es que la seguridad en ambas soluciones (la realizada y la estudiada) es la misma. De hecho, la solución estudiada por Antonio Jaramillo es mejor, ya que las deformaciones por asientos, aunque pequeñas en ambas, son menores con los pilotes de 65 centímetros  en las zahorras que con los pilotes de 1 metro  en las margas. Por tanto se podría haber ahorrado incluso más del 73% en el coste de la cimentación de las ‘setas’, ya que falta en la documentación la partida de los lodos bentoníticos y hay otros factores técnicos que favorecen la solución alternativa.

El catedrático plantea que “si esto es con  el pilotaje certificado en el año 2005, ¿cuánto ahorro podría  haberse hecho si alguien hubiese chequeado la solución técnica, aportada por Arup, tal y como se realiza en todos los proyectos siguiendo la Ley de Edificación con la figura de las Entidades de Control Técnico?

Coartadas

Monteseirín ha tardado casi dos semanas en fabricar una coartada sobre el envío a Barcelona de su coche durante los tres días que duró su estancia ‘empotrado’ en la expedición del Sevilla a la final de la Copa. Cuando el escándalo destapado por El Mundo ha alcanzado eco nacional y Monteseirín no ha podido constreñirlo al ámbito local, ha decidido romper su silencio culpable y escudarse en que se trató de una cuestión de seguridad y que con la seguridad no se juega.

Dice que la decisión no fue suya –que lo fue- ni de sus asesores de prensa ni de economía, sino que obedecía a un protocolo de seguridad: cuando se prevé situación de riesgo, como acudir a la Moncloa o un partido de fútbol, el  protocolo exige que lo acompañen policías.

El protocolo, que como es de seguridad es secreto y obliga a un acto de fe en el alcalde (¡pero si en Alfredo no cree ni su propio partido!), podrá decir (concedámosle el beneficio de la duda) que lleve escolta, pero no que los policías se vayan dos días antes en el Renault Vel Satis del alcalde (coche valorado entre 35.000 y 60.000 euros según su equipamiento) para que éste se pasee por Barcelona a todo confort en vez de usar transporte público y que luego los escoltas se vuelvan en el coche oficial dejando de nuevo solo al alcalde en su regreso a Sevilla.

¿Cuál era entonces la misión de los policías? ¿Proteger al alcalde o hacerle de chóferes en Barcelona?

LA DIFERENCIA CON GALLARDÓN

La final era una situación similar para el alcalde  de Sevilla y el de Madrid. Monteseirín, además de enviar el coche por delante, estuvo tres días fuera  y alardeó de que iba invitado por el club blanco, aunque ocultó la factura en combustible y dietas de la expedición policial. Gallardón viajó  el mismo día a las 5 de la tarde en un vuelo de Iberia pagado por el Ayuntamiento de Madrid, al considerarse la Copa que lleva el nombre del Rey y la participación de un equipo madrileño, motivos más que suficientes para justificar un viaje oficial.

A su llegada una hora después al aeropuerto de Barcelona, lo recogió un coche del Atlético de Madrid, que lo trasladó hasta el hotel donde se hallaban los colchoneros. Vio el partido y prefirió volverse aquella misma noche en el avión del Atlético para confortar a los perdedores. El vuelo partió a las 2:30 de la madrugada. El llegó a su casa a las 4 de la mañana y a las 9 ya estaba en la Casa de la Villa  presidiendo una Junta de Gobierno.

En plena crisis, Gallardón no le restó ni un minuto a su tiempo de despacho en el Ayuntamiento. Monteseirín, en cambio, se quitó del medio durante tres días. Siguiendo su ejemplo, ¿no iba a caerse también Rosamar de un Pleno para largarse al Rocío?

