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Tu quoque Celis

Tal como auguramos, Celis ya no nada entre dos aguas sino que ha emergido completamente a la superficie y seguro que a Alfredo le habrá parecido que ha actuado no como su delfín, sino como un submarino de Viera. Sí, porque el delegado de Urbanismo convocó una insólita rueda de prensa tras el Consejo de Gerencia para proclamar ‘urbi et orbi’ que él se siente representado por el secretario general. Osea, que al sector crítico, si te he visto, no me acuerdo, pues ya Griñán dictó sentencia en la víspera y dijo que lo del nuevo alcalde lo deja en manos de los oficialistas. Parafraseando a Julio César, Monteseirín bien podría decirle a Alfonso lo mismo que aquél le dijo a Bruto cuando lo vio entre los conjurados contra él: ‘Tu quoque, fili mi!’ (¡También tú, hijo mío!). ¡Y pensar, Alfredo, que ordenaste matar políticamente a Emilio Carrillo porque en su día también osó decir aquello de que se alineaba con Viera!. La defección de Celis supone algo más de lo que decía Bob Dylan: los tiempos ya han cambiado. Ni siquiera ha hecho falta que cantara tres veces el gallo.

Calendas de marzo

Millares de sevillanos recibían a diario en su correo electrónico  las  intoxicaciones de Marchena con sus interpretaciones edulcoradas de la realidad de Sevilla, siempre a mayor gloria de Monteseirín. Si Marchena perdía las mañanas y parte de las tardes en estas campañas, ¿quién gestionaba entonces Emasesa? ¿Serían los de siempre en el Ayuntamiento, osea, los técnicos que cometen los ‘errores mecánicos’, o es que Emasesa ha acabado convertida también en la Oficina municipal de Propaganda?  Ahora que todos esperaban con expectación la exégesis del valido sobre cómo se cargó Griñán al alcalde, resulta que el tam-tam digital de Marchena se ha quedado tan mudo como lívido su jefe en Alcosa cuando le llegó el teletipo de Europa Press, al igual que antaño llegaban con el cese los motoristas de Franco. ¿Quién les iba a decir a M&M que tras mis calendas de abril llegarían, menos de un año después, sus calendas de marzo? Como declamó Castelar, grande es la religión del poder, pero es más grande la religión de la justicia implacable. Quien a hierro mata, a hierro muere.

Entre dos aguas

Como el alcalde interino se quita del medio siempre que huele a chamusquina –y en esta ocasión el quemado era él- y se fue a Nápoles tan (in)oportunamente –según se mire-, se perdió el congresillo de adhesión inquebrantable de los socialistas sevillanos  a su defenestrador, Griñán. Monteseirín, al que su designación como delegado le habrá parecido como otra dosis de hiel en su cáliz de la amargura -¿se dejará ver para que todo el mundo le compadezca por los pasillos?-, se perdió el cónclave del que fue ausente protagonista, por alusiones y sin alusiones. Cuentan las gacetas que, de entre la quincena de oradores, quienes más le defendieron fueron su enemigo íntimo, José Antonio Viera, y su amigo íntimo, Fran Fernández. Un señorial detalle por parte del secretario general frente al rebelde ángel caído y pese a haberle soportado su guerra de guerrillas durante los últimos años. Y dicen las crónicas que Celis guardó un elocuente silencio. Ya ves, Alfredo, tu delfín prefirió nadar entre dos aguas en vez de significarse por ti. Antes de que cante el gallo…..

El alcalde se queda de interino

Si alguien pensó que la carta que Monteseirín envió a los periódicos significaba su abandono en un ataque de dignidad, estaba muy equivocado. Alfredo, al contrario que otros que prefirieron irse al paro antes que ponerse de rodillas ante él y su valido, es capaz de humillarse como alcalde interino durante 15 meses -a pesar de ser funcionario y tener las lentejas aseguradas- con tal de que el PSOE le agradezca con algún alto cargo los servicios prestados, aunque en el PSOE se piense al revés: que los servicios se los ha prestado el partido a él al ponerle donde le ha puesto durante 30 años. El alcalde interino se reunió con su grupo, difirió ‘ad calendas graecas’ su decisión y dijo que habrá que negociar sobre si sigue hasta 2011 y quién será su sustituto. Si no se iba a ir, ¿para qué hacer más el ridículo escribiendo una carta de despedida? Por eso ayer hizo cambios en su blog. Ha antepuesto al ‘Gracias a Sevilla (que me ha dado tanto)’, esto: ‘Sevilla: me queda tanto por darte….’. Los puntos suspensivos los ha dejado a la libre interpretación de cada uno.

Puente de plata

¿Se imaginan que en el Real Madrid se pusieran a lloriquear por que el Barcelona fuera de ruina y hubieran echado a Guardiola? Más o menos eso mismo está haciendo el PP, donde en vez de brindar con champán por haberse cargado Griñán a Monteseirín, del que decían un día sí y otro también que ha sido el peor alcalde de la historia de Sevilla, han acabado lamentándose en plan jeremíaco por su defunción política. Arenas acusa a Griñán de haber creado “una gran crisis” y “un gran vacío” (¿?) en Sevilla. Zoido admite haber vivido con “mucha preocupación” el día en que conoció la noticia y que aunque él veía cómo el gobierno se deterioraba, lo ocurrido ha sido “el colmo”. Vamos, superior a sus fuerzas. Un poco más, y el PP decreta tres días de luto y crespones (por definición son negros) en las alas de la gaviota. ¿Pena, penita, pena, síndrome de Estocolmo o lágrimas de cocodrilo? El duelo pepero está tan magistralmente interpretado que es para Oscar, pues no me creo que pueda ser sincero. En tal caso sería una completa gilipollez. A alcalde que huye, puente de plata.

