Un alto cargo municipal y un sindicalista sevillano han sido denunciados por la actuación de un piquete ‘informativo’ del que formaban parte durante la huelga general. Según la denuncia, entre otras cosas levantaron mesas y las volcaron, formaron mucho ruido y golpearon en las paredes y ventanas, por lo que impidieron el ejercicio del derecho al trabajo. ¿ A que por la descripción de los hechos han pensado de inmediato en el asalto del piquete compuesto por altos cargos municipales de IU, con el delegado de Economía al frente, al mesón Serranito de la calle Alfonso XII? ¿A que han pensado que era Carlos Vázquez, el alto cargo del Ayuntamiento, uno de los denunciados? Pues se equivocan: los denunciados ante la Guardia Civil han sido Diego Cañamero, secretario general del SAT, y el alcalde de Puerto Serrano, que impidieron así el funcionamiento de los colegios en Montellano el día 29 de septiembre. Y quien ha denunciado este ‘modus operandi’ ha sido el delegado de Educación, Jaime Mougan. Monteseirín, mientras, sigue guardando silencio. Y el que calla, otorga.
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Autocensura
El otro día, el periódico le dedicó un editorial crítico a Juan José López Garzón, delegado del Gobierno en Andalucía (bueno, a lo mejor cuando aparezcan estas líneas ya ha dejado de serlo, víctima colateral del ‘fuego amigo’ de Juan Espadas), a cuenta de la censura que practica sobre las cifras de la delincuencia en Sevilla. Pero, ¿qué otra cosa podría esperarse de él, a tenor de la siguiente historia? Se cuenta que en el Día de la Policía, posterior a la huelga general, había repartido el texto de un discurso explícitamente crítico con el edil piquetero que, como se recordará, había puesto como coartada de su actuación el 29-S el acoso (¿?) de las Fuerzas del Orden, pese a que en el vídeo delator éstas ni siquiera habían acudido aún al bar atacado por el piquete. Llegado el momento de la verdad, Garzón se saltó el párrafo por no dejar más en evidencia al complaciente (sin) alcalde, presente en el acto. Luego envió a la prensa la nueva versión del discurso con el párrafo omitido. Garzón es el único político que, por censurar, hasta se censura a sí mismo.
Gómez
Repasa en la soledad de su despacho los periódicos. Allí está él, protagonista de todas las portadas, informaciones de apertura y editoriales, con su foto en primer plano haciendo la señal de la victoria. Los medios, desde los adictos a los situados en las antípodas de su ideología progresista, son unánimes al reconocer su apoteósico triunfo en las primarias del PSOE frente a la candidatura oficialista avalada por el líder. Sí, esta vez el sector crítico encarnado por él ha ganado contra todo pronóstico y contra el aparato, por haber sabido conectar con las bases y presentarse como el hombre joven y carismático, capaz de rebelarse contra el orden establecido y ganar. Ahora será designado el candidato del partido. El ring-ring del teléfono le despierta de su ensoñación. Rosa Aguilar le llama para que la acompañe a Alcosa a un acto público montado por la Junta en disimulado apoyo a Juan Espadas. Da un suspiro de resignación y sale en busca de la consejera. La puerta se cierra detras de él y se puede ver la placa con su nombre: Alfonso Rodríguez Gómez de Celis.
En horas 24
A mí ya no me sorprende que el Ayuntamiento del (sin) alcalde pagara en el otro distrito de las facturas falsas a una empresa tan (sin) como él: sin actividad, sin trabajadores y mediante concurso sin publicidad. Más llamativa es la vertiginosa celeridad con que la lentísima burocracia municipal actuó para adjudicarle trabajitos a la susodicha. Ni Aquiles, el de los pies ligeros, fue más rápido que el Distrito Este dirigido entonces por José Antonio García, que en una sola jornada hizo lo siguiente de una tacada: abrir expediente para contratar la obra, emitir el informe sobre el procedimiento de contratación, invitar a participar a tres empresas vinculadas entre sí, recibir los presupuestos de todas y cada una de ellas, resolver la adjudicación y trasladar el expediente a la Intervención. Tras esta proeza, el delegado que vino de la Renault y más veloz que Fernando Alonso debería ser tildado de fénix de la Administración, parangonable al de los ingenios, pues si Lope en horas 24 llevaba sus obras de las musas al teatro, García lo tramitaba todo en un día.
‘Lapsus linguae’
Viera ha declarado que la presencia del delegado municipal de Economía y Empleo en un piquete “no es la mejor imagen que puede dar un gobierno”, por lo que confía en que el portavoz de IU y primer teniente de alcalde, Torrijos, “tome nota” y “dé alguna explicación”. ¿Y por qué tiene que tomar nota y dar las explicaciones Torrijos si quien, como el propio nombre del cargo del edil piquetero indica (delegado, osea, que ejerce la función en representación de otro), lo ha designado y por tanto tiene la potestad de relevarlo y es el máximo responsable del gobierno municipal que da tan mala imagen es teóricamente el (sin) alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín? Viera, en su afán de echarle un capote a ese cadáver político defenestrado por él mismo y por Griñán, ha incurrido en un ‘lapsus linguae’ al reconocer indirectamente que quien en realidad manda en la Plaza Nueva es Torrijos y que por eso debe dar las explicaciones. A Viera le ha traicionado el inconsciente. Ha ratificado lo que ya dijo Del Valle: Torrijos ha ocupado el espacio dejado vacío por Monteseirín.