SETAS INTOCABLES

Ha habido que esperar a su vuelta  para que, tras el desmarque de sus socios de IU al optar por la abstención, el voto de calidad del alcalde en uno de los múltiples Plenos convocados el  mismo día a la proustiana busca del tiempo perdido permitiera librar 13 millones para las ‘setas’ de la Encarnación. El mensaje es difícil de digerir para los funcionarios municipales, a los que se recorta el sueldo con el argumento del ahorro y que simultáneamente ven cómo Monteseirín se saca de la chistera 13 millones para rematar su cada vez más cuestionado proyecto emblemático, su particular Estadio Olímpico.

Ignorando también olímpicamente el informe del secretario municipal, en el que exigía que se depuraran responsabilidades por el sobrecoste en 38 millones, Monteseirín ha atribuido la desviación presupuestaria a la crisis. Otra mentira más. Las ‘setas’ se paralizaron justo antes de las elecciones municipales de 2007, cuando se comprobó que eran técnicamente inviables, y por entonces no había crisis. El sobrecoste, que aproxima el coste final a más de 100 millones de euros sumando la primera fase de las obras, se ha debido a la necesidad de inventarse soluciones técnicas a un problema que se ocultó a los sevillanos para evitar que dieran al PSOE un voto de castigo en las urnas hace tres años.

VIEJAS VANGUARDIAS

Monteseirín esgrime como coartada que “no se trata de hacer un bloque en medio del campo, sino un proyecto de vanguardia que va a dinamizar la parte norte de la ciudad y en la que ya hay muchas empresas invirtiendo”. ¿Es capaz de citar alguna y los empleos creados? Si existieran unas y otros, ya lo habría divulgado ‘urbi et orbi’, pero como no hay nada, se inventa que las ‘setas’ generarán unos beneficios de casi 400 millones/año (Isla Mágica, con casi un millón de visitas, factura sólo 20 millones) y más de 4.000 empleos (¿?).

Mientras Espadas reconoce que las ‘setas’ se le han escapado de las manos al Ayuntamiento, a Monteseirín se le llena la boca con las palabras “vanguardia” y “modernidad”. Pues bien, esta semana se celebrará en Pamplona un congreso de arquitectura con premios Pritzker como Herzog, Piano y Murcutt. Uno de los promotores, Fernández-Galiano, ha declarado: “La bonanza económica ha impulsado la creación de edificios-icono y ha eclipsado el concepto de arquitectura como arte útil y de servicio a las personas. El gran carnaval de exceso y despilfarro debe dar paso a otra arquitectura . La conciencia de que hay que construir de otra manera, con sensibilidad hacia el entorno, está calando. Alemania lo está haciendo de forma decidida…”.

Aquí levantamos las ‘setas’ de un alemán que ya no se harían en Alemania,  por el complejo de Monteseirín de parecer muy moderno y muy de vanguardia. Cuando él va, los demás ya están de vuelta.

¡Qué me dices!

‘¿Qué me estás contando?’. Nunca el título de unas Jornadas, como las de la UPO para acercar la política local a los universitarios, pudo ser más apropiado a la luz de las palabras del invitado-estrella, Torrijos. El socio de Monteseirín mostró allí su pública conversión al principio de Schumacher de ‘lo pequeño es hermoso’, expuesto en su libro del mismo título, absolutamente recomendable. Bienvenido al club, Antonio. Torrijos mostró en la UPO  sus “serias dudas” de que haya que seguir con grandes proyectos como el de las ‘setas’ de la Encarnación, y en su lugar apostó por la micropolítica y los proyectos a escala humana. Pero, ¡qué callado te lo has tenido estos años mientras te beneficiabas del pacto ‘de progreso’ con Alfredo y silbabas mirando al techo cuando el alcalde soltaba el discurso de la transformación de la ciudad, la modernidad, las vanguardias y los iconos emblemáticos! Mientras Monteseirín discurseaba y Marchena diseñaba el plan de financiación de las ‘setas’ ruinosas, tú, Antonio, callabas con un silencio cómplice. Y el que calla, otorga.