La toalla la tiraron desde el rincón

El alcalde ya caducado se esfuerza por aparentar que ha sido él quien ha  decidido no repetir como candidato del PSOE. Pero no ha sido Monteseirín quien ha tirado la toalla, no. La toalla la ha arrojado Griñán  desde fuera del cuadrilátero de la Plaza Nueva al observar que su pupilo deambulaba grogui por el ring -totalmente sonado tras la sentencia del Supremo sobre las facturas falsas-  y temeroso de una derrota por K.O. antes del último asalto, por los golpes que pudiera propinarle el caso Mercasevilla. Monteseirín amagaba con su retirada, pero eso no era más que una finta para, en el peor de los casos, dejar colocado a su delfín Celis y sin capacidad de maniobra a Viera. Un político que quiere irse respira aliviado al saber que se van a cumplir sus deseos. Por el contrario, Monteseirín se quedó lívido en Alcosa cuando le comunicaron que Griñán lo daba por amortizado. Sus balbuceantes declaraciones ‘in situ’ a una emisora de radio evidencian su estado de ‘shock’. Como él es médico, para recuperarse se ha recetado un viaje a Nápoles. Huye de Sevilla.

Vino y se va entre escándalos

Marchena, el valido de Monteseirín, en su afán por controlar la prensa a golpe de billetes de la publicidad institucional y de patrocinios a través de las empresas municipales como camuflaje, sostenía la teoría de que cualquier titular crítico sobre Sevilla era un titular en contra de su jefe, aunque se hablara de Isla Mágica y no del Ayuntamiento, porque el alcalde –decía- era el máximo responsable de cuanto acaecía en la ciudad. He recordado la doctrina marchenera, aunque jamás la tragué (y no como otros) ni con billetes ni con ruedas de molino y aun a costa de perderlo todo menos la dignidad, al socaire del intento del PSOE de minimizar la condena del Supremo a un asesor y al escolta del alcalde por las facturas falsas. Cuando el PSOE dice que no hubo ninguna responsabilidad en el Consistorio, yo le remito a Marchena: el máximo responsable de todo es el alcalde. Ayer, Griñán decidió cargárselo por fin. Miguel Hernández llegó con tres heridas. Monteseirín se va tal como llegó (recuérdese su subida del sueldo), entre escándalos que dejan herida a Sevilla.

El retrato improcedente

El encargo en plena crisis y con 207.202 parados en Sevilla de un retrato del expresidente de la Diputación, Luis Navarrete, por 81.200 euros es un ejemplo de cómo el PSOE está perdiendo el sentido de la realidad y se lo está poniendo al PP como se las ponían a Fernando VII: a huevo. Una vez descubiertos en semejante metedura de pata e insensibilidad social, los del partido obrero (¿?)  no han tenido reflejos para rectificar y quedar como unos señores. El PP les ha dado sopa con honda al exigir a Villalobos que anule el encargo y destine esos fondos a paliar la situación de los parados. El presidente del Banco de los Alimentos dice que cada euro que reciben lo convierten en 50 kilos de comida para los necesitados. Con el dinero del retrato de Navarrete se podrían comprar 4 millones de kilos. Si hasta Nana Mouskouri renuncia en Grecia a su pensión para ayudar a su país, ¿no debería renunciar Navarrete a su pintura hasta que lleguen tiempos mejores? Pero Navarrete no dice ni ‘mú’. Hay silencios que retratan a las personas más que el mejor de los pinceles.

El ying-yang de la Diputación

El yin-yang es el principio oriental de  la dualidad. Todo tiene su opuesto y en todo hay dos fuerzas antitéticas pero complementarias: luz/oscuridad; sonido/silencio; frío/calor; duro/blando….La dualidad de Sevilla respondería a este concepto: Sevilla/Triana, bulla/silencio, Betis/Sevilla F.C, Camarena/Prodetur…¿Que qué tienen que ver Camarena, el extorero metido a empresario del ladrillo del que hablamos el último día, y Prodetur, la agencia de desarrollo económico de la Diputación? Recuerden: CCOO y la Inspección de Trabajo destaparon el ‘modus operandi’ de Camarena para ahorrarse una pasta: despedía a los albañiles los viernes y les daba de alta los lunes. La Cámara de Cuentas vio que Prodetur hacía justo lo contrario: despedía a altos directivos, los indemnizaba con una pasta gansa (no como la de los albañiles) y los volvía a contratar al mes siguiente. La Oposición pide comisiones de investigación sin comprender la honda sabiduría oriental que rige en la Diputación: sus directivos no trincan dos veces; se limitan a recomponer el equilibrio yin-yang.

‘Opus interruptus’

Aviso a navegantes. Este suelto no tiene nada que ver con lo que usted estaría pensando apenas leer el título: ni con cierta prelatura a la que asociarse suele la primera palabra, ni con un método anticonceptivo que es adjetivado con la segunda. Esto versa sobre el I+D del Plan ‘E’. Trabajo ha verificado la denuncia de CCOO contra la constructora del extorero Camarena, el mismo que antaño pedía una oportunidad a Canorea haciendo huelga de hambre en la catedral. Quien le dio a Camarena la oportunidad de hacerse rico no fue don Diodoro (bueno, se la dio, pero el toro lo puso en su sitio, que a la postre resultó bastante mejor que el del pisoplaza), sino Monteseirín al adjudicarle 7 millones en obras del Plan anticrisis. El exmatador se las ingenió para ganar aún más pasta mediante el ‘Opus interruptus’: daba de baja a los albañiles en la obra los viernes y los recontrataba los lunes. Aparentaba creación de empleo y de paso se ahorraba la Seguridad Social, pagas extra, pluses y vacaciones. A veces hay quienes, olvidándose de sus orígenes, dan más cornadas que la misma hambre.