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Manolo ‘el del bombo’

El Mundo ha descubierto al valido del (sin) alcalde, Manuel Marchena, haciendo de Manolo ‘el del bombo’ en el Mundial junto a un íntimo amigo al que le adjudicó una revista del aparato de propaganda de Monteseirín. Se discute si el valido le adjudicó la revista porque era su amigo o es amigo desde que le adjudicó la revista, y si por esta amistad peligrosa  queda afectado por la ley de incompatibilidades. Baste recordar la Biblia y la mujer del César para ver la incompatibilidad de que el valido comparta vacaciones futboleras con uno de sus contratistas, el mismo que estuvo con él en el cónclave de Utrera donde se diseñó la sucesión de Del Nido por si salía malparado del caso minutas. Y hay otra incompatibilidad, estética: con la que está cayendo y la ruina municipal, ¿cómo es posible que Marchena se vaya de vacaciones una semana al Mundial y deje huérfana a la AIE? Como él cobra 170.000 euros, hasta podría usar la misma coartada que el (sin) alcalde cuando su viaje a Brasil: voy en representación de los sevillanos que no pueden permitírselo por la crisis.

Rancio

Las gacetas se hacen eco de que el valido del (sin) alcalde, Manuel Marchena, se ha postulado para salir de rey mago en la Cabalgata. Quizás quede algún iluso que aún crea el doble lenguaje y la doble moral de estos individuos que pregonan ser paladines de la Modernidad frente a la Sevilla tradicional, inmovilista y anclada en el pasado, a la que suelen calificar como carca, casposa y rancia, pero que se pirran por aparecer, arrimarse, fotografiarse, estar y que los vean con lo que o quienes simbolizan esa Sevilla eterna. Al valido le encanta ser como ellos, no lo opuesto a ellos: comer en restaurantes de lujo, salir retratado en los tendidos de la Maestranza, tutearse con el empresariado que depende de las licencias, los contratos y los patrocinios municipales, codearse con ‘la clase’ en los actos públicos, ir con el (sin) a imponerle medallas a las vírgenes ….todo, como se ve, muy laico, muy ‘progre’ y muy socialista. Iban a cambiar el mundo y Sevilla, pero Sevilla y el mundo los cambió a ellos. Al final el valido no era más que un ‘rancio’ reprimido.

Ayuntamiento ni-ni

La sociología habla de ‘generación ni-ni’ para referirse a los 700.000 jóvenes menores de 34 años que ni estudian ni trabajan. En línea con los nuevos tiempos, el (sin) alcalde ha inventado el Ayuntamiento ni-ni cuando ha dicho que el Consistorio no va a presentar alegaciones al proyecto del Metro: “Ahora son los ciudadanos los que decidirán los últimos detalles; nosotros no entramos en eso”. Osea, ni alegaciones, ni correcciones, ni puntualizaciones, ni sugerencias, ni mejoras, ni ampliaciones, ni más inversiones, ni más líneas, ni trazados alternativos, ni cocheras y talleres fuera del Alamillo…. Ni siquiera si una o dos estaciones en el Centro, o si la estación única debe ir en la plaza del Duque, la de la Encarnación, la del Cristo de Burgos o la de Ponce de León. Ná de ná. Ni chicha ni limoná. El (sin) alcalde se lava las manos con el Metro, en plan Poncio Pilatos, y deja que el pueblo haga según su libre albeldrío, mientras el Consistorio hace mutis por el foro. Así está Sevilla con Monteseirín: huérfana. Sin alcalde y, ahora, también sin Ayuntamiento.

El dilema

Espadas declaró en Canal Sur que los sevillanos querían “un cambio, una renovación” y que él no se iba a convertir “en el acompañante de Monteseirín para salir en la foto”. Pues bien, Alfredo lo pone hoy a prueba con una invitación saducea, pues además de a sus fieles ejecutados del sector crítico lo ha convocado también a él, por SMS, a una comida de hermandad en el restaurante ‘La nueva victoria’, de Sevilla Este. La denominación del local donde van a reunirse los derrotados en la batalla contra Viera no hace honor a la realidad, pero Alfredo lanza mensajes simbólicos, quizás porque ve demasiadas películas de Nicolas Cage. ¿Qué hará Espadas? Si va y lo sacan en la foto junto a Monteseirín, como ya le pasó en la caseta de la Feria, quedará retratado como el continuista del (sin) alcalde, más de lo mismo, para gozo del propio Alfredo y de Zoido. Y si no va, se arriesga al boicot interno de Alfredo y los críticos. Espadas tiene una coartada perfecta. Hoy es 24 de junio, él se llama Juan y siempre puede decir que acostumbra a pasar su onomástica en familia.

Ocultación

El proyecto del Metro, que el (sin) alcalde dice haber pactado con la Junta para aparecer como comadre de la criatura tras ser el padre del ‘Metrocentro’,  invade dos parques, calificados como sistemas generales en el PGOU: el del Alamillo (donde Rosa Aguilar y Alfredo  sitúan las cocheras y talleres) y el Anillo Verde Norte. Esta es la Sevilla sostenible según Monteseirín. ¿Qué otros marrones y bacaladas se esconden en los tochos, perdidos entre la marea de papeles cuales agujas en un pajar y esperando escapar del ojo sagaz de la prensa? Las cocheras y talleres previstos en el Alamillo, pese a su importancia, no aparecen en los planos de planta general, ni en el presupuesto, ni en el estudio de impacto ambiental. Sólo en un apartado de la Memoria y en un plano, para que pasen lo más inadvertidos posibles dentro de un conjunto de 15 tomos en formato A-3 que ocupan tres grandes cajas. Lo han hecho con premeditación y alevosía, a ver si, en medio del debate sobre túneles y estaciones en el Duque o en Ponce de León, nos los cuelan, aunque sea por la gatera.