Automedallas

La Sevilla que según el (sin) alcalde 22.0 iba a ser la ciudad del pleno empleo cae de bruces en la crisis con casi 80.000 parados (el 36% del total provincial), un Ayuntamiento que debe 522 millones de euros, empresas municipales –Tussam, Lipasam, Mercasevilla- sumidas en la ruina y/o el escándalo y proyectos faraónicos  desfasados en tamaño, plazos o costes (las ‘setas’, Fibes, la biblioteca del Prado, el túnel  de Bueno Monreal….). Contra las evidencias, Monteseirín dijo en el acto de las medallas de la ciudad que Sevilla sufre  menos el azote de la crisis por su menor grado de endeudamiento,  los pasados repuntes en la creación de empleo (¿?), la diversificación de su economía y equipamientos que pueden permitir el desarrollo de nuevas iniciativas. Según el (sin), Sevilla tiene sólidos cimientos frente a la crisis gracias a….¿a quién va a ser? Pues al autor de esta visión edulcorada de la realidad: el hombre providencial que en tiempos de vacas gordas nos preparó para las vacas flacas. Con su discurso Monteseirín se impuso él mismo todas las medallas.

Presuntos implicados

El secretario municipal pide que se depuren eventuales responsabilidades por el desvío en 38,4 millones en las ‘setas’ de la Encarnación y por que se ocultó  desde mayo de 2007 que eran inviables. El gerente de Urbanismo dice que quizás, pero cuando se acabe  el Parasol. Osea, ‘ad calendas graecas’: para entonces, los responsables podrían estar en Brasil (bueno, alguno ya está) o fuera del Ayuntamiento proclamando ‘que me quiten lo bailao’. ¿Busca el secretario presuntos responsables? Demosle pistas. Estaba en la Gerencia de Urbanismo en la fecha de autos. Diseñó el plan financiero, ése cuya desviación va ya por 38 millones reconocidos. Está entre los que más dinero ganan  en todo el Ayuntamiento. Le organiza excursiones por un tubo al alcalde. Es un sibarita del marisco y le encanta que lo inviten con unas pinceladas al centro, hasta el punto de que se le atribuye esta frase: “En los últimos años no he comido nunca en mi casa, pero es que ya ni ceno’. Y en el PSOE lo conocen por el nombre en clave de ‘Mortadelo’. Blanco y en botella, señor secretario.

Escaqueo

Rosamar  podría parafrasear a Torrijos, que dijo sobre la final de la Copa: “Al final pude hacer un hueco en mi agenda de trabajo y logré ver el partido por televisión”. Ella  al final también pudo hacer un hueco y logró ver la romería del Rocío, pero no por Tv, sino en directo: cogió carreta y manta aunque por el camino se quedara  la agenda de trabajo del Ayuntamiento con un Pleno en el que el PSOE quería aprobar  otro modificado de las ‘setas,’ pero al quedarse en minoría por la afición rociera de la edil ha tenido que diferir la moción. El PSOE creía urgente librar el dinero para las obras, pero Rosamar  pensaría que a qué tanta prisa: en tantos años de retraso dos  semanas más ni se van a notar. Ella dice que avisó de que se iría de Sevilla, porque la devoción está antes que la obligación, pero su grupo no se enteró, como tampoco del viaje del alcalde y Marchena a Turquía. ¿Ven como va a ser cierto que en el PSOE tienen un problema de comunicación? Rosamar, que iba a dar el salto a la Alcaldía, al final se ha quedado sólo para dar el salto a la reja.