Más (sin) aún
El piquete a sueldo del Ayuntamiento protagonista de la ‘kale borroka’ en Alfonso XII y ‘komandado’ por altos cargos de IU ha demostrado que Monteseirín es menos alcalde que antier y más sin alcalde que mañana. El (+sin) alcalde, pensando sólo en viajar con Marchena más que el capitán Tan para disfrutar de las últimas prebendas del poder, podría, justamente por estar amortizado, haber tenido un único y último gesto de dignidad reivindicándose con la destitución del edil piquetero. Como bien ha dicho Espadas, evidenciando aún más la falta de autoridad del (+sin), Carlos Vázquez estaba en el sitio equivocado, a la hora equivocada y con el equivocado cargo de delegado de Economía. Monteseirín lo podría haber destituido sin más argumento de que como él lo nombró doblemente (delegado y ‘dedil’), él lo quitó. Mas, al contrario: el piquetero ha dicho que ha recibido ‘a posteriori’¡ la comprensión y el apoyo del (+sin)!, incapaz de tocar siquiera la alambrada del cortijo municipal de IU no vaya a pincharse. Lo que Torrijos ata y desata, Monteseirín se lo traga.
Chupar cámara
El PSOE ya no sabe qué hacer con tal de que el candidato a candidato (no ha sido designado oficialmente) a la Alcaldía, frustrado candidato a delegado del Gobierno y a senador y ciudadano llamado Juan Espadas chupe cámara en cualquier acto público aunque su presencia no pueda justificarse por carecer de cargo alguno y ser un señor tan particular como usted o como yo. A Espadas ya lo empotraron en la comitiva oficial durante la inauguración del curso para que se viera que allí estaba Wally, y ahora han hecho lo mismo para que chupara cámara en el Alcázar en la peor foto posible: la entrega de un premio ecológico a Monteseirín, el depredador de árboles, cuya imagen, como dicen del tabaco en la salud, perjudica seriamente la marca PSOE. ¿No decía Viera que Alfredo debía dar un paso atrás? Pues al revés: obliga a Espadas a dar un paso al frente y salir en la foto con el que le sabotea y erosiona, sin tener más ‘justificación’ para ello que su remota condición de exviceconsejero de Medio Ambiente. Patético, y más aún que Espadas se preste sin pudor a la jugada.
‘Kale borroka’
Hay titulares que han pasado a la historia, como el de aquella crónica taurina de Corrochano: ‘Es de Ronda y se llama Cayetano’. Y hay entradillas que también deberían perdurar en la memoria porque, al modo de una greguería, condensan la surrealista realidad en apenas unas palabras, tal como magistralmente ha logrado Sebastián Torres en el inicio de su crónica sobre la huelga: “Era un piquete a sueldo del Ayuntamiento de Sevilla”. Sí, porque al menos once cargos municipales de IU aparecen en el vídeo en el que un piquete coactivo destroza una mesa de un bar en la calle Alfonso XII sin que el delegado de Economía, que formaba entre los piqueteros, se inmute ante esta ‘kale borroka’ a la sevillana. Aunque IU diga que no hizo nada, al hacer la vista gorda cómplice incurrió en el mayor pecado del mundo según Cristo: la omisión. Ya ven la triste paradoja: el delegado de Economía que debe apoyar a las empresas de Sevilla, en los piquetes que iban forzando el cierre de los negocios. Como en una fábula de Esopo, Monteseirín puso a la zorra a cuidar del gallinero.
Veneno
Bebel, uno de los fundadores del SPD alemán, reaccionó en pleno Parlamento a un aplauso de sus oponentes: “Cuídate, viejo Bebel, del elogio de tus adversarios”. Peor aún que ‘los otros’ son ‘los nuestros’, según dijo Churchill a un inexperto diputado: “Los que tiene usted enfrente son los laboristas, que son sus adversarios; los enemigos los tiene aquí detrás, en su propio partido”. Andreotti acuñó su particular escala: “En la vida hay amigos íntimos, amigos, conocidos, adversarios, enemigos mortales, enemigos y…compañeros de partido”. Por eso no hay que tomarse al pie de la letra, sino todo lo contrario, el elogio de Chaves a Monteseirín al equipararlo a Felipe González como “los políticos que más han contribuido a la transformación de Sevilla”. Si Alfredo es tan bueno como Felipe, ¿por qué no repite como candidato? El elogio llevaba veneno: era una carga de profundidad contra el actual presidente de la Junta. Por eso, en la escala de Andreotti evolucionada (como los Fórmula-1) por Griñán ahora hay enemigos, compañeros de partido, Chaves y Monteseirín.
Demagogia
El (sin) alcalde, hablando de la peatonalización, dice que eliminó 11 líneas de autobús, y añade: “¿Y qué precio tiene volver a ver a jugar a los niños en la Plaza Nueva?”. Respuesta: ninguno, porque los niños han jugado allí antes y después de la peatonalización. Es más, cuando dejaron de jugar fue precisamente durante las obras de peatonalización, tiempo en que Monteseirín la puso patas arriba. Si nos situamos en la fachada del Ayuntamiento, observaremos que el ‘statu quo’ no se ha modificado, ni para niños ni para adultos. Donde antes había parada de autobuses desde Tetuán a Méndez Núñez ahora hay de bicicletas. El espacio reservado otrora a Tussam frente al hotel Inglaterra lo ocupan ahora paradas de taxis y del microbús eléctrico de la propia Tussam. Y el sitio de las paradas en el lateral de la Consejería de Gobernación está destinado a la del tranvía, con sus vías hasta casi la calle Zaragoza. Los niños tienen el mismo espacio ahora que antes porque Monteseirín ha logrado en la Plaza Nueva lo que no pudo Pellón en la Expo: el balance cero.