Locuras

Hace siete años, un individuo inventó una salvaje forma de acabar con sus problemas vecinales: roció con gasolina un edificio de  Las Letanías  y prendió dos bombonas de butano. Resultado: 4 muertos y 32 heridos. El atroz suceso quedó en el imaginario colectivo. El año pasado, un imitador intentó volar su bloque en Las Naciones, con 80 vecinos dentro: esparció gasolina y colocó 6 bombonas  antes de prender fuego a otra en el cuarto de contadores. Este fin de semana nos dejó dos sucesos inquietantes: un hombre intentó quemar tras una disputa un bloque de 10 plantas en Santa Justa con un bidón de gasolina y otro le arrancó de cuajo un brazo al Gran Poder. Esto último era inimaginable, pero ha ocurrido, y ya hay un antes y un después del ataque al Señor de Sevilla, como lo hubo cuando en 1972 un perturbado rompió con un martillo la nariz y un brazo de ‘La Piedad’, de Miguel Ángel, en el mismísimo Vaticano. Años después, otro demente lo imitó y destrozó a martillazos un dedo del ‘David’, en Florencia. Se ha creado una nueva situación de riesgo: la emulación.

Cenicienta

Para celebrar su XX  aniversario, al Maestranza le han reducido el presupuesto en un 18%, y a la Sinfónica, en un 20%. Y como el tijeretazo se aplica sobre recortes previos, llueve sobre mojado. La cultura es la cenicienta cuando los políticos meten la tijera y no saben dónde, como la publicidad es lo primero que recortan las empresas en la crisis pese a que los gurús recomiendan lo contrario. Según la propaganda oficial, el teatro sevillano es una industria  cultural creadora de riqueza, tanta que un estudio revela que por cada euro que recibe de las Administraciones genera tres. Pues ésta es la credibilidad que le dan al informe: en vez de incrementar las funciones para multiplicar la riqueza, las reducen. Así consiguen lo contrario: empobrecimiento cultural –no sólo de pan vive el hombre- y económico. Y esto en la ‘Ciudad de la Música’, según la Unesco, y en la urbe equiparable musicalmente a Viena, según Halffter. Lo que no dijo don Pedro es que mientras en Sevilla sólo se programan  88 representaciones, en Viena se pone en cartel una ópera cada día.

Excusatio

El (sin) alcalde inauguró las obras (nunca mejor dicho, porque están sin acabar) de la Plaza de España y se vanaglorió de que recupere el aspecto original concebido por Aníbal González, su estampa en  la Expo del 29, conforme a “fotos muy antiguas”. Y el (sin)  dijo: “Nunca hemos destruido nada antiguo por hacer algo nuevo. Sólo lo hemos hecho en zonas destruidas o deterioradas, como la Encarnación o la Alameda”. Tal como reza la locución, ‘excusatio non petita, accusatio manifesta’. ‘La piel sensible’, la biblioteca a costa de jardines del Prado, la Alameda….Pero, hombre, Alfredo, ¿con qué cara puedes decir que no te has cargado nada? Aunque hubiera estado destruida, que no era el caso, el estado de la Alameda no justificaba que la hayas convertido de paseo romántico en el remedo del paseo marítimo de Islantilla. Deberías haberla recuperado conforme a esas estampas antiguas que citas. ¿Por qué lo que vale para la Plaza de España no valía  para la Alameda? Te has cargado paisajes urbanos y, con ellos, parte de la memoria histórica y sentimental de Sevilla.

Suma y resta

Toda idea puede ser vista como su contraria desde otra perspectiva. En el principio oriental de la dualidad se basa el yin-yang. Hay dos fuerzas opuestas y complementarias en todas las cosas:  luz/oscuridad, cielo/tierra, positivo/negativo…. El (sin) alcalde pregona que Sevilla se beneficiará de un “impacto” publicitario de hasta 33 millones de euros por el estreno –¿y qué fue la previa en Salzburgo?- del filme de Tom Cruise y Cameron Díaz. La cifra sería el equivalente a lo que habría que pagar por las menciones a Sevilla en los medios si fueran inserciones publicitarias. Pero, según el principio dual, si hay publicidad positiva también la hay  negativa, evaluable en daños de imagen. ¿Cuánto perjudican a la ciudad los “impactos” de los ‘affaires’ municipales en el mandato de Monteseirín? El envío del coche a Barcelona, que fue noticia nacional; el escándalo Mercasevilla; el escandaloso sueldo de Marchena; los encarcelados por las facturas falsas…..Sí, la película suma, pero el (sin) resta. Por restar, Alfredo le resta hasta a la marca PSOE en Sevilla.

Descontrol

La Cámara de Comercio y hasta los trabajadores de la empresa  piden  al Gobierno que “evite el ridículo” de que Airbus suspenda los ensayos del avión militar de transporte europeo A400M y se lo lleve a Toulouse por falta de controladores aéreos en Sevilla. Es mucho peor que ridículo;  es una incompetencia del principio de Peter  que afecta a la imagen y al bolsillo de España y de Sevilla ante nuestros socios y ante el mundo y pone en peligro la continuidad del programa aeronáutico justo en la mayor crisis económica contemporánea. Esta carencia de controladores, por improvisación u otras razones, es la prueba del nueve de lo lejos que estamos de ser el tercer polo aeronáutico del continente junto a Hamburgo y Toulouse, como viene sosteniendo triunfalmente la Asociación Oficial de Propagandistas de la Modernidad, con el (sin) alcalde al frente. No hay controladores, no, pero si nos vamos al catálogo de ocupaciones laborales de difícil cobertura del Ministerio de Trabajo (2º trimestre), dice que en Sevilla lo que de verdad hacen falta son….. patrones de yate.