El vendedor de motos

Yo me quito el sombrero ante Celis, porque es el mejor relaciones públicas de sí mismo después de Narciso. Se trabaja tan bien a la prensa que la mayoría de los periódicos de la ciudad, por no decir todos, le hicieron una entrevista a toda plana. Nunca se había visto nada igual con un secretario general de la Vivienda. ¿Y puede haber dos gallos cantando en una misma Consejería? El día en que lo nombren aquello a lo que aspira y a lo que se cree acreedor por méritos propios y deméritos ajenos, los periódicos tendrán que hacer ediciones especiales. En una de sus muchas interviús ha dicho que no se fue del Ayuntamiento con espinitas clavadas porque desbloqueó las ‘setas’ de la Encarnación y Fibes y ha dejado definidas perfectamente sus arquitecturas financieras. Tan definida estaba la financiación que apenas llegar su sucesor, otear el panorama y actualizar cuentas, la factura de Fibes ha subido en 11,3 millones de euros, y las ‘setas’, que  empezaron por 51, van ya por 89 y no se sabe cómo acabarán. ¡Qué gran vendedor de motos se ha ido de la Plaza Nueva!

Monteseirín: claves de su carta del adiós

El aún alcalde de Sevilla envió el viernes, camino de Nápoles, una carta a los periódicos  de la ciudad con publicación embargada hasta el domingo para despedirse de los sevillanos y, de paso, lanzar una serie de mensajes codificados a su partido, que pretende que agote el mandato y permanezca en la Alcaldía hasta dentro de quince meses, cuando se celebren las elecciones municipales.

Insólito: el alcalde se despide sin haberse ido. La carta, titulada ‘Gracias a Sevilla (que me ha dado tanto..)’,  puede interpretarse como un órdago a la dirección del partido: aparentando una dimisión inminente, Monteseirín buscaría obtener garantías de futuro como condición  para continuar en su puesto y no precipitar una nueva crisis en el Ayuntamiento que obligara al PSOE a  improvisarle un sucesor. Los hechos demostrarán si el alcalde se va definitivamente en un ataque de dignidad o se traga las palabras como hizo cuando la crisis con Rojas Marcos por el caso Bazar España o cuando cambió de postura en el tema de las Cajas.

Reproducimos en negritas párrafos de la carta del alcalde y, a continuación, nuestras acotaciones:

1) Ya es pública mi decisión, que vengo madurando desde hace mucho tiempo…..

Monteseirín sigue tratando de aparentar que ha sido él y no Griñán quien ha decidido su marcha del Ayuntamiento, cuando su estrategia desde su clamorosa derrota (se parapetó tras el denominado ‘sector crítico’, ya que no tuvo el valor de presentarse él mismo) frente a Viera en el congreso socialista de julio de 2008 ha sido la de una numantina resistencia para evitar que el PSOE lo defenestrara antes de tiempo.

En segundo lugar, para evitar también que cuajara la alternativa interna (Emilio Carrillo) preparada por el partido con la antelación suficiente y dado su derrumbamiento en las encuestas y el rechazo que genera en la opinión pública (el 20% de los sevillanos que declaran conocer al alcalde  lo califican directamente con un cero y jamás ha aprobado en una encuesta durante sus 11 años de mandato, sin contar el demoledor resultado para él de la encuesta encargada por el PSOE a Julián Santamaría).

En tercer lugar y una vez emigrado Chaves (su gran valedor, no tanto por estima como por temer que abrir el melón sucesorio en Sevilla en mitad de un mandato equivalía a abrir la veda para que se hiciera lo mismo en la Junta de Andalucía en mitad de una legislatura, como así le acabó ocurriendo a él: Chaves se veía en el espejo de Monteseirín), una vez ido Chaves, decíamos, amagar con su dimisión a finales de 2009 ante Griñán al comprobar que no gozaba del favor del nuevo presidente, pero con un doble objetivo:

1)      Forzar su ratificación ante la supuesta falta de tiempo (17 meses por entonces) para que el PSOE buscase un candidato alternativo fuera del Ayuntamiento.

2)      En caso contrario, dejar colocado como sucesor  a Celis, el hombre encargado de convertir Sevilla capital en el califato del sector crítico frente a  la Ejecutiva Provincial liderada por Viera y pese a haber contado éste con  el 88,6% de los votos en el último congreso provincial socialista.

Monteseirín ha tratado de asaltar el PSOE de Sevilla desde la trinchera de la capital, parapetado en su condición de único alcalde socialista de una capital de provincia y de Sevilla como capital de Andalucía. Ha tratado deliberadamente de dividir el partido al sentirse ‘intocable’ por ser alcalde de Sevilla, desafiando de forma permanente la autoridad del secretario general y confiado en el manto protector de Chaves.

Monteseirín siempre ha jugado manejando los tiempos políticos para que el tiempo acabara jugando a su favor. Contaba con que su amago de dimisión nunca sería aceptada por Griñán a tan sólo año y medio de las elecciones y que ese año y medio le daría margen de maniobra para tratar de ganarse al nuevo presidente de la Junta, por una parte, y de invertir los sondeos contrarios a su persona mediante una intensa campaña mediática (puesta en marcha de Giralda Tv, compra de favores periodísticos a través de Marchena y del dinero de la publicidad institucional o de las empresas municipales; buzoneo de publicaciones laudatorias en los barrios…) y de captación de apoyo social.

Así, el alcalde habría intentado que Griñán hubiera actuado de presentador suyo en una conferencia que iba a pronunciar después de Reyes. Al no conseguir su propósito de que el presidente de la Junta le hiciera su loa política y  que ésta se interpretara como un aval a su persona, dentro y fuera del partido, pospuso la  conferencia ‘sine die’.

Más ejemplos de la estrategia del alcalde de ganarse apoyos sociales para que fueran valorados en la Casa Rosa: intentó que le otorgara la medalla de oro del Ateneo el nuevo presidente de la docta casa, Alberto Máximo Pérez Calero, médico como él y como agradecimiento por los favores municipales –ahí se vio que no eran gratuitos- a la entidad de la calle Orfila.

2) ….un muchacho de barrio, criado junto a la Facultad de Medicina, llegara en 1999 a la Alcaldía de la ciudad que “es bella porque siempre es nueva”.

Monteseirín trata en esta frase de justificar su ‘grandeur’ arquitectónica, como si Sevilla no fuera bella por el Guadalquivir, el conjunto histórico-artístico de la ciudad, la Catedral, la Giralda, el Real Alcázar, la torre del Oro, la Plaza de España, el parque de María Luisa y todo lo existente antes de su llegada a la Alcaldía sin necesidad del legado del alcalde: las ‘setas’ de la Encarnación, la torre Pelli, la biblioteca de Zaha Hadid en el Prado, la nueva Alameda de Hércules, el proyecto de ‘La piel sensible’ para la Alfalfa, Pescadería, el Pan y otras plazas del Centro…..

3) …superando las dificultades de todo tipo que (siempre los mismos) hemos ido encontrándonos por el camino.

Con ese “siempre los mismos” el alcalde ha anatemizado una vez más como miembros de una Sevilla retrógrada, ‘facha’, rancia, tradicionalista, ‘derechona’ y demás sinónimos a todos aquellos que han osado llevarle la contraria o criticarle en desacuerdo con su gestión, con el doble fin de presentarse ante el electorado de izquierdas como una víctima de esa Sevilla clasista de los de siempre y, por consiguiente, como un héroe/mártir de las clases populares, el hombre que desde una condición humilde llega a la Alcaldía para, levantando las ‘setas’ de la Encarnación por ejemplo, democratizar (¿?) las vistas sobre el caserío histórico que hasta entonces sólo podían disfrutar los ricos desde los miradores de sus casas-palacio. Mensajes simplistas (dicotomía bueno-malo) y demagógicos para consolidar la imagen de la existencia de dos Sevilla, acentuar los enfrentamientos de clase en vez del interclasismo y dividir en vez de integrar.

4) Hemos sido coherentes con un modelo de ciudad….

Monteseirín quiere hacer creer que ha actuado siempre conforme a un modelo previo de ciudad cuando, en todo caso, esa nueva ciudad que él presenta como su Arcadia feliz es la que resulta del lápiz del arquitecto Manuel Angel González Fustegueras y del proceso de participación ciudadana, que confluyen en el nuevo PGOU. Dicho de otro modo, el PGOU no es el fruto de Monteseirín, sino Monteseirín del PGOU. Poco de ese nuevo modelo de ciudad al que tanto remite el alcalde está previamente en sus programas electorales. Al contrario: la peatonalización de la Avenida es la condición necesaria para implantar un tranvía como sucedáneo del Metro y que por acumular tres años de retraso no iba a estar listo ni para las elecciones municipales de 2007.

Recuérdese que Monteseirín llegó a la Alcaldía por el ‘pacto del Metro’ entre Chaves y Rojas Marcos y que en la perspectiva de carecer de Metro todavía ocho años después, no podía presentarse a las elecciones con las manos vacías. Hizo, pues, de la necesidad virtud y a marchas forzadas construyó (destruyendo incluso los hornos almohades de la Puerta de Jerez) y presentó el tranvía como el ‘Metrocentro’, un sucedáneo de Metro penetrando hasta el Centro y cuya consecuencia era la peatonalización para abrir paso a vías y catenarias. El marketing político y electoral convierte esta improvisación en el modelo de ciudad del que alardea el aún alcalde.

5)…tras tantos años de proyectos eternamente pendientes de abordar…

Monteseirín ha querido pasar a la historia como el alcalde que resolvió las cuestiones pendientes de la ciudad (el solar del mercado de la Encarnación, el traslado de la Feria de Abril, el vacío del Prado de San Sebastián, la ampliación de Fibes….), pero algunas las ha dejado irresueltas (la Feria), otras las está resolviendo a un coste multimillonario (las ‘setas’ y el Palacio de Congresos) y ha dejado algunas nuevas para el futuro (el acuario de Delicias, la biblioteca del Prado).

Basó una de sus primeras decisiones nada más llegar a la Alcaldía y que resolvía una de esas cuestiones pendientes, como fue liquidar el edificio administrativo de Moneo que llenaba el espacio vacío del Prado, con el argumento de que ese dinero (unos 30 millones de euros) se debía destinar a modernizar los barrios y que había que ‘descentralizar  el Centro’ repartiendo sedes administrativas por los distritos y ahorrar recursos mediante la informatización y con Internet.

Al final, ha acabado preso de su megalomanía y creyendo que la modernidad de una ciudad se basa en costosísimos iconos arquitectónicos cuales nuevos estadios Olímpicos y no en el eficaz funcionamiento de los servicios públicos (transportes, limpieza) y en la construcción de amplios equipamientos (bibliotecas de barrio, centros cívicos, polideportivos, plazas, jardines..). Mientras alzaba las ‘setas’ en la Encarnación, alteraba la Alameda o ampliaba Fibes, los servicios públicos (Tussam, Lipasam) han acabado en la ruina. ¿Cuánto dinero queda de los convenios urbanísticos firmados en su día para equipar los futuros barrios de la ciudad?

6) Y hoy, aun cuando la crisis económica y financiera mundial está azotándonos como a todos de la forma más lacerante, con el desempleo…

Responsabiliza a factores externos, esa crisis mundial, del incumplimiento de su promesa electoral del pleno empleo y de una vivienda para todos y sin sorteo durante este mandato. Se arroga lo que se hace en la ciudad y culpa de lo que no se hace a las circunstancias y a “los de siempre”.

7) Sevilla volverá a ganar la partida frente a la resignación, el inmovilismo y la involución.

Monteseirín practica un doble lenguaje o una doble moral. Por una parte, ataca de forma sistemática a esa Sevilla inmovilista e incluso involucionista, para complacer así a los votantes de la izquierda, y por otra hace lo imposible por complacer y cortejar a esa Sevilla de las tradiciones de siempre, que supuestamente detesta y es un freno para sus planes modernizadores.

Ni Soledad Becerril ni Rojas Marcos, ni por supuesto Del Valle y Uruñuela, otorgaron tantas medallas de la ciudad (doce) a Vírgenes como ha otorgado Monteseirín; ni se inventaron el ‘urbanismo morado’ para alimentar de subvenciones a las cofradías  en descarada busca del voto popular; ni erigieron tantas estatuas a toreros y nobles en el Paseo de Colón o espacios públicos; ni frecuentaron tanto los salones de la aristocracia, los palcos de la Semana Santa o la plaza de toros de la Maestranza……

8) …..gracias con el alma por como habéis respaldado siempre nuestras ideas y nuestras propuestas en el foro de la democracia ciudadana. Ese apoyo y confianza me han permitido ser, después de estos más de diez años, la persona que más tiempo lleva desempeñando la tarea de alcalde de Sevilla desde que se instituyeron las alcaldías modernas, a principios del siglo XIX.

Esta es la mentira reiterada de Monteseirín, en la que insiste una y otra vez como un martillo pilón: que ha obtenido siempre el respaldo electoral en las elecciones municipales. Falso. Sólo ganó una de las tres a las que se ha presentado, y por mayoría relativa. Las primeras y las terceras las ganó el PP (Becerril y Zoido), y en sus tres mandatos tuvo que pactar (una vez con el PA, dos con IU) para lograr los votos que le faltaban para ser alcalde.

9) …..voy a dirigir mi vocación por la cosa pública a otras tareas, en mi condición de funcionario o en cualesquiera otras en las que mi formación y mi experiencia puedan seguir siendo útiles…

Lanza el mensaje de que quiere un nuevo cargo público, cuando en el comienzo de su carta reconoce que lleva 30 años en la política y los últimos quince sin bajarse del coche oficial (hasta el punto de que reconoce en su declaración de bienes que no tiene ninguno de su propiedad; no le hace falta) como presidente de la Diputación y de la FAMP y alcalde de Sevilla. Veremos hasta dónde se cumple el aserto de Griñán el pasado fin de semana de que el PSOE “no es ni una empresa, ni una ONG”.

10)….Un impulso renovado que, desde la continuidad del proyecto y los relevos generacionales que lo acompañen..

Con la expresión “los relevos generacionales”, Monteseirín está postulando de nuevo a Celis como su sucesor frente a personas de la vieja guardia del partido como pudieran ser Rosamar Prieto, Viera o el mismísimo Alfonso Guerra. Es curioso que hasta diciembre, cuando hizo el amago de retirada ante Griñán pese a que no hace mucho decía que quería seguir en la Alcaldía hasta el año 2020 por lo menos, Monteirín nunca se incluía entre los necesitados de relevo generacional, a pesar de que ya tiene más de 50 años y de que lleva 30 ocupando puestos y cargos en el PSOE y en la vida pública en nombre del PSOE.

11)La ciudad nos necesita a todos y a todas al margen de coyunturas o decisiones personales.

Monteseirín está llegando al final de su carta y por primera vez parece que habla en clave institucional y como alcalde de todos los sevillanos, pero….

12) Sevilla, la buena gente de Sevilla, se lo merece todo.

…al final vuelve a hablar de buenos y de malos al establecer una distinción implícita entre la buena gente, a la que nombra, y la mala, subyacente en la frase. Siempre el mensaje de las dos Sevilla y de que él va de bueno por la vida y como tal debe ser perdonado por sus errores de gestión, imputables más a su entorno (el manido recurso a los técnicos municipales en escándalos como el de los Bermejales, la cubierta de la Davis, la caseta de la Feria…) que a su persona.

Y así fue como Monteseirín dio las gracias a Sevilla (que le ha soportado tanto).